www.mibelgrano.com.ar

Noticias I Edición Impresa I Staff

Belgrano - Colegiales - Nuñez

 

 

Abuelos en la Comuna 13

 

BUSCADOR DE MI BELGRANO     

ArchivoCursos y TalleresEspectáculos I Noticias I Correo de Lectores I Por el Barrio I Guía de: Comercios - Servicios - Profesionales I

 

Postas Digitales

Un programa que tiene como objetivo principal acercar a los mayores a las nuevas tecnologías.
 

De mayor a menor

Adultos mayores se suman como voluntarios para leer a los chicos de las escuelas de la Ciudad.
 

   

Red de Adultos Mayores

Una propuesta para garantizar sus derechos y promover su salud, descubriendo espacios públicos y privados donde participar, encontrarse, aprender y compartir experiencias.
 

Comisión adultos mayores

La comisión R.A.M. se dedica a la difusión y promoción de los Derechos de los Adultos Mayores, garantizados por la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires.
 

   

Nuestros Abuelos

Los años dejaron sus huellas en sus pieles gastadas, de tanto manoseo y maltrato. Llegaron con una mano atrás y la otra adelante, escapando de la barbarie. Trajeron sus ideas y sus ganas de poder trabajar y crecer en libertad.

Sembraron durante toda su vida y a la hora de cosechar, se encontraron con magras jubilaciones, un PAMI destrozado, y un mundo que poco valora a sus abuelos, dejándolos de lado, condenándolos a un presente de tristeza y amargura.

Un país que no valora su pasado, difícilmente puede mirar hacia el futuro. No le demos la espalda a nuestros abuelos.

No nos olvidemos que cuando llorábamos en nuestra infancia por pequeñeces y pavadas, ellos estaban ahí, para consolarnos, para mimarnos, para ser nuestros segundos padres.

La vida les pasó por encima, dejando graves heridas en sus almas dolidas, por tanta humillación, tanta mentira, y tantas promesas no cumplidas.

Nuestros abuelos, inmigrantes eternos, llegaron con la idea de algún día volver. Desterrados y expulsados, sin opción ni esperanza vinieron a fundar un país de libertad. El tiempo pasó y el fruto de su trabajo no quedó muy bien reflejado, sus aportes no estaban muy bien guardados, y algunos ineptos funcionarios, dejaron vacíos sus bolsillos, pero lo que es peor, terminaron con la alegría de una generación muy golpeada.

Luchemos para que la tercera edad, sea un tiempo de merecido regocijo, tratemos de ayudarlos, de escucharlos, aunque nos cuenten diez veces lo mismo, de sacarle el fruto a esas historias de tiempos pasados.

Dedico esta sección a "La Babe", mi querida abuela que la perdí hace un tiempo. Luchó hasta el último segundo por su vida, no le importaba como, pero quería vivir. Para mí fue el mejor mensaje que nos pudo haber dejado, mientras dure, aferrémonos a la vida, seamos un poco más idealistas, pensemos que todos llegaremos a ser abuelos, respetemos a los mayores, y recordemos que los jubilados deben ser dignos representantes de nuestro pueblo, ya que sin memoria y sin pasado, estaríamos condenados a repetir el horror y el error, de vivir en un mundo viciado de egoísmo y dolor.

Fabio Gothelf


¡Dios mío! Soy anciano
La dificultad no es la diferencia entre las personas. Es la indiferencia.

La disminución natural y progresiva de las facultades físicas y mentales, es propio de la vejez. Un anciano es esa persona que tiene muchos años, un andar muy torpe y con evidente cansancio, sus manos algo temblorosas tratan afanosamente y con dificultad de asirse a una vara cuya función única es de apoyo en su andar; esto nos produce en muy pocas personas respeto y admiración. Su aspecto macilento es muy frágil y aunque tienen un corazón muy débil poseen una fuerza interior excepcional, lo que les permite gran fortaleza para soportar hambre, miseria, dolor, abandono y no darse jamás por vencidos. Tienen la virtud de sonreír aún en la adversidad. Su mirada delata sabiduría y el privilegio de tantos acontecimientos vividos. Solo una lágrima brota en su soledad, es el triste recuerdo a sus incontenibles penas y alegrías, es expresión sublime ante el dolor y el sufrimiento.

Si hay algo que estas personas desean en sus últimos años de vida, es ser visitados y mejor aún si este visitante lo hace por su propia convicción.

Si cada familia de Maracay y sus alrededores se tomaran la iniciativa de visitar por lo menos una vez en nuestra santa vida cualquiera de estos tantos Geriátricos y vinieran acompañados de un pequeño pero significativo obsequio, que bien pudiera ser desde una lata de sardinas hasta cualquier tipo de lencería o bien un desodorante, y compartieran con alguno de estos señores solo minutos, no podrán imaginarse jamás el regocijo que puedan traerse consigo y dejarle a ellos. 

Existen en nuestro Estado tantas personas con mucho talento para el canto, tocan instrumentos musicales, patrocinan con mucha facilidad actos culturales, danzas, etc. y los hay hasta dueños de conjuntos musicales. Personas que sienten especial complacencia en alagar a tantos de los señores de la política y la sociedad, indagan hasta sus gustos para complacerlos en las melodías de esos recuerdos gratos vividos; pero, no es una censura que les hago, este tipo de agasajos gratuitos a tan importantes personajes, es ya una tradición en nuestros pueblos. Lo que si quiero censurar sin duda es lo atípico en nosotros a nuestra falta de consideración, el no tener ni tan siquiera la disposición para que en una que otra ocasión, dignificar también a quienes por gentileza merecen su atención como reconocimiento quizás, a sus años productivos, y para quienes hoy ante la sociedad no parecen representar sino el olvido. 

Estos Centros con sus puertas bien abiertas los invitan a complacer, con esas bellas melodías del pasado a tan ignorados y agradecidos seres humanos. Una eterna gratitud los hará recordarlos por el resto de sus días, por tan bello y hermoso gesto. Ellos pagarán esta bondad, como niños de la ancianidad con sus dulces aplausos y una generosa bendición. ¡Vamos anímense señores bohemios! Hagan algo una vez en su vida por lo que puedan sentirse muy regocijados. El dar dice un dicho puede cambiar su vida, el compartir con un necesitado lo puede convertir en mejor persona y hasta perdonarle sus pecados.

Es muy importante recordarles que un anciano no es un mendigo, y pienso que no les agradaría los trataran como tal, pero si le recomiendo oportuno, considerar su discreción si decide visitarlos, para así evitar herirles de manera incondicional su susceptibilidad. Es el caso de personas que hacen donaciones por ejemplo, de ropa tanto usada como de difuntos solo porque no quieren vivir del recuerdo, etc. Y más aún sin tener la delicadeza de lavarlas antes.

El mayor problema que se presenta en estos hogares de cuidado es la carencia de medicamentos, aunque ser viejo no es sinónimo de estar enfermo, con frecuencia se considera normal un descenso en el estado de ánimo de los ancianos debido a que las enfermedades típicas de la edad avanzada se hacen más acusadas con el paso de los años. La patología senil requiere esta consideración especial en cuanto a medicinas, su principal necesidad.

Gracias a Dios estos hogares están bajo el cuidado y dirección de personas con un verdadero sentido de la honestidad, alta responsabilidad y dedicación exclusiva, como justa es una mención muy especial a todo el personal tanto de empleados como de obreros que laboran en estos Centros. Es impresionante ver como existen aún personas con un franco sentido del amor, consideración y sobre todo una honda devoción por estos ancianos; es increíble la atención que reciben y sobre manera los discapacitados de tan abnegado personal, porque ¿como imaginar? que estos viejitos cuan niños requieran cambio de pañal, baño, darles de comer y el soportar sus necesidades. 

Esta actividad es propia de ángeles y mártires; verdaderamente unos héroes ignorados, sin reconocimientos ni condecoraciones, con sueldos inadecuados y retroactivos aún sin cobrar ni tan siquiera el derecho elemental a la huelga ni reclamo alguno, y esto, no es porque les sea negado, sino por la compasión y familiaridad que ellos profesan a estos señores que con todas esas manías y achaques propios de su edad, soñaron alguna vez con disfrutar de esos felices “años dorados”.

Con relación a la asignación anual, se encuentran muy limitados, ya que esta no ha sido homologada desde hace cinco años lo que hace incomprensible pensar que con tan mísero presupuesto se pueda llegar a satisfacer todas estas necesidades, que no más alcanzan a cubrir un 40% de esta totalidad. Solo Dios sabe como estas Directoras hacen verdaderos milagros con tan mínimo presupuesto y más aún sin señalar el grave estado de indefensión en que se encuentran, ya que los vándalos entran y salen impunemente, robándoles sus pocas pertenencias y artículos de ningún valor solo por el hecho de no ver la presencia de ninguna autoridad en la zona. ¡Que lástima! podría parecer criminal pero nuestros funcionarios públicos requieren de más protección en los restaurantes y sitios exclusivos.

Uno de los comentarios sombríos que con mayor certeza puede hacérsele a este gobierno es que no ha atendido debidamente ni a los viejos ni a los infantes, ellos son los potenciales perdedores en esta sociedad. Es una verdadera apatía y falta de interés, puesta en evidencia a tan indefensos seres. Verdaderamente ustedes son los principales responsables de esta inestabilidad que impide inexorablemente el progreso. Espero no olviden que cada día el esplendor de la vida va declinando hacia la vejez, y el paso de los años es una realidad en el que todos debemos pensar con mucha seriedad.

VINICIO GUERRERO MENDEZ - vinguerrero@hotmail.com - Estado Aragua-Venezuela

Cada vez que un hombre defiende un ideal, o actúa para mejorar a muchos, o lucha contra la injusticia, proyecta una ola de esperanza
Robert F. Kennedy

Contadores

© 1999 - 2014 mibelgrano.com.ar -  Todos los  Derechos Reservados