Taller de la memoria y reflexión

La Lic. Susana Godoy hace 10 años comenzó con los talleres gratuitos para la tercera edad en la zona, tanto en centros de jubilados como en parroquias y confiterías. Llegó a trabajar en unos 14 centros de jubilados. Los talleres son gratuitos y además de afiliados a PAMI pueden ir jubilados de otras obras sociales.

La finalidad de las actividades del “Taller de la memoria y reflexión”, además de estimular las funciones cognitivas, es la socialización de las personas en el grupo de pares. A través de actividades programadas regulares, no obligatorias, los participantes de los talleres pueden salir del encierro o de la rutina y encontrar nuevos vínculos de amistad y compañeros para esta difícil etapa de la vida.

Los talleres en la zona se dictan los lunes en la iglesia La Redonda, V. de Obligado 2049, los miércoles en el Centro Eterna Juventud, Quesada 2112 y los jueves en el salón de la Confitería FAME, Ciudad de La Paz 2250. Todos los talleres comienzan a las 10.30 horas y no hace falta inscripción previa.

La memoria es la capacidad de recordar, el amor, la familia, la niñez, la juventud, la ilusión, las promesas, las alegrías, las tristezas y los lugares. Como dice la canción de Gieco: “Todo está guardado en la memoria, sueño de la vida y de la historia”.

Y en este ejercicio de recordar, convocamos a los participantes de los talleres a que nos cuenten sobre el barrio que fue.

Grupo centro “Eterna Juventud”

Cecilia de La Fuente: “Cuando era chica, en la esquina de La Casa del Ángel había gente que se encontraba para batirse a duelo, algo que estaba prohibido pero allí se hacia igual”.
Maria del Carmen Riolli y Raúl Bonino: “En Cabildo y Correa había un hotel alojamiento que después fue imprenta y ahora allí hay una Residencia de Pami”.

Alicia Urso: “Antes del empedrado de adoquín había un tramo de la Avenida Cramer que tenía adoquines de madera puestos en diagonal”.

Rafael Baldo: “En Cabildo y Juramento había una garita de policía que dirigía el tránsito, por allí pasaba el tranvía 30 y el 31 y el 4 pasaba por Cramer”.

Grupo de la Iglesia La Redonda

Dora Peláez: “La Avenida Cramer debe su nombre al Coronel Ambrosio Cramer, de origen francés, quien combatió en la batalla de Chacabuco. Esta avenida era de adoquines y fue asfaltada en el año 90. Antiguamente tenía una plazoleta en el medio, por donde circulaba el tranvía. En Av. Cramer y Blanco Encalada había un Restaurant, de origen alemán, llamado El Bodense (hoy convertido en librería), que en el fondo tenía un hermoso jardín, para disfrutar en el verano. En él se comían diversos platos, tales como salchichas con chucrut, jambonon, sándwiches de leberwurst con pepino, goulash, todo regado con cerveza tirada. En él también se jugaba a los bolos. Había otro Restaurant alemán, Gambrinus, que estaba sobre Monroe y Freire. Hoy esta hermosa y ancha avenida, consta de edificios de alta gama, principalmente en el trecho comprendido entre Jose Hernández y Monroe”.

Zulema Loubes: “En Belgrano hace 60 años, la basura se recogía en carros con una gran caja y tirados por 2 caballos percherones. Existían también corralones donde descansaban los animales y se guardaban los carros. Había 2 recolectores, uno levantaba basura de la calle y veredas. Después vinieron los incineradores en los edificios”.

Edith Chaio: “Hace más de 50 años en Sucre y 11 de Setiembre había una pequeña Feria y recuerdo que iba al puesto de almacén que vendía galletitas de lata sueltas, se ponían en bolsas improvisadas de papel. En el edificio en que vivía, había un sistema de quema de basura que se arrojaba por una tolva que conectaba con el incinerador”.

Elina Frascaroli: “Por la década del 50’ compraba la verdura en una Quinta que estaba en Cabildo y La Pampa; en el barrio había muchos pequeños negocios, aún no existían las cadenas de supermercados, solo pequeños almacenes generalmente en las esquinas. Recuerdo el Restaurant “José” con su característico plato de ananá relleno. Yo vivía en La Pampa y Amenábar y desde el balcón de mi casa se podía ver el tren que pasaba por Avenida de Los Incas”.

Mirta Musali y Marta Vacatello: “Me acuerdo del cambio de nombre de la Avenida del Tejar por el de Ricardo Balbín y el de Crisólogo Larralde que antes se llamaba Republiquetas. Estaba también la famosa casa Raitor en la esquina de La Pampa y Cabildo donde ahora hay un negocio de telefonía celular. Belgrano era una zona de sederías porque había una comunidad árabe importante”.

Marta Cano, Mila Trebotic, Maria Caramp: “Varias recuerdan la Casa del Ángel donde se filmó una película de Torre Nilson con Elsa Daniel y Lautaro Murúa. También estaba la confitería Stenhauser y Danubio, ambas tenían la mejor repostería de Belgrano”.

Beatriz Vera y Celina Spodek: “Había una casa que era la más linda de Belgrano en aquella época, estaba en Juramento y Cuba, tenía un gran parque con una estatua. Ahora hay un edificio de departamentos. Estaba la mueblería Días y el Restaurante La Campa-na en Cabildo y La Pampa”.

Los interesados en participar en los talleres de la tercera edad pueden comunicase al 15-5748-3537 o al email: peregrina93@hotmail.com.ar