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ACIDOSIS HISTICA LATENTE
Una alteración metabólica causante de muchas enfermedades que
debemos saber diagnosticar y tratar para prevenir las mismas o
curarlas si ya se hubieran instalado en el organismo enfermo.
Charla dictada en la Sociedad Científica Argentina hace más de 30
años, que consideré oportuno recordar en estas páginas como
referencia previa al próximo trabajo sobre Acidosis Hística latente,
haciendo honor a un verdadero maestro de la especialidad como lo
fuera el Prof. Dr. Augusto M. Robles Gorriti, autor de muchos
trabajos y conferencias dictadas sobre el metabolismo Acido-Básico
en el Organismo Humano entre los años 65 y 70 en el Ateneo de la
Liga Argentina Pro Estudio e Investigación de Virus y Tumores.
La “Acidosis Hística Latente” Es una alteración del metabolismo
ácido-básico generador de un sin número de enfermedades crónicas que
resultaría fácilmente comprobable si no se desconociera el origen
del mismo y la forma de corregirlo con las terapias biológicas de
fácil administración, acompañadas de la dieta que su metabolismo
alterado requiere.
Es la curación sin drogas tantas veces mencionada en mis “consejos
útiles para una buena salud”, Alteración del metabolismo
ácido-básico gestado en una alimentación equivocada en sus
principios por carecerse de los conocimientos básicos para lograr no
sólo una buena y suficiente nutrición sino fortalecer el terreno
constitucional no bien comprendido en la escuela organicista,
principio y fin de toda terapia integral que vaya dirigida a crear
las defensas del paciente enfermo, para que como tal, deje de serlo,
y la medicación de fondo de la “escuela unicista” que aumenta dichas
defensas al tratar al paciente en su totalidad, revirtiendo su
condición de enfermo, aquí si, principio y fin de todo buen
tratamiento.
Resulta fundamental conocer cuales son los síntomas prodrómicos que
deben alertar al paciente para consultar al médico y cuales son
aquellos que no deben pasar desapercibidos para éste, si está bien
informado de los síntomas que componen la frondosa patología que
conforma una alteración del metabolismo ácido-básico, quizás la más
frecuente de cuantos me consultan a diario, por haber profundizado
durante mas de treinta años en la búsqueda de estos síntomas, y la
interpretación de los mismos en relación con un dismetabolismo
ácido-básico, como me ocurrió en un paciente crónico que no lograba
la curación de su gastritis ulcerosa, a punto de ser operado luego
de años de infructuosos tratamientos. sin lograr su curación.
Por supuesto, jamás lo hubiera logrado ni clínica ni quirúrgicamente
por no haber sido descubierta y tratada la alteración de su
metabolismo ácido-básico, considerando erróneamente que su acidosis
era la resultante de su gastritis primitiva y por su puesto a su
gastritis iba dirigido el tratamiento curativo que jamás hubiera
logrado su cometido si no me hubiera consultado, justamente cuando
estaba abocado al estudio de esta rama de la medicina bajo los
conocimientos del Dr. Robles Gorriti, ferviente defensor y estudioso
del tema que había descubierto en Alemania bajo la dirección del Dr.
Sander, también profundo conocedor de las alteraciones y patologías
que toda enfermedad del metabolismo ácido-básico produce.
Tuve la oportunidad, hace mas de 30 años,de enfocar este tema y
abocarme al conocimiento del mismo. Fue así que traté al paciente en
cuestión, a punto de ser operado de su úlcera gástrica, de una
enfermedad del metabolismo con el enfoque clínico de la totalidad y
no de la parte, es decir, del enfermo todo y no del estómago
enfermo, que era finalmente el órgano que expresaba su sufrimiento.
A los tres meses de iniciado el tratamiento, por su puesto “no
drogal”, de muy fácil cumplimiento, acompañado de la dieta
alcalinizante de mi autoría y del Dr. Josué Muchnik, repito, a los
tres meses estaba curado de su úlcera gástrica, pero lo más
importante es que estaba curado de su verdadera y primitiva
enfermedad, su “acidosis hística” descompensada, que no había sido
diagnosticada como tal y por su puesto, la causa de su gastritis
primero y de su úlcera gástrica después, secundarias a su acidosis y
razón por la cual, frente a cuadros clínicos como el presente,
primero consultar al profesional conocedor del tema para tratar la
causa y no suprimir el síntoma o signo que equivocadamente
consideraron primitivo.
Como este caso, así infinidad de ellos descubro diariamente por
interpretar que no es a la enfermedad, sino al enfermo, al que hay
que considerar como tal, y es a este al que hay que observar,
escuchar y estudiar minuciosamente y finalmente a través de un
interrogatorio e interpretación calificada, arribar al diagnóstico
correcto que muchas veces no guarda relación estrecha con los
síntomas que consideramos los mas salientes, sino con aquellos que
expresan un trasfondo mucho mas acorde a su terreno o a su
personalidad, ambos muchas veces “gestores” de su propia patología,
de lo que “puede” enfermarse, no de lo que “quiere” y otras veces de
lo que en realidad “quiere” como expresión final de su conflicto,
estress, forma de vida, alimentación, costumbres, etc.
Recuerdo siempre un paciente aparentemente hipocondríaco, que según
me informaba había consultado infinidad de profesionales, médicos de
todas las especialidades, en busca de la solución a sus múltiples y
cambiantes síntomas, sin haber conseguido la curación esperada. Era
una persona muy agradable, culta, de mediana edad, casada, feliz,
pero sufría de síntomas de lo más variados y podían cambiar cada día
y aún hasta varias veces en el día. Había realizado todo tipo de
tratamientos, aún terapias psicológicas varias, sin lograr mejoría
alguna. Me consultó a sugerencia de una familia amiga que estaba muy
preocupada por el estado de salud de este vecino y amigo, que cada
día agravaba mas su estado casi calamitoso, como el me comentaba.
La primera consulta resultó por demás agradable y diría yo, muy
positiva, era una persona que abundaba en relatos, comentarios,
referencias personales y de familia, todas acompañadas de sus
múltiples sufrimientos, muchos físicos, otros anímicos,
espirituales, etc.. Recuerdo que lo que mas lo aquejaba en ese
momento, era un dolor ciático derecho que había iniciado hacía una
semana luego de haber efectuado un movimiento brusco en la práctica
de tenis, y como lo afectaba mucho para moverse y aún al hablar
expresaba un evidente dolor, consideré oportuno mejorarlo en unos
segundos y ganar también su confianza para lograr un mejor rapport
médico-paciente muy beneficioso en este tipo de enfermos, y así fue
que tomé una lanceta plástica de punta ligeramente roma y tomando su
oreja derecha, mientras él continuaba su relato, presioné dos puntos
que al instante le volvieron todo a la normalidad, me refiero a la
ciática, el dolor pasó completamente con gran sorpresa para el
paciente que no hacía mas que repetirme su agradecimiento, mientras
movía la pierna y caminaba dentro del consultorio, agachándose y
enderezándose sorprendido por el ”milagro” como él decía, “y pensar
que en otras oportunidades tardé semanas en mejorarme con
inyecciones, calor, reposo, y así de sencillo me acaba de sacar el
dolor”. Como lo había imaginado, el paciente ganó confianza, cumplió
en hacer una curva de Sander, simple análisis de orina, que estaba
como presumí, en un cuadro de acidosis-hística latente”, que curé en
poco mas de tres meses, tiempo promedio de corregirla en estos casos
con una dieta alcalinizante y el tratamiento no drogal que vuelve
todo a la normalidad.
Debo recordar también que sus síntomas múltiples y cambiantes fueron
desapareciendo progresivamente con unas pocas sesiones de hipnosis a
las que se sometió voluntariamente y que de vez en cuando repite si
algunas de sus inseguridades o miedos le recuerdan que el Dr.
Sánchez se las quitó, al igual que algún dolor físico con una sesión
de “auriculopuntura” y una orientación alimentaria oportuna.
Cuando refiero alguno de estos casos tan excluyentes, es porque
considero imprescindible recordar aquellos cursos dictados en la
Liga Homeopática Argentina, donde mis colegas y discípulos
concurrían trayendo sus experiencias luego de poner a prueba sus
conocimientos siempre positivos en favor de la salud de sus
pacientes.
Respecto a mi experiencia en hipnosis también debo recordar los
cursos realizados en la Sociedad Argentina de Hipnoterapia bajo la
titularidad del Dr. GUBEL, colega y amigo con quien realizara la
carrera médica entre los años 45 y 52.-
Recuerdo también el curso de Perfeccionamiento en Hipnosis Clínica,
realizado en la Sociedad Argentina de Hipnosis Médica e
Hipnoanálisis bajo la titularidad del Profesor Doctor TORRES NORRIS
que me permitieran introducirme por entonces en esta nueva rama de
la medicina que tantas satisfacciones me produjera en favor de la
salud de mis pacientes.
Como el presente trabajo versa sobre la “acidosis hística Latente” y
es muy poca la información actual sobre el tema, comprometo mi
próxima ponencia sobre la sintomatología que puede presentar el
paciente en acidosis, el porque de la misma en su desequilibrio
ácido-básico, de como puede y debe diagnosticarse, y cual es el
sistema terapéutico empleado en estos casos, acompañado siempre de
la dieta alcalinizante que para tal fin confeccioné con el aporte
científico del doctor Josué Muchnik, doctor en Bioquímica, de gran
experiencia en farmacología, estudioso de la Curva de Sander, y con
quién impusiéramos el control de la misma como único sistema para el
diagnóstico de la “acidosis hística latente”.
Dr.Esteban B.Sánchez
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