19 de Diciembre de 2014

El Show debe continuar

La música vuelve el estadio de River luego de haberse cumplido el año de suspensión para la realización de recitales y eventos artísticos. El Monumental fue suspendido por un año tras comprobarse la venta de alcohol dentro del campo de juego durante un recital de Iron Maiden, en Noviembre de 2013.

El cantante estadounidense Romeo Santos se presentará con los temas de “Fórmula. Volumen 2” el 28 de Febrero de 2015 y Kiss celebrará sus 40 años de historia con un show en River el 16 de Abril del 2015.

Muchos vecinos ven con preocupación la vuelta de los recitales, debido a los graves problemas que ocasionan (daños estructurales en las viviendas, inseguridad, disturbios en la zona, etc).

El Ingeniero Jorge E. Linlaud (www.jlmediciones.com.ar) elaboró un informe para la asociación vecinal analizando los efectos del comportamiento dinámico de los asistentes a recitales. Detallamos a continuación los puntos más destacados.

Introducción

En las últimas décadas se comenzaron a desarrollar espectáculos musicales con gran afluencia de público en distintos lugares, tales como estadios de fútbol. Sucede que algunas estructuras no fueron calculadas en su diseño original para soportar el salto coordinado de miles de asistentes. Debido al tiempo musical del rock, gran cantidad de asistentes dan dos saltos por segundo.

La frecuencia natural de muchas estructuras, especialmente antiguas, tienen una frecuencia natural cercana a los 2 Hz (ciclos por segundo). Esta coincidencia entre las vibraciones generadas por los espectadores y la frecuencia natural de las estructuras generan el efecto físico denominado RESONANCIA por la cual las amplitudes de las vibraciones se amplifican llegando a valores no aconsejados.

Lamentablemente en nuestro país no esta reglamentado el efecto dinámico sobre las estructuras tales como puentes, estadios, etc. Por el contrario, en Inglaterra se observó este problema y sus especialistas fueron los primeros en dar recomendaciones que fueron adoptadas por las British Estándar, y también por otros países: Alemania, Canada, Australia, Nueva Zelanda, etc.

Descripción del fenómeno de resonancia

Frecuencia natural: todas las estructuras poseen esta característica definida por la relación rigidez y masa. Es la cantidad de oscilaciones por unidad de tiempo (seg.) que la estructura presenta en caso de ser excitada por un golpe o una vibración de la misma frecuencia. Los edificios de 10 pisos lo hacen a aproximadamente 2 veces por segundo, y siempre será en esta frecuencia independientemente de la amplitud del golpe o excitación recibida.

Frecuencia de excitación: es una vibración externa que actúa sobre la estructura y que puede tener cualquier frecuencia. En el caso de los recitales, las canciones tienen un tiempo musical que van de 1 a 2,8 Hz, y el rock moderno entre 1,8 a 2,4 Hz. Los jóvenes se mueven rítmicamente y coordinadamente a esa frecuencia, es decir que dan dos saltos por segundo.

Resonancia: cuando la frecuencia de excitación coincide con la frecuencia natural se dice que la estructura entra en resonancia. Tiene la particularidad de que las amplitudes de las vibraciones se incrementan a niveles peligrosamente altos que pueden superar valores no admisibles. Es tradición que los soldados rompan el paso cuando cruzan un puente, esto es así para evitar la resonancia, un pelotón marchando podría destruir un puente. También en las máquinas rotativas (turbinas, ventiladores, etc.) esta condición es destructiva y se la tiene muy en cuenta. Lo mismo ocurre con las estructuras.

El puente del Milenio (London Millenniun footbridge) tenía frecuencias naturales de aproximadamente 1 Hz (una oscilación por segundo), debió ser clausurado dos días después de la inauguración debido a que comenzó a oscilar de una manera tan intensa que provocó pánico en la muchedumbre. Se reconoció el problema y se modificó la frecuencia natural (relación rigidez - masa). Hoy se lo utiliza normalmente.

El Puente de Tacoma en Washington, por el contrario, acabó destruyéndose como consecuencia de este fenómeno. A los cuatro meses de inaugurado el puente entró en resonancia, vibró y se desintegró totalmente.

Efecto producido por los recitales en la zona del Bajo Belgrano y en Nuñez

El salto coordinado de miles de espectadores siguiendo el ritmo de la música pop genera vibraciones que se transmiten a través del suelo de la zona, que está conformado por terrenos de relleno con la napa de agua muy próxima a la superficie.

Las vibraciones de baja frecuencia (menos de 4 Hz) además de conducirse con facilidad en este tipo de terreno, como lo menciona la Norma IRAM, son perjudiciales para los edificios y para las personas.

Influencia sobre las personas

Las autoridades reconocen que el nivel de vibraciones es muy molesto para las personas, pero faltaría aclarar en cuanto superan el valor máximo normativo las amplitudes de las vibraciones medidas. La norma IRAM ISO establece límites máximos según el tipo de establecimiento.

Si las autoridades reconocen haber medido 0,011 g, esto significa que es 22 veces superior a lo establecido en la Normas IRAM 4078 parte II ISO2631. Es muchísimo más que molesto, para la norma adoptada por ley es NO ADMISIBLE.

Influencia sobre el estadio Monumental

La asociación vecinal orientó este estudio sobre el efecto de las vibraciones en los edificios cercanos al estadio Monumental, sin embargo dado que en los estudios realizados no se ha tenido en cuenta que este fenómeno es un sistema compuesto por el estadio y edificios dentro de un radio de tres kilómetros, esta asociación desea aclarar que es necesario aplicar las normas internacionales sobre construcciones afectadas por el dinamismo de las personas en recitales, y seguir las recomendaciones de seguridad surgidas por eventos.

Conclusiones

Lo primero que deberían dar a conocer los expertos de la UBA, las autoridades de la Ciudad de Bs As y del Estadio de River son las frecuencias naturales verticales de cada tribuna del estadio, que es el modo principal de las estructuras en voladizo, y también de las transversales y longitudinales. Las vibraciones generadas por miles de espectadores saltando y/o bailando, tanto sobre el campo de juego como sobre las tribunas, provoca que el estadio y las edificaciones vecinas hasta 3 km de distancia puedan entrar en peligrosas resonancias con amplificación de los movimientos en las construcciones de baja frecuencia natural, con el consecutivo riesgo de severos daños debido a que en los diseños de todas las edificaciones (incluido el estadio) no se ha tenido en cuenta el dinamismo de las personas. Como ultima observación opinamos que el show mediático de 200 pogueros saltando fuera de ritmo sobre un colchón, no tiene antecedentes en el mundo como método de mitigación de vibraciones en estadios, y tampoco fue precedido de un análisis de laboratorio para determinar la frecuencia natural en función de la carga, característica fundamental y determinante de un aislador de vibraciones. En realidad se la hizo en el INTI entre 10 y 100 Hz y el resultado fue desastroso. Desde el punto de vista de la transmisibilidad de las vibraciones este procedimiento es inviable.