11 de Enero de 2017

La eficiencia tecnológica
vs la ineficiencia humana

Por Mario Salvo

Desde que el GCBA instauró el sistema de trámites vía Web, sin duda alguna que se han agilizado, evitando al vecino tener que trasladarse a los centros de atención tradicionales. En lo personal soy un asiduo usuario de esta herramienta, fundamentalmente para consultas y reclamos. Aquí la tecnología es brillante. Automáticamente, una vez realizado el contacto, en menos de dos minutos se recibe como devolución, un detallado informe de lo solicitado, más el correspondiente número de reclamo. Hasta aquí excelente, pero claro, todo reclamo, por ahora necesariamente depende de la mano del hombre, entiéndase funcionarios. Y es aquí donde ese avance propio del siglo XXI, se retrotrae en algunos casos a la vieja Municipalidad de la Ciudad.

En la Av. Cramer al 2900, se han instalado nuevos postes metálicos para ubicar luminarias LED. Frente al 2951, se ha colocado uno de estos postes con sus correspondientes luminarias, una a 3 metros de altura que ilumina la acera y la convencional, que debería expandir toda su luminosidad hacia la calzada. ¡Pero no! En el mes de noviembre se podó parcialmente un añoso tilo, y este acierto lumínico se concretó en diciembre. Grande fue mi sorpresa como la de los vecinos, el observar que la luminaria principal hacia la calzada, quedó semi sumergida en el árbol, impidiendo que la expansión lumínica sea la que corresponde. Más aún, el calor que disipa, está secando día a día una mayor cantidad de hojas.

El 31 de diciembre, la fotocélula le dio vida al esperado “farol”, pero con las falencias expuestas. Como es de suponer realicé el reclamo correspondiente, obteniendo una rápida respuesta y una clase de botánica, que nunca viene mal: “Hola Mario, gracias por ayudarnos a mejorar la Ciudad con la solicitud que ingresaste por Poda integral/Despeje de luminaria (01601116/16). La dirección donde estaremos trabajando es: CRAMER AV. 2951. Iremos a verificarla para darte una respuesta. Tené en cuenta que la naturaleza e intensidad de las intervenciones que se pueden realizar sobre el arbolado urbano dependen de la especie, las condiciones climáticas y la época del año. La Comuna 13 es quien hará el seguimiento de tu solicitud”.

Debo reconocer que cuando observé que esto dependía de la Comuna 13, con la firma del Sr. Acevedo, intuí que quien me respondía era el sistema, pero no, aparentemente la Comuna actuó rápidamente y a su vez insólitamente. Al pasar uno pocos días, esta fue la respuesta:
“Hola Mario, te contamos que tu solicitud ya fue verificada. Nuestro responsable técnico de arbolado determinó que el ejemplar objeto de tu solicitud no requiere intervención alguna. Si la verificación no describe el problema que originó tu solicitud, podés contactarte con la Comuna para hacer un seguimiento personalizado del mismo”.

¿Insólito verdad? No estaría mal que los Comuneros, que como expresa en el último número de Mi Belgrano Marcela Castillo, “Me siento plenamente privilegiada por estar en este puesto” hagan gala de ese privilegio y recorran el barrio, no dejándose llevar por el informe de un inspector que considera mi reclamo como “un tonto capricho”.

Y por si todo lo expresado fuera poco, da toda la sensación que ningún comunero o técnico, observó que estas flamantes luminarias se encienden a las 17 hs, haciendo un excelente contraste con el sol, que a esa hora en esta época cae a plomo sobre la citada avenida. Tenía razón en mi intuición inicial: si esto dependía de la Comuna 13, difícilmente llegaría a un final acorde a toda lógica.