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Inundaciones en la Comuna 13

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18 de Septiembre de 2014

Buenos Aires ciudad inundable

Entrevista realizada al Lic Antonio Brailovsky autor del libro “Buenos Aires ciudad inundable” en el programa de radio “Aquí la 13” que se emite todos los Jueves a las 14 hs en www.arinfo.com.ar

Desarrollamos a continuación algunos conceptos emitidos por Brailovsky durante la entrevista:

El libro es una investigación por sobre como se fue preparando y construyendo el problema de las inundaciones a lo largo de varios siglos. Cualquier problema de medio ambiente no es algo que aparezca de un día para otro. Consistió en la progresiva ocupación de las zonas bajas, simplemente porque las zonas planas de la ciudad se saturaron enseguida, que es el casco antiguo de la ciudad dónde había unos arroyos pequeños, una vez que se saturó esto, la ciudad creció hacia abajo, con el mapa uno no se da cuenta porque está en 2 dimensiones, parece crecer horizontalmente cuando en realidad creció verticalmente hacia el Rio de la Plata, hacia los cauces de los arroyos, y cada vez que llueve un poco por encima del promedio, el arroyo recupera su lugar.

Los arroyos siempre desbordaron, hay crónicas de desbordes del Maldonado, del Vega y del Medrano, desde principios del siglo XX, lo que pasó es que apenas comenzó la industrialización, los arroyos se empezaron a usar como desagues cloacales e industriales, entonces el tener delante de la gente un curso con olor a podrido y con agua negra, generó mucho rechazo. Los vecinos pidieron que se hiciera algo, y lo que se hizo fue taparlos, valorizando así la zona, porque una cosa es tener delante una avenida como la Juan B. Justo, y otra es tener un porquería cloacal. Se valorizó la zona, al precio de que un arroyo entubado escurre más lentamente porque tiene obstáculos, las paredes, el techo, las columnas, todo esto hace que el agua se vaya más lento y en una inundación se comporte peor que un arroyo a cielo abierto.

Cualquier obra que se haga debe tener en cuenta la cuenca hídrica entera, en el caso de estos arroyos, la misma comienza en provincia y desemboca en capital, y necesita de una gestión conjunta. Un arroyo no es un pedazo de agua, es un territorio dónde hay una cuenca que es toda el área que cuando llueve desagua en ese arroyo. Tenemos planes hídricos para el lado de la provincia, y otros para el lado de la ciudad, de los mismos arroyos. Se formó en el 2013 un comité de cuenca del Medrano y uno dice, habría que haberlo formado un siglo antes, pero pequeño detalle, lo integran los municipios de la provincia de Buenos Aires, 3 de Febrero, San Martín y Vicente Lopez, que firmaron el acta con la autoridad del agua de la provincia, mencionaron a la ciudad de Buenos aires, pero en realidad la ciudad no figura. En el caso del Vega ni siquiera hicieron nada, solo anunciaron que alguna vez harían un comité de cuenca. Lo primero que debería hacerse es una gestión integrada de todos aquellos cuyo territorio pasa el agua.

Lo que ha dado buenos resultados, es una cosa que se hizo en el Reconquista, dónde hay una represa en Moreno, que es para prevención de inundaciones, esto es un lago artificial que hay que mantenerlo vacío y cuando viene la crecida, lo llena y el agua se queda ahí y después se la va soltando de a poco. Lo que hay que hacer, no es pensar cada uno mi obra, sino pensar el conjunto de obras. Tal vez lo mejor sea hacer represas en la Provincia y canales como los del Maldonado en la ciudad.

El Libro

En este libro Antonio Elio Brailovsky recorre los casi cinco siglos de vida de la urbe fundada en 1536 por Pedro de Mendoza, estudia el progresivo avance de la urbanización sobre las zonas inundables en la Ciudad de Buenos Aires y su Área Metropolitana y corrobora una hipótesis contundente: los desastres naturales no existen; la inundación de Buenos Aires no es obra de la fatalidad; para lograr que se inundara fue necesario un proceso de lenta construcción social.

El autor ilustra sus argumentos con una magnífica selección de dibujos, gráficos, fotografías históricas, planos y mapas. Mientras los cronistas y cartógrafos de la época fundacional registran en sus apuntes y bocetos los elementos relevantes del sitio natural donde se ha levantado la ciudad, los planos y mapas posteriores olvidarán progresivamente representar los condicionantes naturales. Las Leyes de Indias y después el sentido común prohibieron edificar en los terrenos bajos. Pero las sucesivas fases de desarrollo económico y social del país, el desmedido lucro inmobiliario, la soberbia tecnológica, la irresponsabilidad o la corrupción políticas irán permitiendo y fomentando la urbanización de los valles de inundación del Maldonado, el Vega, el Cildáñez, el Medrano, el Riachuelo.

¿Es racional esta operación: “Primero se mete a la gente a vivir adentro del río y después se busca cómo sacar el río de allí, mediante obras públicas costosas y de resultados inciertos”? Pese a todo, Brailovsky no cree en fatalidades eternas: “Sólo la participación ciudadana puede orientar maneras diferentes de pensar la relación de nuestra cultura con la naturaleza”.
 

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