13 de Julio de 2015

Gustavo el “Chapa” Zapata, vecino de Belgrano

“Es un gusto pertenecer a esta
Comuna, la disfruto día a día”

Por Damian Giovino
damiangiovino@mibelgrano.com.ar

Dentro de las más de 125 mil personas que habitan el barrio de Belgrano, hay algunas que no pasan desapercibidas. Por motivos inherentes se convierten en personalidades destacadas. Cuatro años en River, otros cuatro en San Lorenzo, campeón con la selección nacional, son algunos de los palmareses que explicitan por qué Gustavo Zapata no es un vecino más. Su jerarquía y talento como jugador lo hicieron dejar una mácula que todo futbolero aún recuerda. En su faceta como entrenador hizo un gran trabajo en la Reserva del ´Millo´ y hasta dirigió al primer equipo en dos partidos. El ´Chapa´ tiene un gran arraigo con la zona y reconoce: “Acá me siento cómodo y me muevo a gusto”.

River Plate no sólo le permitió ser un reconocido y exitoso jugador de Fútbol. También le dio la posibilidad de conocer el lugar donde elegiría pasar gran parte de su vida hasta la actualidad: Belgrano. Allí crecieron sus hijos y justamente esa es una de las claves por las que elige vivir hace muchos años en el barrio: “Me brinda un montón de opciones tanto a mí como a mi familia”.

¿Hace cuánto vivís en el barrio?

Hace 27 años que vivo en Belgrano. Llegué cuando tenía 20. Yo nací en San Miguel me crié en Presidente Derqui e hice el secundario en Pilar. Viajaba todos los días. Cuando River me hizo el primer contrato profesional, me fui a préstamo a Temperley (1986-´89). Luego regresé y me asenté definitivamente en el club. Ahí la dirigencia me alquiló un departamento en Libertador y Sucre para estar cerca del “Monumental”. Estuve cuatro años viviendo allí hasta que me fui a jugar a Japón (Yokohama Marinos 1993-´96). Pude comprar ese departamento y cuando volví lo vendí pero siempre me quedé en la zona, cambié de cuadras pero dentro del Barrio porque me siento muy cómodo.

¿Ahora por dónde vivís?

Después que vendí el departamento en Sucre y Libertador me vine más para la zona de Barrancas, cerca de Juramento y Cuba. Acá se han criado mis hijos y lo sienten como su hábitat. También tengo una casa en Pilar pero estoy casi toda la semana aquí.

Dentro del barrio tenés tus dos casas: una la que habitás con tu familia y la otra es River…

Sí, me queda todo muy cerca. Más allá de que ahora no estoy trabajando en el club voy periódicamente, es mi segunda casa. Voy a jugar al Fútbol Senior como ex jugador, voy a la cancha como hincha y también como padre estoy unido a River ya que mi hijo juega en las inferiores y va al instituto. (Su hijo menor, Jerónimo de 15 años, juega en la octava división).

¿Qué es lo que más te gusta de la zona?

Le da la posibilidad de estudiar cómodamente a una de mis hijas. Para ir a la facultad ubicada en el centro se toma el subte de la línea D en Juramento y Cabildo. Acá me siento cómodo, me muevo a gusto por el barrio. Me brinda un montón de opciones tanto a mí como a mi familia. A mis hijos y a mi esposa que hace todas sus actividades por la zona. Tenés los negocios cerca, muchas líneas de colectivos y accesos.

Tenés cerca varios puntos culturales, cines y museos.

Sí, cuento con la posibilidad de ir al cine que lo tengo ahí nomás a una cuadra. Está el museo Larreta, el museo Sarmiento, “La Redonda” que es un clásico de la zona. Soy habitué de esos lugares y voy cuando puedo. Trato de esquivar los puntos donde hay mucha aglomeración de gente o ruidos como en la Avenida Cabildo.

¿Te sentís un vecino más ó la gente te mira diferente al ser reconocido por tu carrera como jugador?


No, camino como uno más. No he sido ese ídolo que capaz no puede caminar por la calle. Los vecinos ya me conocen de tantos años en la zona. Me saludo con mucha gente que me cruzo a diario. Me llevo muy bien, especialmente, con los encargados de los edificios, charlamos de Fútbol. La etapa de jugador y del reconocimiento ya ha quedado atrás.

El Chapa disfruta del barrio y aprovecha sus comodidades. Se lo ve habitualmente en diversas confiterías de la zona. Su perfil bajo y su naturalidad para moverse por la zona lo hacen pasar desapercibido como cualquier vecino. Pero el ex volante central, ahora director técnico, es una personalidad destacada del deporte. Un habitante de lujo en Belgrano.

Ahora sos entrenador, has hecho un gran trabajo en la Reserva de River…

Sí, he tenido una etapa muy linda como entrenador en River Plate en esa división. Tratando de trabajar en todos los aspectos con los chicos no sólo desde lo deportivo. Ayudarlos a formarse como seres humanos. Ahora esperando nuevamente la posibilidad de seguir trabajando en esto. Siempre empiezan nuevas etapas.

Un mensaje para el vecino y para el hincha de River…

Que es un gusto pertenecer a esta comuna, la disfruto día a día. Trato de comportarme como un buen vecino. Al hincha de River le puedo decir que nunca me voy a ir del club. Siempre que me necesiten voy a estar y me van a ver en la platea alentando y disfrutando de este buen momento del equipo.

Ex jugador, actual entrenador, vecino; hay varias maneras de referirse a Gustavo Zapata pero una que está ante cualquier otra: una persona de bien. Hombre de códigos y valores. El “Chapa” enaltece el barrio.