Hoy se cumplen dos años del brutal
desalojo de los cartoneros asentados en Pampa y la vía. Y no
tengo ganas de olvidar esa jornada tan llena de heroísmo por
parte de un puñado de trabajadores cartoneros, que defendían su
derecho a trabajar, acompañados por muchos vecinos de Belgrano y
de otros barrios cercanos. Fue una lucha desigual. La bestial
fuerza que mandó a reprimir el "eficiente" Gobierno de la Ciudad
a ese pequeño e inofensivo grupo de resistencia logró su
objetivo: apaleó sin diferenciar a hombres, mujeres o niños,
destrozó todas las pocas pertenencias de los cartoneros,
incluyendo cochecitos de bebés, mamaderas, pañales, etc. También
secuestraron los carros con que transportaban el fruto de su
trabajo. La idea era el aniquilamiento de esa tarea por ellos
elegida para mantener a sus familias. Fue también una manera de
pretender que desaparezca esa actividad. Hay sectores de la
sociedad que aún conservan la costumbre de hacer "desaparecer"
lo que no se pone en línea con sus posiciones. Finalmente, se
llevaron presos a ocho cartoneros y a un vecino que compartía
esa defensa de sus derechos. Y todo ese doloroso episodio, como
en otras épocas, ocurrió en la "madrugada", arrancándolos de sus
duros e improvisados lechos para dormir. El Director del CGP 13
de entonces, un inocuo personaje puesto a dedo (inocuo por su
ineficacia) e inicuo (por su falta de equidad) habilitó la cruel
represión, escuchando solo a los vecinos que se horrorizaban por
el espectáculo de la pobreza más digna y huyéndole a los vecinos
que buscaban una solución pacífica, lo que le valió ganarse el
apodo de "Sobremonte"...el que huye y no se hace cargo de sus
funciones cuando hay que dar la cara.
La "valerosa" Infantería de la Policía, los parapoliciales de la
UCEP, haciendo su glorioso debut en el arte de pegar al
indefenso, y los funcionarios haciendo el trabajo sucio del
Gobierno PRO, conduciendo el operativo de la depredación salvaje
de los primeros, todos juntos, consiguieron el más vergonzoso y
descalificante acto de limpieza de Barrancas.
Ganaron? Sí, ganaron deshonra? Los cartoneros perdieron? Sí,
pero solo sus fútiles pertenencias. Se quedaron con la dignidad
bien ganada.
El sector de la plaza de Barrancas que ocupaban aún conserva la
infame reja que hoy encierra a un basural. Pero debajo de esa
basura y de esos escombros que tiran esta intacta la dignidad de
los trabajadores cartoneros que reclamaban por habérseles
suprimido el tren blanco que llevaba su carga de cada día de
trabajo.
En este recordatorio de los hechos del 22 de febrero de 2008
quiero agradecer a todos los vecinos compañeros que se acercaron
a nuestro comedor para acompañar en su lucha a los cartoneros.
No sé si antes he agradecido el enorme gesto de todos los que
dejaron cosas importantes que hacer y acudieron en defensa de
los más débiles, dedicando larguísimas y angustiantes horas,
acompañando a los que sufrían tanto despojo.
También extiendo mi gratitud, en nombre del Comedor de
Barrancas, a todos los que nos dieron su adhesión y apoyo, no
solo moral, sino además el aporte en ayuda económica para los
cartoneros que quedaron verdaderamente "en pampa y la vía"
Un abrazo para todos.
Carlos Durañona |