|
Yo la conocí apenas
inicie mi actividad como Director de Desarrollo Sociocultural,
en 1999 ella ya estaba participando activamente en el CGP13 en
la Comisión de Prevención del Delito e integraba la Asociación
Nuñez Rivadavia. Ya en ese momento no era una vecina común de
aquellas que vienen por un arreglo de vereda o una poda de
árboles. La primera movida barrial que organizamos juntos fue
“el barrio que queremos” una jornada de trabajo un sábado en las
Escuelas Raggio realizando un diagnóstico participativo con los
vecinos del entorno de la estación Rivadavia. De ahí en mas
múltiples y variadas fueron las actividades en que tuvo una
participación activa en la Comuna, El Consejo Consultivo, el
Programa Buenos Aires y el Río, el Plan Urbano, el Presupuesto
Participativo y cuando “se achicó” el espacio en el CGPC, lo
amplio juntándose con vecinos de otras comunas empujando la ley
de Comunas y trabajando en la legislatura en la Comisión
Bipartita integrada por legisladores y vecinos.
Fue una militante pero no de un partido político en particular
sino de toda la comuna, el tiempo que invirtió en cafés,
llamadas telefónicas y reuniones muchas veces hasta altas horas
de la noche fue una inversión personal, un apuesta a la
comunidad en su conjunto que en los años que estoy en el CGPC
pocas veces he visto. Muy alejada de intereses personales,
sectoriales y oportunistas su compromiso cotidiano estaba ligado
a la formulación y gestión de proyectos de mejora barrial y
comunal que apuntaban no solo al corto sino también al mediano
plazo. Por su capacidad de pensamiento siempre estaba un paso
mas adelante que la gestión, en este último tiempo, a pesar de
que la salud no la acompañaba, integraba la comisión de
descentralización del Consejo Consultivo Honorario que ella
misma había propuesto entendiendo que la participación vecinal
no puede remitirse solo a la resolución de problemas del barrio,
sino que por el contrario es un proceso de gestión conjunta de
entre funcionarios, técnicos y los vecinos formulando un plan de
desarrollo local. Voy a extrañar sus cotidianos “pinchazos” para
que averigüe tal ley o busque tal proyecto o haga tal
relevamiento y las llamadas a las horas mas variadas preocupada
por uno u otro tema referido a la comuna o la gestión municipal.
Ojalá que cuando llegue a mi etapa pasiva esta sea tan activa y
comprometida como la de Elida Bevaqua
Arq. Fernando Boffi Lissin
Director de Desarrollo Sociocultural
CGPC13-GCBA
Sres Mi Belgrano:
Me gustaría recordar a Elida en su característico buen humor y
el modo suave de decir sus verdades, aún cuando éstas fueran muy
duras. Una cosa que siempre me agradó de ella fue su
sensibilidad y preocupación por las personas en situación de
calle, especialmente aquellas que recalaban en Barrancas, debajo
del Gomero que oficia de comedor. Cada tanto, cuando nos
encontrábamos en el edificio del CGPC 13 me entregaba, casi con
disimulo para que otros no vieran, algunas cajitas de calditos
de carne para dar más gusto a los guisos que cocinamos para el
Comedor de Barrancas. Me apena que se haya ido, pero me quedo
con un recuerdo grato de ella.
Carlos M. Durañona
|