Los músicos y el barrio de Belgrano

El flaco Spinetta, Pedro Aznar, Gustavo Cerati y Charly Alberti, son algunos exponentes destacados de la música nacional que tienen algún tipo de relación con el barrio de Belgrano.

En los últimos años de la década del ‘60 nació Almendra en el bajo Belgrano, todos sus integrantes vivían por la zona, el flaco Spinetta en Arribeños entre Congreso y Quesada, Edelmiro Molinari en Arribeños y Pedraza, Rodolfo García en Arribeños y Monroe y Emilio del Guercio en Montañeses y Echeverría. La casa familiar de los Spinetta, era parte de un típico PH barrial con pasillo y varias viviendas, pero ésta era la primera, y daba a la calle. Cuando Luis y sus compañeros tocaban allí, el tifón se escuchaba en toda la cuadra. No había timbre, los vecinos se limitaban a golpear la puerta con los
puños, sin resultado: adentro, nadie se enteraba de nada. Spinetta sacó un disco en 1983 denominado “Bajo Belgrano”.

Gustavo Cerati entre 1989 y 1997, vivió en un edificio ubicado en Av. Figueroa Alcorta y Basabilvaso. El baterista de Soda Stereo, Charly Alberti, contó desde su cuenta de Instagram, que pasó por la casa donde vivió y donde junto a Gustavo Cerati y Zeta Bosio, crearon los primeros temas que le dieron forma al grupo. Esa casa está ubicada en Victorino de la Plaza y Barilari, muy cerca de River, el estadio donde hicieron el “último concierto” su despedida en 1997, y a donde volvieron en un reencuentro que fue denominado “Me verás volver” en 2007.

Pedro Aznar vive en Belgrano desde 1986: “Lo elegí por sus arboledas, sus casas añosas, y esa sensación de barrio que es un mundo independiente de la ciudad. Habiendo nacido en Liniers, de casas bajas y siestas silenciosas, barrio que está tan lejos como se puede estar del centro, siempre le tuve un cierto recelo a esa locura de la urbe. Belgrano todavía tenía, treinta años atrás, esa impronta de lugar convenientemente distante, y con vida propia. Me gusta ese túnel verde que hacen las copas de los árboles en las calles Arcos, 11 de Septiembre y O’Higgins. Solía caminar con frecuencia para ver las casonas que todavía conservaban sus parques; la mayoría, hoy, lamentablemente se han perdido”.

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