Cierre de la barrera de Juramento

El jueves 29 de marzo, por la obra de construcción del Viaducto de la línea Mitre Ramal Retiro-Tigre, se cerró por 15 días el cruce a nivel de Juramento y Virrey Vértiz. Durante ese periodo, los automovilistas deben desviarse por Montañeses hasta Sucre y cruzar por allí las vías. Las líneas de colectivo 15, 29 y 42 también modificaron su recorrido por la misma via alternativa.

Opinión de los vecinos

– Diego Roma: Y digamos que se empeoró el ya caótico tránsito de la zona. Se escuchan muchos bocinazos y hay mucha congestión. Esto sumado a que la barrera está baja más de 10 minutos.

– Gladys: Vivo en Sucre al 1500, las bocinas son molestas y los automovilistas no respetan el cruce peatonal.

– Juana: Vivo en Juramento al 1600 y en los horarios pico, no se puede ver la televisión ni mantener una conversación por el insoportable ruido de las bocinas.

– Oscar: Es un caos, todo el tráfico desemboca por Sucre y se produce un embudo cuando cierra la barrera. Bocinazos, peleas, arrebatos, sucede de todo. Ya estoy cansado de pedir que hagan doble mano La Pampa hasta Av. Del Libertador y que pongan un agente a dirigir el tránsito en Sucre y Av. Del Libertador.

– Julieta: Afectó mucho el tránsito en la calle Montañeses, ya que todos buscan cruzar la barrera por Sucre. Todo el tiempo hay filas de autos.

– Enrique Treglia: Sugiero extender la duración del semáforo de Virrey Vértiz y Sucre para agilizar el tránsito, ya que el desvío de los autos sumado a la vía y el tiempo corto de ese semáforo, genera un caos bárbaro. La distancia entre la barrera y el semáforo es de 50 metros, es decir que los autos quedan detenidos por uno o por otro.

Barrera peligrosa

Los pasos a nivel provocan accidentes y además generan importantes congestionamientos de tránsito, especialmente en las horas de mayor afluencia de circulación vehicular. El cruce de Juramento siempre se ha caracterizado por ser muy peligroso debido a la gran cantidad de gente que pasa por allí. Se suele ver al banderillero desesperado tocando su silbato, avisando de la cercanía del tren. Algunos peatones pasan distraídos o escuchando música con sus auriculares y no se percatan de las advertencias sonoras y visuales. No comprenden que el tren necesita 150 metros para frenar. Hay gente que cruza sin esperar que se levante la barrera. También hay automovilistas, ciclistas y motoqueros imprudentes, que cruzan con la barrera baja.

Homenaje

Matías, quien cumpliría 26 años el 22 de Abril de 2018, murió el 11 de Septiembre de 2008 cruzando las vias. Su abuela, María Sonia Siri de Kristoff, allá por el año 2009, envió a la redacción de Mi Belgrano las siguientes palabras: “En un día de poca visibilidad, a una hora pico para la contaminación sonora, con bocinazos, transeúntes que a prisa iban y venían por el cruce de Juramento, Matías cayó en la trampa mortal que le tendió el cruce de las vías. El miró el tren que se dirigía a Tigre y dio un paso sin ver el otro tren que avanzaba sigilosamente en sentido opuesto. La proximidad de las vías nadie la puede negar, como así tampoco la obsoleta alerta “viene el tren” que no se oye pues se pierde entre tanto ruido. La trampa es mortal porque solo un paso y no se puede reaccionar, el tren lo aspira y no hay regreso”. En homenaje a Matías, saquemos nuestra paciencia a relucir y pensemos que este “caos de tránsito” a padecer es debido a una obra que en un futuro ofrecerá un cruce seguro, en el que no tengamos que lamentar más victimas.

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