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Las
inundaciones en Buenos Aires
(
03 de Marzo de 2008 )
Buenos Aires se inunda ante cada
lluvia copiosa. La ciudad
colapsa y miles de vehículos
quedan imposibilitados de seguir
su camino, cientos quedan
flotando, las cámaras
transformadoras de corriente
eléctrica quedan anuladas, miles
de vecinos quedan sin
electricidad, hay calles que se
convierten en ríos. La ciudad se
paraliza.
Los funcionarios dicen que eso
se debe a las maldades de la
madre naturaleza, a que los
vecinos sacan la basura fuera de
hora o que los adversarios
políticos se dedican a tapar lo
sumideros para provocar el caos.
Por su parte, algunos de esos
adversarios políticos aventuran
que el oficialismo no ha hecho
todas las inversiones necesarias
en infraestructura y que no se
ha cumplido con las megaobras
proyectadas para acabar con "el
flagelo de las inundaciones".
La realidad es que los vecinos y
circunstanciales ocupantes de la
ciudad somos convidados de
piedra ante un escenario
preparado para que se produzcan
esas inundaciones. Los
funcionarios y "los
emprendedores" inmobiliarios lo
vienen preparando desde hace
muchos años; los vecinos, desde
entonces, estamos tratando de
pararlos.
¿Qué ha sucedido en BsAs en los
últimos 50 / 60 años para qué
cada vez sean más graves las
consecuencias provocadas por una
lluvia copiosa?
Sucedió lo siguiente:
a) se prolongó, hasta en más de
500 m de su lugar original, la
desembocadura de los cinco
arroyos que desaguan sobre el
Estuario del Plata (mal llamado
río).
b) se impermeabilizó la mayor
parte de la entonces superficie
absorbente de la ciudad con
nuevas construcciones.
c) se redujo sensiblemente la
cantidad de espacios verdes,
tanto públicos como privados.
d) se construyeron edificios en
altura indiscriminadamente en
casi toda la ciudad, pero
principalmente en las zonas
cercanas a la costa (Puerto
Madero, microcentro, Retiro,
Recoleta, Palermo, Belgrano,
Núñez).
e) en la normativa constructiva
de las zonas más densamente
pobladas se eliminó la
obligatoriedad de mantener el
pulmón de manzana absorbente.
f) por obra de sucesivas
repavimentaciones, el nivel de
las calzadas ha sido elevado
ostensiblemente.
g) existen barreras físicas, que
separan zonas inundables de
terrenos absorbentes (paredones
del ferrocarril).
h) los conductos de desagote
pluvial que conducen hacia los
arroyos entubados, quienes
finalmente desaguan en el
estuario, transportan también
líquidos cloacales y efluentes
industriales.
¿Cuál es el efecto de esta
permisiva intervención sobre el
cuerpo vivo de la Ciudad? ¿Cómo
influye cada una de estas
circunstancias, potenciando los
efectos de una lluvia?
a) los arroyos de llanura, como
los que atraviesan la Ciudad de
BsAs, y que entubados han sido
convertidos en pluvioductos,
tienen muy poca pendiente y por
lo tanto poca velocidad de
escurrimiento. Si alegremente se
prolonga su desembocadura con
rellenos sobre la costa, el
escurrimiento de las aguas se
retarda sensiblemente (a mayor
alejamiento de la costa
original, mayor tiempo de
desagote de los conductos). La
costa de la Ciudad ha sido
rellenada históricamente en una
superficie que casi llega a los
40 Km cuadrados y la
desembocadura de los arroyos ha
sido prolongada hasta en 500 m.
Este tipo de tareas continúa en
la actualidad para ejecutar las
ilegales obras de ampliación del
Aeroparque Jorge Newbery.
b) el auge de la construcción en
propiedad horizontal, ya sea
entre medianeras o en edificios
de perímetro libre (torres),
eliminó la existencia de
terrenos privados absorbentes.
c) durante el siglo XX se redujo
la cantidad de espacios verdes
públicos en más de 50 hectáreas.
Esto, además de ser un perjuicio
directo a la población porque se
le eliminó la posibilidad de su
disfrute, se constituyó en una
sensible pérdida de superficie
absorbente.
d) las fundaciones de los
edificios en altura implican
excavaciones muy profundas que
sobrepasan largamente las dos
primeras napas de agua. Es a
través de estas napas, que los
terrenos aún absorbentes
acumulan el agua y la envían al
estuario. La red de bases de
hormigón construidas,
constituyen -subterráneamente-
un verdadero dique a la
evacuación de las aguas de
lluvia, retrasando y muchas
veces impidiendo el
escurrimiento. Este efecto es
conocido como el "endicamiento
de la napa freática".
e) Los códigos indicaban la
existencia de un "pulmón de
manzana absorbente". Esta
obligación dejó de existir y
desde hace más de veinte (20)
años se permite construir sobre
planta baja en cada parcela,
perdiendo así, el pulmón de
manzana, su condición de
permeabilidad.
f) las calles de la ciudad
estaban empedradas en un nivel
por lo menos 20 cm por debajo de
la vereda. Las sucesivas
pavimentaciones y
repavimentaciones sobre el
adoquinado original ha invertido
esa relación; las calles (salvo
la cuneta de hormigón) han
quedado más altas que las
veredas, facilitando así la
inundación inmediata de estas.
g) los largos y continuos
paredones que rodean los
antiguos predios ferroviarios
siguen existiendo, a pesar de
que su eliminación haría
desaparecer una barrera física
entre el agua de las zonas
inundadas y un gran sector de
superficie absorbente.
h) una parte significativa de la
sección útil de los pluvioductos,
es utilizada desde hace más de
veinte (20) años por líquidos
cloacales y efluentes
industriales no tratados, ya que
la red cloacal está colapsada
desde entonces y no existen
plantas de tratamiento de
efluentes. Esto hace que, no
sólo se reduzca la posibilidad
de evacuación rápida de las
aguas de lluvia, sino que estos
líquidos altamente contaminados,
descarguen "en crudo" en nuestro
ya contaminado estuario.
Todo esto es sabido y reconocido
por profesionales y técnicos de
diversa extracción, pero
dirigentes políticos y
funcionarios siguen proponiendo
megaobras de transporte,
almacenamiento y evacuación de
aguas de lluvia (como el
peligroso proyecto de los
túneles aliviadores del
Maldonado) que significan gastos
extraordinarios -aún con
endeudamiento externo- pero sin
contemplar la posibilidad de
parar de construir, parar de
impermeabilizar y proceder a
ejecutar proyectos vecinales
como son los de generar nuevas
tierras absorbentes en los
predios del dominio público del
Estado Nacional dentro de la
ciudad (ferroviarios, militares,
ex Mercado de Hacienda, que
suman más de 300 hectáreas) y
construir un lago regulador
sobre la ex playa ferroviaria de
Palermo.
Arq Osvaldo Guerrica
Echevarría |
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Instructivo para damnificados
por inundación
(
29 Febrero de 2008 )
Subsidios Ley Nº 1575/04.
Requisitos generales:
1.- Presentarse en la Dirección
Mesa General de Entradas Salidas
y Archivo. (Av. Rivadavia Nº 524
Ciudad de Buenos Aires).
2.- Completar formulario
“Solicitud de Subsidio ley
1575”, dentro de los 7 días de
ocurrido el hecho.
Con el formulario, se deberá
presentar la siguiente
documentación:
A.- Si el daño ocurrió en un
inmueble:
1.- Original y fotocopia del DNI
del solicitante.-
2.- Título original de propiedad
y fotocopia.-
3.- De no ser el ocupante, el
titular del inmueble, deberá
acreditar la ocupación legítima
del mismo.- (Contrato de
Alquiler, etc.)
4.- Certificado de libre deuda
expedido por la Dirección
General de Rentas (no es válido
el que se obtiene por página web).
Dicho comprobante debe ser
presentado dentro del plazo de
15 días de iniciado el trámite y
el mismo no debe registrar mora
en el pago tributos fiscales, a
la fecha de la solicitud del
subsidio.-
5.- Habilitación Municipal en
caso de actividades que así la
requieran.-
B.- Si el daño se produjo a un
bien mueble registrable:
(automotores, etc.)
1.- Original y fotocopia del DNI
del solicitante.-
2.- Título original del bien
afectado y fotocopia.-
3.- Constancia de libre deuda
expedido por la Dirección
General de Rentas (no es válido
el que se obtiene por página web).
Dicho comprobante debe ser
presentado dentro del plazo de
15 días de iniciado el trámite y
el mismo no debe registrar mora
en el pago de patentes, a la
fecha de la solicitud del
subsidio.-
4.- Acreditar el motivo por el
cual dicho bien se encontraba en
la zona de la inundación o
anegamiento.-
C.- Si el daño se produjo a
bienes muebles:
- Además de los requisitos
indicados en el punto A, se
deberá presentar un Inventario
de Bienes muebles, suscripto por
Contador Público con
certificación del daño
verificado.-
IMPORTANTE
- El monto se determinará en
base al a clasificación del
daño, el máximo a otorgar es de
$ 5.000.-
- Además de la documentación
detallada, si el interesado lo
considerase necesario podrá
acompañar toda la prueba
documental que juzgue necesaria
para acreditar tanto el daño
como los requisitos establecidos
en la norma. |
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Cada
vez más Bajo Belgrano (
09 de
Diciembre de 2007 )
Un importante científico
Argentino acercó a Mi Belgrano
su máquina del tiempo. Nos
ofreció viajar al futuro,
teníamos que elegir un año y un
lugar. Decidimos ir al bajo
Belgrano en el año 2050 y nos
encontramos con varias
sorpresas. La costa del río
llegaba hasta la calle arcos, y
en la intersección con
Juramento, un gran cartel
invitaba a una interesante
excursión: "Conozca lo que fue
el bajo Belgrano". Subimos al
submarino, con una gran cantidad
de turistas japoneses, y
empezamos el recorrido.
Rápidamente nos sumergimos en
las aguas del Río de la Plata y
pudimos ver bajo agua a las
Barrancas de Belgrano, la vía
del tren, la Avenida Libertador,
la cancha de Excursionistas y el
estadio de River Plate. ¿Como
puede ser que esto haya pasado?
Volvimos al presente y asustados
decidimos publicar en Mi
Belgrano el siguiente informe,
para ver si podemos hacer algo
para que no desaparezca el bajo
Belgrano.
El Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA) estimó que Argentina y
Uruguay se verán afectados en el
futuro por inundaciones graves
en la región del Río de la
Plata. La combinación de vientos
fuertes, mareas altas y las
características naturales del
Río ya está afectando a la Bahía
de Samborombón y más aún, sus
efectos se dejan ver corriente
arriba hasta la ciudad de Buenos
Aires y sus alrededores.
Según el PNUMA, es muy probable
que el nivel del Río de la Plata
se eleve a más del promedio del
nivel del mar debido a cambios
en el patrón de los vientos. El
incremento será mayor en las
costas de Uruguay, especialmente
en la desembocadura del Río,
advierte el organismo.
El informe estima que si la
población crece a un modesto
ritmo del 1% anual, casi 2
millones de personas serán
vulnerables a esos cambios en el
clima para el año 2070, tres
veces más de las que se
encuentran actualmente en
riesgo. Además, las pérdidas de
propiedad e infraestructura para
el periodo 2050-2100 podrían
variar entre 5.000 millones y
15.000 millones de dólares. El
cálculo se basa en la suposición
de que ocurriera un solo oleaje
en la región Metropolitana de
Buenos Aires. Los hallazgos
fueron presentados a los
gobiernos afectados junto con
recomendaciones que incluyen un
repaso de las defensas costeras,
de los sistemas de alerta
temprana y de las estrategias de
respuesta a las inundaciones. El
PNUMA expresó preocupación por
el aumento de asentamientos
pobres y otras comunidades que
se están situando en las tierras
costeras, ignorando medidas
básicas de adaptación al cambio
climático. |
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Volvió el agua a Blanco Encalada ( 17 de
Abril de 2007 )
A las 18.25 se desató un
temporal que duró hasta
aproximadamente las 20 hs.
Cayeron 41 milímetros de agua,
cuando lo normal para todo el
mes son 97. Entre las 19 y las
20 se midieron 35 milímetros y
según los especialistas, el
sistema de desagües porteños
puede tolerar 30 milímetros por
hora sin inundarse.
El agua volvió a Blanco Encalada
después de mucho tiempo, en la
intersección con Ciudad de la
Paz se acumuló casi medio metro
de agua. También se produjeron
cortes de luz en algunas zonas
de Belgrano.
Las inundaciones y la campaña
electoral
Macri afirmó que su partido,
"desarrolló un plan para evitar
que a los porteños les llegue al
agua hasta la coronilla, como
sucede ahora por falta de
previsión de los funcionarios.
Hace décadas que la Ciudad se
inunda cada vez que llueve
fuerte, y en el mismo lapso los
funcionarios vienen anunciando
medidas que no se cumplen o son
insuficientes".
Diego Kravetz, habló en nombre
de Filmus, "Menos mal que
Telerman anunció el 2 de Marzo
que la Ciudad nunca más se iba a
inundar. Lamento profundamente
que el drama de las inundaciones
sea tomado con tanta liviandad
por el jefe de Gobierno
interino".
Juan Pablo Schiavi, ministro de
Obras Públicas, dijo: "Macri es
un irresponsable. Sería bueno
que se enterara de que sus
legisladores, y todos los
diputados, votaron un
presupuesto plurianual para
obras, y que en la Ciudad existe
el Plan de Prevención de
Inundaciones (PPI) desde hace
siete años. En los últimos dos
años no se dejó de ejecutar ni
un peso de lo presupuestado para
obras hidráulicas. Este año
invertimos más de 150 millones,
y a mitad de año comenzará la
construcción del canal aliviador
del arroyo Maldonado, una
inversión de 500 millones que
servirá para mejorar la zona más
crítica". El ministro aseguró
que en la lluvia de ayer "a
pesar de todo el sistema de
desagües funcionó bien. La
Ciudad está preparada para
tolerar 35 milímetros por hora,
y ayer llovieron 50. No hubo
accidentes graves y sólo
sufrimos algunos anegamientos
puntuales". |
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Se puso en funcionamiento una
nueva obra hidráulica ( 12 de
Abril de 2007 )
Jorge Telerman, junto al
ministro de Planeamiento y Obras
Públicas, Juan Pablo Schiavi,
puso en marcha una nueva
Estación de Bombeo en Núñez.
“Esta gran obra, tan reclamada
por los vecinos, es muy
importante para atacar un
problema estructural de esta
zona de la Ciudad, como lo es la
gran cantidad de agua que traen
las sudestadas. Con este trabajo
de bombeo resolveremos la
totalidad de las históricas
inundaciones en el barrio de
Nuñez. Por otra parte, esta
nueva estación de bombeo nos
permite ver las cosas que vienen
por la alcantarilla: botellas,
cartones de leches, vasos,
objetos, etc; cosas que
demuestran desidia en el cuidado
del espacio público. Debemos
tener sentido común e insistir
en recalcar la importancia y la
necesidad del esfuerzo de todos
por cuidar nuestra Ciudad,
porque la ciudad es nuestra
casa, la casa de todos”, aseguró
el jefe de Gobierno, Jorge
Telerman.
La obra consistió en ejecutar
una Estación de Bombeo en la
desembocadura del arroyo White
hacia el Río de la Plata, que
asegure el funcionamiento de la
red de desagües pluviales de
Nuñez en caso de elevación de
las aguas del Río por sudestada
ó por efectos de mareas. Esto
permitirá extraer 16 metros
cúbicos de agua por segundo y
disminuir las posibilidades que
se produzcan anegamientos
importantes en esa zona.
La Estación de Bombeo, compuesta
de tres bombas, extraerá 16
metros cúbicos de agua por
segundo y disminuirá las
posibilidades que se produzcan
anegamientos importantes en la
zona comprendida por las calles
Udaondo, Libertador, Quesada,
Arribeños, Crisólogo Larralde y
desde Libertador hasta Lugones
-Club Ciudad, CENARD. Esta
intervención se complementa con
la ampliación de la Red Pluvial
del Barrio River, que se terminó
de ejecutar en septiembre
último. Estos trabajos
consistieron en la construcción
de una red pluvial, con
colocación de cañerías, bocas de
registro y sumideros que
permiten mejorar la captación de
agua en el radio comprendido por
Av. Figueroa Alcorta – Udaondo –
Av. Libertador – Monroe.
El Arroyo White recoge las aguas
de origen pluvial de sus
afluentes que corren en forma
subterránea por las calles
Manuela Pedraza del lado norte y
Guayra por el lado sur del
barrio de Nuñez, uniéndose ambos
en la intersección de la calle
Campo Salles y avenida Del
Libertador. A partir de aquí las
aguas escurren hasta el Río de
la Plata atravesando los predios
del Tiro Federal, el CENARD y el
Club CUBA, hasta la nueva
Estación de Bombeo.
Esta obra está enmarcada en el
Programa Obras Hidráulicas de la
Ciudad, que busca resolver de
manera integral uno de los
problemas más importantes del
territorio porteño, como son los
anegamientos por lluvias. El
objetivo principal es adecuar la
infraestructura existente a la
modificación del régimen de
lluvias y otras alteraciones
meteorológicas y urbanas que
experimentó Buenos Aires en los
últimos años. Este Programa
apunta, principalmente, a
intervenir en las cuencas de los
arroyos más significativos con
obras relevantes, y ampliar la
red pluvial en toda la Ciudad.
En la Comuna 13 este programa
contempla, además, los desagües
pluviales del Barrio River,
Defensa Costera y Desembocadura
del Arroyo Vega.
La Estación de Bombeo del Arroyo
White fue ejecutada por la
empresa Tecma SRL. |
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Salieron nadando por
Libertador ( 11 de Abril de 2007
)
Una fuerte tormenta provocó una
jornada de caos en Buenos Aires.
Entre las 11 y las 14 cayeron 31
milímetros sobre la Capital
Federal. Una de las partes más
afectadas fue la Avenida Del
Libertador al 7000 y Campos
Salles, en el barrio de Núñez, donde dos
carriles fueron cortados en su
totalidad. Sucede que, a raíz de
la gran cantidad de agua caída,
la calzada se inundó. Es una zona que
comúnmente se inunda, declaró
Claudio Schbib, director adjunto
de Defensa Civil porteño, aclaró
no obstante que la Ciudad no
tuvo mayores inconvenientes. |
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Indemnización por auto inundado
( Marzo 2007 )
El 15 de marzo de 1994, en horas
del mediodía, se desencadenó una
lluvia de inusual intensidad
sobre la Ciudad de Buenos Aires.
El auto de Osvaldo Boada, que
estaba estacionado en la cochera
de su edificio de Av. Cramer
1754 , se llenó de agua. El juez
sostuvo que el consorcio cumplió
con las obligaciones a su cargo
ya que tenía una bomba para
extraer el agua. y determinó que
el daño es el efecto de la
conjunción de dos causas
autónomas, el caso fortuito y la
negligencia del Gobierno de la
Ciudad, quien incumplió las
obligaciones dentro del marco de
su respectiva competencia. Por
tal motivo la Comuna deberá
pagar 350 pesos, como un
resarcimiento por los días que
el auto no se pudo utilizar y
los gastos del lavado. Aunque se
había llenado de agua, los
peritos concluyeron que el
vehículo estaba en buenas
condiciones. |
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Comunicado por el temporal (
Jueves 1 de Marzo de 2007 )
El Gobierno de la Ciudad informó
ante el temporal ocurrido el día
1º de Marzo:
• El día 1° de Marzo en la
Ciudad de Buenos Aires llovió 40
milímetros en tan sólo media
hora. Esto implica que en 30
minutos llovió más del 30% del
nivel promedio de lluvias del
mes de Marzo;
• Estuvieron afectados al
operativo más de 200 agentes del
Gobierno de la Ciudad
pertenecientes al: Ministerio de
Espacio Público, Subsecretaría
de Emergencias, SAME, Defensa
Civil, Guardia de Auxilio y
Guardia Urbana;
• 60 móviles del Gobierno
circularon las zonas afectadas
realizando servicios de
emergencia;
• 68 ambulancias del SAME
recorrieron la ciudad realizando
operativos de prevención;
• El servicio de Higiene Urbana
realizó un operativo especial
por el temporal para la
recolección de bolsas de
residuos dispuestas fuera de
hora. Un equipo especial trabajó
en las calles que se encuentran
en áreas inundables. Salieron
camiones adicionales durante
todo el día. Se reagrupó
personal destinándolo a barrer
exclusivamente las alcantarillas
para evitar acumulación de
residuos;
• Los sumideros obstruidos
fueron 37;
• Las zonas que sufrieron
anegamientos son: Belgrano,
Villa Crespo, Barrio River, La
Boca-Barracas, Almagro, Villa
Urquiza y Palermo. |
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Red Pluvial de Barrio River ( Febrero 2006
)
La ejecución de la red primaria de
desagües pluviales en el Barrio
River ya se encuentra en un
estado de avance del 43%. La
obra, que se inició en abril de
2005, mitigará las anegaciones
provocadas por las
precipitaciones en una zona de
influencia delimitada por la Av.
Libertador, Av. F. Alcorta,
Sáenz Valiente y G. Udaondo.
Esta importante intervención,
que se está llevando adelante a
cielo abierto, comprende una red
de sumideros y cañerías de
conexión que escurrirán el agua
a un conducto principal de 2,5
metros de diámetro, ubicado en
la prolongación de la calle
Basabilbaso entre Figueroa
Alcorta y Lugones. Este último
conducto descargará en la
desembocadura del Arroyo Vega.
Las obras de Barrio River se
complementan con el proyecto de
compuertas del Arroyo Vega, que
impedirá el ingreso de las aguas
ante las eventuales crecidas del
Río de la Plata asegurando, a
través de la estación de bombeo,
el funcionamiento de la red de
desagües pluviales.
Estas intervenciones forman
parte del conjunto de obras
hidráulicas que tienen como
objetivo controlar y disminuir
los anegamientos en espacios
urbanos aledaños a la rivera del
Río de la Plata y cuya
concreción permite mejorar la
calidad de vida en distintas
zonas de la Ciudad. |
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Estación de Bombeo del Arroyo White. (Enero de 2006)
La construcción de la estación de bombeo en la desembocadura
del Arroyo White, que tiene como objetivo asegurar el
funcionamiento de la red de desagües pluviales en caso de
elevación de las aguas del Río de la Plata, presenta
actualmente un grado de avance del 65%.
Esta estación de bombeo disminuirá las posibilidades de que
se produzcan anegamientos importantes en la zona comprendida
por Udaondo, Libertador, Quesada, Arribeños,
Crisólogo Larralde y desde Libertador hasta Lugones en la
zona del club Ciudad y el CENARD.

Además de esta obra que está siendo ejecutada por
la empresa Tecma SRL, se encuentran en proceso de
fabricación, para esta estación, las tres bombas que extraen
5,5 metros cúbicos de agua por segundo, con el fin de
ampliar su funcionamiento. Esta importante intervención
forma parte del conjunto de obras que está desplegando la
Secretaría de Infraestructura y Planeamiento en toda la
Ciudad para mejorar el sistema de escurrimiento de aguas. |
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Temporal
23 de Agosto de 2005

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Cuenca del Arroyo
Vega
Canal Aliviador del
Arroyo Vega
El nuevo Canal
Aliviador está
en operación
desde el 30 de
marzo de 2005.
Construido con
el objetivo de
disminuir el
riesgo de
inundaciones en
los barrios de
Belgrano y parte
de Núñez,
redunda en un
beneficio
directo para más
de 300.000
vecinos.
La
obra implicó la
construcción de 2.700
metros lineales de
conducto (entre túnel
aliviador y
equilibrantes) por
debajo de la Av. Monroe
desde Ramsay hasta
Moldes; la ejecución de
la obra estuvo a cargo
de la empresa CCI
Construcciones SA.
El
sistema podrá conducir
en la cuenca media-baja
del Arroyo Vega,
tormentas de recurrencia
10 años (69 mm en 2
horas) cuando
anteriormente el arroyo
tenía una capacidad de
conducción de tormentas
de recurrencia 2 años
(43 mm en 2 horas). El
caudal medio a conducir
es de aproximadamente 95
m3/seg. y la capacidad
total del conducto más
equilibrantes es de
26.108.070 millones de
litros.
Red pluvial del
Barrio River y proyecto
de compuertas del Arroyo
Vega
Mediante estas
obras se busca
controlar el
proceso por el
cual se genera
anegamiento de
espacios urbanos
aledaños a la
ribera del Río
de la Plata.
Ante
crecidas del Río de la
Plata donde el nivel de
las aguas del mismo esté
por encima del nivel de
los conductos del Arroyo
Vega, las compuertas
impiden el ingreso de
las aguas del Río a los
conductos, asegurando a
través de la estación de
bombeo el funcionamiento
de la red de desagües
pluviales.
Las
obras en el Barrio River
(ubicado en el área
determinada por el
perímetro dado por la
Av. Figueroa Alcorta,
calle Basabilbaso, Av.
Monroe, Av. Del
Libertador y Av.
Udaondo) comprenden la
ejecución de la red
primaria de desagües
pluviales con el objeto
de mitigar el
anegamiento provocado
por las precipitaciones.
A la
fecha está en ejecución
a cargo de la empresa
Dycasa SA; se están
realizando los cateos y
relevamientos
topográficos para la
elaboración de los
proyectos ejecutivos
necesarios para las
obras.
Obras
complementarias
Barrio General
Belgrano (Barrio River)

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Inundaciones
31 de Enero de 2004
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Mapa
de las cuencas de los arroyos

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| Fotos |
| Temporal
23 de Agosto de 2005 |

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Obras Aliviador Arroyo Vega |

Septiembre 2005



21/11/2003.
Retoman las obras.
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Ampliación de
la Red
Pluvial
del Barrio River
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Avanzan las
obras en Barrio River
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La obra consiste en aumentar la capacidad de
captación de la red de desagües pluviales
existentes en el barrio, desvinculados del
conducto principal del Arroyo Vega con el
fin de evitar anegamientos los días de
sudestada.
Los trabajos
incluyen la construcción de
3300 metros
de conductos pluviales subterráneos y 117
nuevos sumideros, en el sector comprendido
por las Avenidas del Libertador , Udaondo,
Monroe y Figueroa Alcorta.
Por consultas e
informes dirigirse al obrador de la empresa
DYCASA, contratista de la obra, que se
encuentra en Avenida Figueroa Alcorta 7250 o
bien telefónicamente al 4896-1310 4787-6989.
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Arroyo Maldonado: Finalizó la primera etapa del proceso licitatorio
El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, junto a la Secretaria de Hacienda y Finanzas, Marta Albamonte, y el Secretario de Infraestructura y Planeamiento, Roberto Feletti, encabezaron el pasado 13 de octubre el acto correspondiente a la finalización de la primera etapa del proceso licitatorio de las obras de la Cuenca del Arroyo Maldonado.
Ibarra comenzó su discurso agradeciendo a las empresas privadas que participan del proceso licitatorio. Además, aseguró: "Es la obra más importante en envergadura y montos. Y agregó que "son obras para futuras generaciones y no para un mandato de Gobierno".
Estas obras, que consisten en la construcción de dos túneles que funcionarán como aliviadores del conducto existente bajo la avenida Juan B. Justo, demandarán una inversión de 150 millones de dólares y se realizarán con el financiamiento parcial del Banco Mundial. Tanto por su magnitud como por su alta complejidad técnica requiere para su adjudicación un concurso internacional. El proceso de licitación comenzó el 15 de julio pasado con el llamado internacional a Precalificación y hoy se cierra esta primera etapa con las presentaciones de las empresas interesadas en calificar.
“Es una muestra de confianza y credibilidad de este gobierno, dando una clara señal de la transformación de Buenos Aires de modo tal que, en cinco años, algunas zonas estarán tan cambiadas para bien que no se las podrá reconocer. Estamos frente a un círculo virtuoso de inversión público-privada”, destacó Roberto Feletti.
Albamonte, hizo un breve repaso: "En junio se desarrolló una audiencia pública en la que participaron los ciudadanos. Para diciembre estará la licitación definitiva y a mediados del 2006 comienzan las obras".
Las aguas bajan turbias
Entubado décadas atrás, el Arroyo Maldonado es un arroyo invisible que pasa por nueve barrios porteños y cada tanto se desborda. De 21,3 kilómetros de largo, viaja por debajo de la avenida Juan B. Justo y va a desaguar al Río de la Plata. Aquí, un recorrido por sus entrañas.
El cielo es de hormigón, o la pesadilla de un claustrofóbico. La oscuridad manda. Agua arriba o abajo, mil tonos de pardo. Humedad, y ese plaf plaf es el quejido de las botas multiplicado por diez, milagro del eco. Un aroma nuevo, inclasificable. ¿A sudor rancio o a basura mojada? El tiempo suspendido, una única inquietud –no ver lo que se va a pisar –y al cabo algo parecido a la paz. El sonido del agua anestesia los sentidos, y el extraño se adapta a este mundo en el que poco sirve la vista. Uno se relaja, a menos que se venga la sudestada.
Las entrañas del invisible arroyo Maldonado no son el infierno (salvo que diluvie), pero no es posible recorrerlas sin la guía de un buen baqueano.
Se puede entrar por una boca de Liniers, pero es mucho más peligrosa. Desde la esquina de Santa Fe y Bullrich pueden andar lo que
quieran. Un montacarga averiado es la puerta de entrada al túnel.
La escalera de mano es precaria, pero temblequeante y todo cumple con su función. Once escalones, un resbalón y uno ya se ve en las profundidades de la ciudad, chapoteando sobre el tajo invisible que supo partirla en dos. El agua acaricia las rodillas. Flotan objetos varios: cáscaras de naranja, un envase de alfajor, un palito de
helado. Nada del otro mundo, si se compara con las fantasías que se traen del otro lado del asfalto. No se ven ratas amenazantes, y brillan por su ausencia las cucarachas de porte kafkiano. Un par de centenares de metros y el paisaje que alumbra el haz de luz de la linterna es de lo más monótono. Sólo se ve un riacho de agua turbia, y una, dos, tres, mil columnas de
cemento.
Cascadas subterráneas
Cuesta creer que estas aguas hoy calmas cada tanto se salgan de su cauce, embravecidas. Cuesta creer que este arroyo le deba el nombre a una española que llegó a lo que hoy es Buenos Aires en 1536, con Pedro de Mendoza. La Maldonado, cuenta la leyenda, no quiso morir de hambre sitiada por los indios, y burló el cerco preventivo que habían impuesto los conquistadores en torno a la aldea. Caminó kilómetros hasta llegar a una cueva junto a un arroyo; allí, cansada y hambrienta se desmayó. Una puma compartió con ella un trozo de carne, y la mujer ayudó a la fiera a sortear un parto difícil. Desde entonces, la Maldonado y el felino fueron inseparables.
El arroyo de la leyenda hace rato que no es el hábitat de animales salvajes. Hoy, el Maldonado es un riacho domado que cada tanto muestra sus fauces pero luce cansado. Un curso de agua que atraviesa la ciudad llevando encima su olor a viejo (nunca a podrido). Aquí abajo el agua corre hacia el Río de la Plata, y el arroyo tiene medio metro de profundidad a lo sumo. El túnel luce limpio, o casi. Lo afean apenas las bolsas de basura, enredadas entre las mil y un columnas. Un ruido viene de lejos, desde más allá de un recodo del recorrido. Es un desagüe pluvial; una cascada de dos metros de diámetro que trae el agua de lluvia de las calles aledañas a la avenida Juan B. Justo, techo del arroyo. El sonido engaña; si uno cierra los ojos, puede imaginarse con Brooke Shields en aquella laguna azul o en un manantial cordillerano.
Seguimos cuesta arriba, hacia el lejano oeste, contra la corriente. A las columnas las reemplazan unos paredones interminables. “En el 98 se empezaron a sacar las columnas, y hoy el arroyo está entabicado desde Alvarez Thomas hasta Libertador. El agua corre mejor porque se eliminaron los grandes remolinos de aire que se formaban alrededor de las
columnas.
La leyenda del indomable
Es que el tema de las inundaciones no es nuevo. Allá por 1865, si no era tiempo de sequía, el Maldonado sólo se podía cruzar arriesgando la vida en puentes endebles. Los más sólidos –el de la avenida Santa Fe o el del Camino de Moreno, actual avenida Warnes– apenas si resistían una lluvia torrencial.
A fines del siglo XIX, el Maldonado era el límite natural entre la Capital y la provincia de Buenos Aires. Su curso era interrumpido por una decena de puentes a la romana –con arcos–: el más importante era el de la actual avenida Santa Fe. En Tradiciones y recuerdos de Buenos Aires, Manuel Bilbao escribía: “Al cruzarlo, el viajero nocturno se encontraba con el rondín de la policía de la provincia, compuesto de un cabo y dos soldados, armados con sus largos sables al cinto, las carabinas cruzadas a la espalda, el quepís colorado con la P de la Policía en su frentera, el poncho oscuro por fuera y colorado forro, montados en sus caballos respectivos, para ejercer la vigilancia de la zona, siendo de notar que muy pocas veces tenían que intervenir, porque además de ser poca la población, era nulo el alumbrado, peor el camino y la gente pacífica”.
Por ese entonces, los osados que se aventuraban más allá solían tomar el Camino de las Cañitas –hoy Luis M. Campos– antes de dar con el último vestigio de civilización: la pulpería de Ambrosio, parador de carreteros y jinetes sedientos. En 1888, cuando por ley se amplió la Capital, el Maldonado dejó de ser el límite entre la ciudad y la provincia y los solares de su orilla norte se fueron valorizando.
Mientras, dejaba de ser un arroyo límpido para convertirse en el maloliente hábitat de ratas gigantes. Ya no era un límite en los mapas, pero sí una frontera entre la parte decente de la ciudad y sus arrabales más pecaminosos. El arroyo supuraba hedores a cielo abierto, y el futuro barrio de Villa Crespo era pródigo en boliches de mala nota, esquinas peligrosas, cuchilleros y conventillos sólo aptos para el lumpenaje.
En la década del veinte, las inundaciones del Maldonado ocasionaban enormes pérdidas y se estudiaban soluciones. Remigio Yriondo, concejal y vecino perjudicado, propuso canalizar el arroyo y unirlo con el Riachuelo. Otros pensaron en dragarlo y hacer del arroyo un río Sena sureño. Pero pudo más el deseo de domar las aguas, y así fue como el arroyo terminó entubado en cemento, invisible bajo el asfalto de la sinuosa avenida Juan B. Justo.
Las obras comenzaron poco antes antes de 1930 y el primer sector, de Córdoba a la costa, quedó concretado en tiempo récord. Siete años más tarde, no quedaba ni rastro del viejo arroyo. Jorge Luis Borges ya había avisado, en Evaristo Carriego, lo que implicaba el entubamiento: “Ese casi infinito flanco de soledad será reemplazado por una calle tilinga, de tejas anglisantes”, escribía.
Viaje al fin de la noche
Tenía razón el escritor, aunque no se internó jamás en este túnel. El lado de arriba del asfalto está hecho a imagen y semejanza de las desangeladas catacumbas del arroyo. El Maldonado es gris y resbaladizo, como puede descubrirse al tropezar con el canal central (que corre medio metro más profundo). Hay poco para declarar, salvo las primeras cucarachas del día: hay un nido en el techo, y huyen de la luz de la linterna.
Arriba, cada cincuenta metros, el círculo de luz de una boca de registro. Abajo, el piso con su capa de musgo y un tótem de cemento que bien podría pasar por una escultura no figurativa. “Es que algún camión mezclador lo virtió clandestinamente por un hueco de ventilación y se secó así.
Un desagüe pluvial gigante conecta varios sumideros. La cascada de agua que vierte se ve (y huele) limpia. “El arroyo es autolimpiante; lo arrastra todo. No hay problemas graves de suciedad, puede haber alguna conexión cloacal clandestina pero los análisis químicos dicen que es agua limpia. Arrastra la basura de la calle nada más.
Una marca en la pared muestra hasta dónde llegó el agua en la última gran lluvia: a centímetros del techo.
Si hay un temporal de los grandes se completan los cuatro metros y medio de altura que a lo sumo tiene el tubo, y si hay sudestada ni
hablar.
Llegando a la Avenida del Libertador, la correntada se hace más fuerte y ya no es posible seguir a pie.
¿Adiós a las inundaciones?
En el 2001 quedó claro que basta una tormenta severa para que el arroyo Maldonado colapse y las zonas bajas de Buenos Aires se aneguen. Desde entonces, se barajaron diversas posibilidades para evitar nuevas inundaciones. Roberto Feletti –Secretario de Infraestructura y Planeamiento del Gobierno de la Ciudad– reconoce que “la cuenca del Maldonado es una de las zonas más desprotegidas a nivel de obra hidráulica de envergadura. La inundación del 2001 coincidió con una crisis muy severa y se definió hacer obras de menor costo: grandes tanques de almacenamiento, que eran paliativos”. Según Feletti, el panorama cambió para mejor en los últimos años, y así se empezó a pensar en soluciones más definitivas: “Al ver el resultado que dio el aliviador del arroyo Vega, se optó por el desarrollo de la obra de los canales aliviadores”.
La obra consiste en la construcción de dos túneles de 6,90 metros de diámetro de 10 y 5 kilómetros de largo. Ambos túneles recogerán parte del agua que hoy drena por el Maldonado y facilitarán el escurrimiento. El túnel corto estará habilitado en tres años, y el largo, en cuatro. “No puedo prometer que no habrá más inundaciones, pero sí es seguro que con esta obra se podrá hacer frente a una mayor recurrencia de lluvias fuertes que se dio en los últimos años”, dice Feletti.
El Jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, asegura que “las obras para readecuar la red de desagües pluviales del Maldonado, en las que invertiremos un total de 190 millones de dólares, quintuplicarán el actual nivel de protección. Una vez finalizadas las obras, el millón de habitantes que vive en la cuenca del arroyo tendrán una protección mayor e integral ante los temporales y las tormentas excepcionales”.
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