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Desde el 5 de
Enero, respirá aire puro estés donde estés: Buenos Aires es 100%
Libre de Humo de Tabaco y no se puede fumar en espacios públicos
cerrados.
En Diciembre de 2010 se aprobó la Ley Nº 3718, que establecía
que no se permite fumar en ningún espacio cerrado con acceso
público, incluyendo bares, restaurantes, salas de fiestas,
locales bailables y shoppings. Sin embargo, daba una prórroga de
un año para que los establecimientos autorizados a tener
espacios para fumadores que habían realizado obras de
ventilación e inversiones, pudiesen adecuarse a la nueva
normativa, circunstancia que venció oficialmente el 5 de Enero.
La ley prohíbe fumar en: lugares de trabajo, oficinas, taxis,
establecimientos de salud y educativos, restaurantes, bares,
confiterías y casas de lunch, cybers/locutorios de Internet,
salas de recreación, shoppings y paseos de compras cerrados,
cines, teatros, centros culturales, salas de fiesta en eventos
de carácter privado, cajeros automáticos, cabinas telefónicas,
terminales de ómnibus, colectivos, estaciones de subte, clubes
deportivos, gimnasios, clubes para fumadores y tabaquerías.
Los únicos lugares autorizados para fumar en espacios con acceso
público son los patios, terrazas, balcones y demás sitios al
aire libre, así como áreas específicas para degustación en
clubes de fumadores y tabaquerías sin atención de empleados.
También está permitido fumar a las personas internadas en
centros de salud mental y de detención, en áreas específicas.
Las personas que detecten que la ley no se cumple pueden
realizar una denuncia comunicándose al número gratuito 147 o
escribiendo a reclamostabaco@buenosaires.gob.ar .
La evidencia científica viene demostrando desde hace más de 20
años que la exposición al humo de tabaco puede causar efectos
inmediatos, como irritación ocular, en la nariz y la garganta, o
dolor de cabeza. Con el tiempo, puede generar enfermedades
respiratorias (bronquitis, neumonía, por ej.), distintos tipos
de cáncer (principalmente de pulmón), y enfermedades
cardiovasculares (infarto, angina de pecho).
Se trata entonces de un importante avance de la Ciudad para
proteger la salud de todos, porque sólo con ambientes 100%
libres de humo de tabaco se evita respirar las miles de
sustancias tóxicas que emana el cigarrillo, como arsénico,
cianuro, plomo, acetona, etc., que permanecen en el ambiente por
14 días aunque se ventile.
Un efecto importante de estas medidas, que se observa en el
corto plazo, es que bajan los ataques cardíacos. Un estudio
publicado en la revista Circulation señala que en las
comunidades de los Estados Unidos, Canadá y Europa en las que se
prohibió el consumo de tabaco en lugares públicos, los ataques
cardíacos disminuyeron hasta un 36% en comparación con las que
no tienen tales restricciones. Además, en esta investigación de
la Universidad de California, se descubrió que las tasas de
ataque cardíaco comenzaron a descender tras la implantación de
las leyes: 17% el primer año y 36% el tercero,
por lo que los ataques continúan en descenso con el paso del
tiempo.
Algo similar se observó en la ciudad de Santa Fe, donde en 2006
hubo 1.602 internaciones por infartos. Un año después, cuando ya
se había aplicado la norma 100% libre de humo, fueron solo 1.140
internaciones, lo que representa una reducción del 28,3% en un
año.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que
mueren 200 mil trabajadores anualmente a causa de la exposición
al humo de tabaco ajeno en su lugar de trabajo. Según
investigaciones internacionales, el personal gastronómico es el
más expuesto al humo de tabaco ajeno, pero los síntomas
respiratorios entre los trabajadores de bares disminuyen después
de la implementación de ambientes 100% libres de humo. |