MASCOTAS
Comuna 13: Belgrano - Colegiales - Núñez

 

20 de Junio de 2017

Desechos caninos

Dicen que trae buena suerte, pero solo es un consuelo para los caminantes que llegan a sus hogares con deposiciones caninas en la suela del zapato. Es importante que los dueños de las mascotas recuerden levantar los desechos de sus perros y luego arrojen las bolsitas en los contenedores negros.

En el año 2014, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires colocó dispositivos de metal, con las características de una casita amarilla, en parques y plazas. Cada uno contiene un rollo de bolsas. Como no hay suficientes dispositivos, algunos vecinos proponen instalar varios al lado de los árboles para que así los vecinos no tengan ninguna excusa y levanten los residuos que dejan sus mascotas.

La materia fecal depositada en las veredas de la ciudad contiene muchos parásitos transmisibles al hombre. La parasitosis del perro que más afectan nuestra salud son: Toxocara canis, Ancylostomídeos y Echinococcus granuloso. Si no se limpia, la caca puede ser arrastrada por las lluvias o lavado de veredas hacia las alcantarillas y contaminar el agua. También puede ser disecada por el sol y transportada por el viento en forma de polvo acarreando huevos de parásitos, bacterias y alergenos, que son peligrosos para la salud. Por día se recogen de las calles de la ciudad de Buenos Aires entre 60 y 70 toneladas de caca canina.


Caca Express

Al caminar por las calles de nuestro barrio, permanentemente estamos esquivando excrementos de perros, debido a que muchos dueños no recogen lo que deja su mascota. Para luchar contra este problema y generar conciencia en sus ciudadanos, en el Ayuntamiento de Brunete (Madrid, España) se le ocurrió la idea de acudir a una empresa de publicidad para hacer una campaña disuasoria sobre el asunto. Se hizo, pero no dio resultado. Tras ese primer fracaso, los publicistas concluyeron que, dado que los infractores parecían olvidarse de los excrementos de sus perros, lo mejor era activarles la memoria devolviéndoselos. Así nació el caca express. Un grupo de voluntarios vigila a los dueños de los perros y cuando ven que no juntan la caca, se hacen cargo de juntarla en una bolsa y ponerla en una caja bajo el nombre “objetos perdidos” para enviárselas por correo postal junto con un aviso de que la próxima vez recibirían una multa de entre 30 y 300 euros. Para saber la dirección a donde enviar los excrementos, se acercan amablemente y le preguntan al infractor por el nombre y la raza de su mascota. Con esos datos buscan la dirección en la base de datos del Ayuntamiento, ya que allí es obligatorio registrar el animal. Luego de cientos de cajas con excremento enviadas lograron reducir en un 70% la caca de perro en las veredas aunque admiten, irónicamente, no saber si se debió a “las multas o a las cacas”. La campaña “Cacas Express”, fue realizada por la agencia McCann y premiada en el Festival Iberoamericano de la Comunicación Publicitaria “El Sol”, celebrado en Bilbao.