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Todavía no
arrancaron las comunas y ya generaron polémicas varias. Todo
comenzó con un proyecto enviado por Macri a la legislatura para
modificar la Ley de Comunas que provocó la reacción de
diferentes sectores.
La propuesta del PRO intenta reformar las atribuciones de las
Juntas Comunales y reducir su presupuesto.
La Ley 1.777, organiza a la Ciudad de Buenos Aires en 15
comunas, cada una administrada por una Junta Comunal conformada
por siete miembros. El proyecto de modificación pretende que el
presidente de la Junta sea el único que perciba un sueldo
(equivalente al 60 por ciento del ingreso de los diputados
porteños) y que los seis miembros restantes trabajen en forma
honoraria.
El proyecto también deroga el artículo 9 de la legislación
vigente, que es el que establece que "el Poder Ejecutivo no
puede ejercer las funciones derivadas de las competencias
exclusivas de las comunas".
Pino Solanas, candidato a Jefe de Gobierno por el Frente Sur,
repudió el proyecto y dijo “Es lamentable ese proyecto porque
evidencia la mentalidad del Macrismo de impedir la
democratización de la Ciudad”.
El diputado nacional por el socialismo Roy Cortina, autor de la
Ley 1.777, sostuvo que "Macri retomó su idea de modificar la Ley
de Comunas porque las encuestas le están mostrando un resultado
electoral ajustado, según el cual va a perder en muchas comunas
y no podrá contar con mayoría propia en las que gane".
El movimiento comunero rechaza total y absolutamente la
modificación a la ley de comunas propuesta por Macri
PORQUE La ley de Comunas se funda en el Título VI de la
Constitución de la CABA y fue elaborada participativamente por
los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires en un trabajo conjunto
y constructivo con los legisladores. De manera que pretender
modificarla sin la participación activa y masiva de la
ciudadanía porteña, es dar un paso atrás en la democracia
participativa instituida en la Constitución de la Ciudad, que no
estamos dispuestos a aceptar bajo ningún concepto ni en ninguna
circunstancia.
PORQUE Se contrapone abiertamente al espíritu descentralizador y
participativo de la Constitución y la ley al pretender:
• Reducir las competencias comunales a las que el Poder
Ejecutivo quiera otorgarle en forma arbitraria.
• Impedir que las Comunas cuenten con un presupuesto propio
elaborado participativamente por sus vecinos para responder a
las necesidades y aspiraciones de sus barrios.
• Eliminar los Consejos Comunales participativos para
convertirlos en un apéndice obsecuente, insustancial e
inoperante de los Presidentes de las Juntas Comunales.
• Anular de hecho las Juntas Comunales convirtiéndolas en un
unicato autoritario.
Y convoca
• a los consejos comunales autoconvocados
• a los legisladores
• a los candidatos a jefe de gobierno legisladores y juntistas
comunales
a pronunciarse explícita y públicamente contra este intento de
distorsionar la primera institución de la democracia
participativa de la ciudad de Buenos Aires. |