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Son puntos clave de
accidentes y muertes. La impericia de conductores y peatones
agravan la situación. Algunos ven en los pasos bajo nivel
soluciones pero a otros les genera temor
Muere una persona por día en accidentes ferroviarios en el
área metropolitana. El 84,5% son personas arrolladas y la mitad
de los casos ocurre en pasos a nivel según estadísticas de la
Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) publicadas
en el diario Clarín el 11 de mayo de este año.
Los pasos a nivel no
sólo ocasionan muertes y accidentes sino también complican el
tránsito provocando importantes congestionamientos, en especial,
en las horas de mayor afluencia de circulación vehicular.
Belgrano y Nuñez son
sólo dos de los barrios de la Ciudad de Buenos Aires que son
atravesados por la red ferroviaria. En estos casos por la Línea
Mitre con los ramales Retiro-Tigre y Retiro- José León Suárez.
En la estación
Belgrano C, entre las calles Juramente y Arribeños, es constante
el arribo de pasajeros que descienden de las formaciones para
tomar los colectivos cercanos a la estación y la aglomeración de
vehículos que llegan desde Avenida Libertador. Convirtiendo a
este lugar en un punto conflictivo no sólo en cuanto a
accidentes sino también en cuanto a la fluidez del tránsito. Con
respecto a los vehículos, Virginia, comerciante del lugar,
afirmó: “Es peligroso porque pasan a mucha velocidad,
demasiada”. Por otro lado, Juan Carlos, farmacéutico, comentó:
“Hará tres o cuatro meses, había un chico que estaba todo el día
ahí, que vendía palta. Él estaba que va, que viene y se lo
llevó. Estaba parado y se ve que al pasar lo absorbió. Eso la
gente no lo calcula”
Martín Javier,
banderillero de la estación, advirtió: “Es peligroso porque hay
mucha gente. En especial para los peatones, por eso estamos
nosotros para advertir que se acerca el tren porque la gente va
muy distraída con los auriculares”. Pero no son sólo las
distracciones de los peatones los que engrosan las trágicas
estadísticas, la imprudencia de los conductores también ocasiona
accidentes. Martín Javier relató: “Algunos se mandan, me rompen
la barrera. Hay veces que te rompen dos o tres veces por día,
los colectivos, los autos que le quieren ganar y me lo enganchan
o un camión me lo rompe”.
La rotura de las
barreras producen riesgos para los próximos conductores que
quieren cruzar las vías, es por eso que los banderilleros
intentan arreglarlas ellos mismo. Pero cuando es imposible para
ellos, llaman a sus supervisores y estos al departamento
correspondiente para que envíen personal a repararlos.
Pero éstas no son
las únicas imprudencias que Martín Javier ha observado. Personas
esperando cruzar por fuera del molinete de contención, madres
permitiendo a los chicos pararse sobre la misma asomando la
cabeza cuando el tren se acerca, personas mayores cruzando pese
a las advertencias sonoras y visuales y chicos caminando entre
medio de las vías o sobre el tercer riel electrificado. Sobre
esto, Martín Javier aseguró: “La gente se manda, no espera que
se levante la barrera. Yo estoy tocando silbato y se piensan que
yo toco silbato por tocar”. Luego mientras explicaba la
situación que se vive afirmó: “ No estoy tocando silbato
porque vendo churros, estoy tocando porque aparece otro tren.
Por más que aplique frenos el tren necesita cien, ciento
cincuenta metros para frenar”
En más de una
ocasión ha tenido que salir él o su compañero en auxilio de
alguna persona que corría riesgo de ser atropellada pero la
reacción de las mismas no es la que ellos esperaban. Sobre esto
comentó: “ Pasaba un viejito y mi compañero salió corriendo, lo
agarró de la ropa y se enojó. En la barrera de Virreyes una
chica no me escuchó, la agarre y me quiso agredir. La gente se
enoja”
Esta situación no es
algo sólo de la estación Belgrano C, en el paso a nivel de las
calles Pampa y Virrey Vertiz, por donde circulan un importante
flujo de vehículos proveniente de esas calles, hace dos años
que hay un banderillero y desde ese momento aseguran los vecinos
que no ha habido más accidentes. Pero eso no implica que no se
cometan imprudencias. Jorge, comerciante del lugar, afirmó:
“Cruzan todos con la barrera baja, quedan los camiones o los
autos o los colectivos a mitad de la barrera, no les importa.”.
Gonzalo, banderillero, comentó: “La barrera tiene una parte que
es para las ambulancias o la policía para que puedan pasar si
los dirige una persona pero a veces se meten los autos sin
permiso, que no les corresponde y eso puede ocasionar un
accidente”.
Sobre el cruce de
las vías en forma indebida por parte de los conductores, Pablo
comerciante del lugar, comentó: “ Vienen los de tránsito se
paran ahí y ya no pasa nadie la barrera porque obviamente hacen
multas. Cada dos por tres escuchas frenadas porque se dan cuenta
que están y frenan de golpe”
Para ellos la
solución para evitar los cruces indebidos es poner más personal
de vigilancia ya sea de Tránsito como personal que trabaja en
los ferrocarriles.
Si bien hay
impericias tanto de los conductores como de los peatones, es
verdad que muchas veces las barreras permanecen bajas más de lo
debido, lo que deja tanto a los conductores como a los peatones
con el dilema de cruzar con la barrera baja o seguir esperando.
Axel Dell’olio, Relaciones Públicas de la Asociación Civil
Luchemos por la Vida, sobre las demoras en las barreras aseguró:
“Treinta y cinco minutos vos no podés parar en una barrera, lo
normal y lógico es que tiene que estar estipulado y tiene que
haber un cronograma. Lo que pasa es que en Argentina no se
respeta”.
Decidir cruzarlas
lleva aparejado un riesgo de vida. Riesgo que a veces deciden
otros como ha sucedido en accidentes en los cuales el colectivo
cruza arriesgando la vida de los pasajeros, así ocurrió en 2006
con la línea 440 en San Miguel, Provincia de Buenos Aires, cuyo
saldo fue de 6 muertos y 16 heridos cuando el tren envistió al
colectivo. Dell’olio explicó que cuando un colectivo se
encuentra con la barrera baja durante mucho tiempo lo que
tendría que hacer el chofer es pedir autorización a su
supervisor, éste tendría que comunicarse con gente del Gobierno
de la Ciudad de Buenos Aires para pedirles si se pueden desviar
del trayecto. Si lo autorizan al supervisor, el mismo debe
autorizar al chofer. Pero sobre esto Dell’olio aseguró: “Podemos
estar dos horas y media esperando que alguien llame por
teléfono” . Pese a ésto no aconseja cruzar las barreras y afirmó
que la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) es
responsable por la falta de controles tanto del mal
funcionamiento de las barreras, como de la falta de control del
tiempo en que permanecen bajas, como de la falta de sanción del
chofer del colectivo que hace la maniobra. Aunque advirtió que
en muchos casos la empresa apura al chofer para que cumpla con
los recorridos.
Sobre una posible
solución al problema de los pasos a nivel Dell’olio afirmó: “ No
hay soluciones mágicas cuando uno habla de muertos por
accidentes de tránsito, es decisión política. Es que la cabeza
diga ´bueno a partir de mañana vamos a controlar cuantas
barreras rotas hay. Hay 70, para fin de mes tiene que haber 40%
arregladas’". Con respecto al peatón aseguró: “Cuando uno lee
estadísticas, 44 % de las personas que mueren en el tránsito
argentino en zonas urbanas son peatones, si casi la mitad nos
morimos caminando, realmente hacemos agua como sociedad”. Además
señaló: “El peatón tiene que hacerse cargo de lo que hace mal,
de los que hacemos mal, tratar de sacarnos las caretas, dejar la
hipocresía un poco de lado.”
Desde el Gobierno de
la Ciudad de Buenos Aires y a través del Plan de Movilidad
Sustentable se busca reordenar el tránsito. Dentro del plan se
encuentra el programa de Ordenamiento del Tránsito y Seguridad
Vial en el que se intenta dar una solución al problema de los
pasos a nivel a través de la construcción de pasos bajo a nivel.
Ya se han construido pasos bajo nivel en Avenida
Sarmiento(Palermo), en la calle Bonorio (Flores), en la Avenida
Punta Arenas ( Paternal) y en la Avenida Dorrego (Chacarita)
Además, se están
llevando a cabo la licitación de pasos bajo nivel en el barrio
de Saavedra en la calle Arias, entre las calles tronador y
Holmberg, en Villa Urquiza en la calle Ceretti, entre la Avenida
Monroe y la Avenida F. D Roosevelt y dos en Nuñez. En la calle
Iberá, se construirá un paso bajo nivel doble mano, entre las
calles Arcos y 3 de febrero, y en la calle Besares un paso bajo
nivel entre las calles 11 de septiembre y Grecia.
Los vecinos
consultados de la calle Iberá coinciden en que algo debe hacerse
con respecto al paso a nivel debido al congestionamiento que se
produce en la zona. Sobre la construcción de los pasos bajo
nivel, Hilda vecina de la zona, opinó: “El paso bajo a nivel
puede ser bárbaro si descongestiona todo el tráfico. El problema
es como va a ser porque si es tan largo a nosotros nos mataron”.
Rubén, comerciante, comentó: “No sé como será el proyecto. Yo
que lo sufro todos los días, la salida a la hora laboral falta
hace. Porque a veces pasan 20 minutos y está el tránsito
parado”. Hay vecinos que afirmaron que hay momentos en que el
embotellamiento que se produce llega hasta la Avenida Libertador
y que hay personas “de otros barrios” que aprovechan esta
situación para robar a los automovilistas.
También hay un
proyecto de construcción de paso bajo nivel en la calle
Crisólogo Larralde que en estos momentos se encuentra en
suspenso debido a un recurso de amparo presentado por algunos
vecinos cercanos a la vía que temen que las condiciones no estén
dadas para la realización de esa obra. Los vecinos coinciden en
que es necesario hacer algo con respecto al embotellamiento que
se produce en la barrera. Así Marcía, comerciante, relató: “Yo
que estoy acá todos los días, desde las nueve de la mañana hasta
las ocho de la noche. Es muy engorroso, la cantidad de
accidentes que pasan, de peleas de la gente y por ahí el tren se
demora en volver a subir la barrera 10 minutos”. Pero también
temen que el paso bajo nivel afecte sus negocios porque los
peatones ya no pasarían frente a los mismos, que la duración de
las obras tapen sus locales y que se convierta en una zona
insegura debido a que se aproveche el paso bajo nivel para
asaltar a los peatones cuando lo cruzan. Marcía expresó: “No sé
si habrá una solución, no sé quién tiene que pensarlo, el hecho
de que pueda existir algo que facilite el tránsito pero que la
gente siga pasando por la vereda con facilidad o no tengan el
temor de que los vayan a robar ni nada.”
Laura, comerciante,
sobre los pasos a nivel afirmó: “Estos están incomodísimos acá.
Que pasen por abajo o por arriba pero que no estén sobre la
superficie porque entorpecen el tráfico”.
Antonio, comerciante
a favor de los pasos bajo nivel, opinó: “Yo particularmente
estoy de acuerdo porque para mí es un progreso, no un retroceso
y lo miro desde ese punto de vista”. Luego afirmó: “Yo lo veo
como algo necesario para solucionar problemas de tránsito, como
una solución, no me lo puse a pensar desde el punto de vista
comercial, por ahí me perjudique. Pero que sé yo, yo pienso en
función de otras cosas y no de cómo voy a estar yo.”
Liliana Laloia,
comerciante y vecina, sobre los temores de los vecinos a las
obras explicó: “La gran duda es que el suelo éste no fue
estudiado, es un suelo de relleno es un suelo acolchonado en
agua por eso el tema de los recitales que nos trajo tantas
problemáticas tantas rajaduras en las casas”. También advirtió
que hay serios problemas con las napas ya que cuando hay
sudestada las calles no se inundan pero sube el agua en las
casas y comentó que en la zona los camiones atmosféricos tienen
que desagotar las cámaras de teléfonos y de luz. Además explicó
que tienen miedo porque hay muchos edificios que se están
rajando, se están bajando y creen algo está pasando con los
cimientos. Sobre sus temores y lo que quieren conseguir afirmó:
“Que nuestro hábitat sea sustentable en el tiempo, imaginate que
si hacen una obra de esta envergadura en un suelo tan dañado y
en un suelo que ya está mandando señales”. Por otro lado,
plantean una posible solución, sobre esto dijo: “El tren desde
retiro a Lisandro de la Torre viene en forma elevada nosotros lo
que pretendemos es elevar el tren”
Con respecto a la
preocupación de los vecinos sobre que la obra genere problemas
de inundaciones y de infraestructura en las casas y edificios
desde el Centro de Gestión y Participación (CGP) número 13
informaron que el Ministerio de
Desarrollo Urbano es quien tiene que observar el cumplimiento de
los estudios pertinentes sobre el impacto que podrían producir
las obras en cuestión. Además, sobre los temores a que haya
mayor inseguridad informaron que las obras proyectadas
incorporan iluminación y traen aparejado mayor movimiento y
circulación en los sectores a afectar. Pero que dadas las
circunstancias actuales con los niveles de inseguridad
imperantes, no es posible para ellos estimar el aumento o no de
la misma donde se efectuarían los proyectos propuestos.
Sobre la
construcción de los pasos bajo nivel, Axel Dell’olio, Relaciones
Públicas de la Asociación Civil Luchemos por la Vida afirmó: “
No soluciona todo el problema, no porque te hagan dos puentes
vas a ver solucionado el problema del ramal Mitre. Vas a
solucionar dos puntos conflictivos”. Para él la solución al
problema se consigue con educación vial y con decisión política.
Sobre las barreras aclaró: “El problema es que hay tiempo para
que pasen los autos, lo que pasa es que no está articulado,
entonces en ese sentido eso no lo arreglas con infraestructuras
eso lo arreglas con decisión, con idoneidad”. Él cree que las
obras son un inicio pero que a las mismas le faltan una política
de estado sobre la que aclaró: “Una política de estado como hizo
España que metía adentro la educación, la sanción efectiva, los
controles por supuesto, un registro por puntos. Todo junto, que
viaje todo al mismo tiempo” |