Mi abuela, a quien considero una
pionera, se instaló en Belgrano pues por ser zona de quintas era
de bajo valor adquisitivo. Dada la situación la familia se
desarrolló bajo un matriarcado. Bajo ese sistema los varones se
dedicaban al trabajo rentado y la mujer se ocupaba del resto,
significando que además de las tareas propias de la mujer de
aquella época debía luchar por y contra el medio ambiente.
Por mi cerebro corren las imágenes de anécdotas tantas veces
oídas sobre la balsa construida por papá y sus hermanos con la
que remontaban el nunca bien ponderado Arroyo Vega enloqueciendo
a su pobre madre. Por mis venas corre la sangre de quienes han
sido protagonistas y testigos de la transformación del barrio
¿como olvidar cuando esperaba al lechero que pasaba con la vaca
por la vereda y por ver el ordeñe tomaba la leche? ¿o el paso
del pavero con su sarta de pavos unidos por una soguita y que
los niños engordábamos para Navidad? ¿como no recordar el paso
del hielero? ¿como no amarlo y luchar por él? Menciono el
término "lucha" pues actuaba como un francotirador es decir en
forma personal y ocasionalmente apoyada por algún vecino. En la
actualidad, luego de unirme a la Asociación NUBELCO deberé
aprender a utilizar la palabra “participar”.
Los problemas que preocupan a la mujer no son ajenos a los de
los varones ya que no es una cuestión genérica. La época en la
que vivimos la mujer no es ni más ni menos que el hombre ya que
están a la par y para avanzar juntos. El problema común es la
carencia de seguridad siendo un término muy vasto. Si de
seguridad hablamos debemos considerar no sólo la fase delincuencial
sino también la laboral, económica, sanitaria, higiénica.
Al vivir sobre la cuenca del Vega corremos el riesgo tan común
de las inundaciones, de árboles centenarios que ante la menor
tormenta caen y es necesario publicar un comentario en algún
medio gráfico para que el gobierno de la CABA actúe.
Barreras que se clausuraron transformándose en paso a nivel,
otrora era necesaria la presencia del guardabarreras pero en la
actualidad podría ser reemplazado por una barrera automática. El
cierre de las barreras de Melián, Juramento y La Pampa llevan a
transformar la zona comprendida entre ellas y la Av. Rómulo Naón
en una especie de barrio privado. En la actualidad con el
incremento del parque automotor, la problemática del combustible
y la contaminación por polución ambiental es necesario gestionar
ante TBA la apertura de las mencionadas arterias.
Convivimos en el abandono al que se ha sumergido al sector oeste
del barrio de Belgrano que pese a ser zona de jardines y piletas
aún no ha sido fumiga-da!!! de empresas de limpieza con
empleados infieles, de sumideros sucios y rajados, con desagües
cloacales insuficientes, con conexiones de red pluvial a la
cloacal provocando inundaciones sumamente contaminantes por el
desborde de las últimas.
Hay mucho para hacer, para eso es necesario que al menos una
persona cada tantas cuadras dé aviso de la anormalidad para que
así podamos canalizar el reclamo pertinente, tal vez sea ese el
mensaje que puedo transmitir a todas las mujeres de cualquier
edad. |