08 de Enero de 2016

Paseo de las Américas

Para disfrutar del aire libre

Uno de los espacios verdes más amplios y modernos del barrio de Belgrano. Vecinos y turistas encuentran en él un lugar donde poder descansar, leer, y realizar actividad física.

Por Gonzalo Bañez Villar

Paseo de las Américas, llamado de esta manera en conmemoración al descubrimiento de América, se buscó homenajear a los diversos grupos culturales que habitaron el continente, como así también a los personajes ilustres que salieron del mismo. Está delimitado por Av. Figueroa Alcorta, Monroe, Ramsay y Juramento. En el año 2008 comenzó una reforma completa del lugar, con la colocación de una nueva iluminaria, caminos, mesas, arenero y un gran espacio de juegos. Uno de los pocos atractivos que se mantuvo fue el Monumento a los Policías caídos en cumplimiento del deber, ubicado en una de las esquinas sobre Figueroa Alcorta.

Para los vecinos que frecuentaban la plaza, el cambio que se produjo por las obras fue “impresionante”, antes era todo un terreno que hasta parecía abandonado, donde uno de los pocos caminos era el que marcaba la gente que cruzaba hacia la estación del tren Belgrano Norte. Diego, quien iba a jugar con su hijo antes de la refacción general agregó que “no había ni un camino de cemento, era una enorme placa de pasto, muy poco vistoso”. Además contó que la nueva iluminación “impulsa la vida nocturna de la plaza, sobre todo en épocas de verano, y genera una sensación de mayor seguridad”, distinto a lo que eran las viejas luces que poco llegaban a iluminar.

Ahora, familias, grupos de amigos, personas solas, llegan a la plaza para disfrutar de un rato agradable al aire libre. Pero al mismo tiempo, son ellos mismos los que siguen teniendo sus reparos. Un ejemplo es el de los escasos cestos que hay, además de lo muy dispersos que están. “No encontrás ningún tacho, y hay veces que si se rompe uno, pasa un tiempo largo hasta que se vuelven a arreglar”, dijo Sofía. Además, se ven pocos bebederos, apenas un par en toda la plaza. Un déficit importante teniendo en cuenta su cercanía con los Lagos de Palermo, una zona donde transitan muchos corredores y personas que realizan actividad física. Si bien, como explicó Diego, las luces ayudaron a generar un clima de mayor seguridad, durante la noche son pocas las personas que circulan por la plaza, y los vecinos admiten no estar conformes con la seguridad: “No hay ningún guarda permanente, y genera cierta incertidumbre”, se queja uno de ellos. La crítica generalizada es que han sucedido hechos delictivos en el lugar, y siendo tan grande, es necesario que haya alguien que vigile, “no alcanza con las visitas esporádicas de los patrulleros”. Esta zona de Belgrano cuenta con vigilancia privada en algunas de las casas, como así también con cámaras de seguridad en las calles. Aún así, no es suficiente para las personas que viven allí.

Otro de los espacios sociales y de encuentro que sumó el parque fue la pista de skate, inaugurada en 2011, la primera profesional de éste estilo en la Ciudad de Buenos Aires, junto a la del Parque Alberdi. Obviamente, fue un gran atractivo para los nuevos grupos emergentes de skaters, que comenzaron a llegar en masa a practicar y competir, aprovechando también la iluminación que permite una actividad durante la noche. Converse, marca que apadrinó la nueva pista, explicó que se basaron en “detalles callejeros”, utilizando elementos habituales del espacio público (escalones, barandas, playones, entre otras cosas). Además, el Paseo de las Américas cuenta con un canil en un de sus extremos (sobre la calle Monroe), aunque varios paseadores y vecinos admiten que no tiene el tamaño suficiente como para albergar a todos los perros.

Por último, y también muy importante, en medio de una campaña de inclusión ciudadana, en el 2013 se inauguraron juegos para personas con discapacidades motrices. A pesar del buen estado que muestran, con espacios cómodos y diferentes opciones para realizar actividades, no suelen ser muy utilizados, y son objeto de vandalismo o uso inapropiado. La pista de skate atrajo a muchos jóvenes que por momentos “juegan” con sus patinetas y bicicletas en dichos lugares, reservados para personas que sólo pueden hacer uso de estos juegos inclusivos. Tampoco faltan los padres que los fines de semana, al estar lleno el espacio de juegos y el arenero, deciden llevar a sus hijos a éste lugar. Puede que falte control, pero el sentido común de las personas debería primar ante todo.

Testimonios de los vecinos

Alejandra: “Mis hijos vienen al colegio Cristoforo Colombo, que está en el mismo terreno de la plaza, y todas las tardes cuando los retiro nos quedamos para que los chicos disfruten de los juegos. Son muy lindos y cómodos. Me parece bien que durante la noche estén cerrados para evitar que los vandalicen”.

Carolina: “Si bien se contruyó un canil, no tiene el tamaño suficiente para que todos
los perros puedan estar allí, por ende, y a pesar de que esté prohibido, muchos paseadores los dejan sueltos en el parque”.

Matías: “A mi siempre me gustó el skate, pero era difícil encontrar un buen lugar donde practicarlo. Teníamos que improvisar una pista entre cajas y lugares abandonados, algo muy incómodo. Desde que
inauguraron la de la plaza, por lo menos una vez a la semana venimos con mis amigos acá. A medida que pasa el tiempo se suma más gente, de día o de noche, da igual. Es genial”.

Tatiana: “Me encanta venir con mis amigos a tomar mate a la tarde durante la semana, que casi no hay nadie, más que vecinos paseando a sus perros u otros grupos de chicos. Los fines de semana es distinto, los que juegan al fútbol ocupan mucho espacio, y se llena de familias. Sigue siendo lindo, pero pierde la tranquilidad habitual”.

Darío: “Muchas veces durante la semana distintos clubes de fútbol se instalan a entrenar acá, ocupando casi todo el espacio, y con el riesgo que implica para las personas que transitan normalmente por los
caminos”.