08 de Diciembre de 2015

Plaza Balcarce

Un espacio verde que corta con
la monotonía de cemento de Cabildo

Ubicada entre las calles Vuelta de Obligado, Manzanares, Jaramillo y Avenida Cabildo, la Plaza Balcarce es una de las más concurridas por los vecinos de Núñez.

Por Gonzalo Bañez Villar

La Plaza cuenta con un arenero con juegos para chicos y bancos remodelados. Acaso el atractivo más simbólico que presenta es la calesita, instalada allí en 1960 y tirada por un caballo en sus comienzos. “Pasó de generación en generación familiar”, cuenta Carlos, que junto a su esposa, está a cargo. “Lo mismo sucede con los vecinos que vienen, hay abuelos que ellos mismo jugaban de chicos en la plaza, y hoy traen a sus nietos”, agrega el hombre que con satisfacción ve cómo los pequeños se acercan junto a sus padres para subirse a los autos o caballos, y comenzar a dar vueltas al ritmo de la música.

La tercera edad elige preferentemente el sector en que predominan los bancos de listones (en muy buen estado debido a las refacciones íntegras que se le hicieron hace unos años), para tomar aire bajo lo árboles. El arenero está perimetrado por unas rejas bajas, colocadas hace poco, y en buen estado, con la pintura prolija al igual que en todos los juegos. El mismo Carlos explicó que “en sí es muy tranquilo, no suele haber grupos de jóvenes que se juntan a la noche, ni tampoco casos de robo y demás. Sí aparecen actos de vandalismo como por ejemplo la pintada que me hicieron en la pared del perímetro de la calesita”.

Otras personas que van con frecuencia, admiten que debería haber un cambio en la iluminación. En horas nocturnas es un lugar un tanto oscuro, y en el invierno, bien temprano, cuando las personas van a trabajar, sucede lo mismo. Además, no hay ni guardaparque, ni seguridad fija. Nunca hubo. “Esporádicamente pasan los patrulleros, pero no mucho más de eso”, cuenta Analía, que suele ir con su hija a la salida del colegio.

El 29 de julio de 2010 se llevó a cabo la firma del Compromiso Comunitario de la Plaza Balcarce. Participaron del Compromiso el CGPC 13, la Asociación de Vecinos Núñez Alerta, los asociados de la sucursal Núñez del Banco Credicoop, el Instituto Argentino de Consultores Psicológicos, el Centro de Jubilados 2 de abril, la Iglesia Evangélica y vecinos de la Plaza. Asimismo, previo al compromiso se dio respuesta a algunas de las necesidades relevadas en la Plaza a saber: Se retiraron 2 carteles indicadores oxidados. Se colocaron de 2 carteles nuevos. Se repusieron cestos papeleros. Se reparó 1 banco de listones. Se limpiaron y barnizaron los bancos. Se taparon 3 pozos que ocasionaban peligro. Se limpiaron y pintaron 4 mesitas y 24 banquitos de cemento en el sector de la 3º edad que se hallaban graffitados. También se modificaron por completo las veredas, que estaban rotas y con las raíces de los árboles salidas, entorpeciendo la circulación de los peatones. Igualmente, los caminos internos, que siguen siendo de piedra suelta, necesitarían un reacondicionamiento, es mucha la tierra que hay en ellos. “Se tendría que trabajar en evitar la laguna que se forma cuando llueve”, se queja Mario, en alusión al gran charco de agua que se acumula en una de las esquinas de la plaza los días de mucha lluvia.

La limpieza es muy buena. No hay caniles pero tampoco los paseadores de perros van. “Las bolsas negras que coloca el gobierno de la Ciudad ayudan a tener con que limpiar los desechos caninos”, admite Marta, con su Caniche Toy atado a la correa. Como ella, muchos vecinos cuidan del lugar. Además, todas las mañanas un hombre de mantenimiento cambia las bolsas de los cestos, limpia los espacios verdes, y hace trabajos de jardinería, “prácticamente es quien se encarga del cuidado de la plaza”, comenta Carlos, el dueño de la calesita.

Más testimonios de los vecinos

Carolina: “Casi todos los días a la tarde mi hija me pide de venir a la calesita. Estamos a pocas cuadras, así que cuando el día está lindo, es un plan fijo que ella disfruta”.

Agustín: “Con mis amigos solemos venir a la tarde a tomar mate, y a veces también, a la noche, aunque en ocasiones hay grupos de jóvenes que no conocemos de otros lugares. Me gustaría que esté más iluminada”.

Sebastián: “Si bien es una plaza tranquila, no deja de tener el constante ruido de Cabildo”.

Ana: “Toda las tardes traía a mi hija a la plaza. Hoy ya tiene 42 años”.