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Noviembre de 2009

Ruidos molestos

Los vecinos del barrio de Belgrano denuncian que los ruidos provocados por el tránsito en la zona superan los niveles permitidos por la Ley del Ruido de la Ciudad de Buenos Aires. Las bocinas, los camiones de basura y los colectivos son las principales fuentes ruidos molestos.

“Mi opinión como vecina del barrio, es que los ruidos provocados por el tránsito son altamente contaminantes. Caminar por las avenidas de Belgrano es una tortura para los oídos. Creo que es un tema muy preocupante, no sólo porque altera a los oídos, sino porque también altera los nervios”, declaró una vecina de la zona.

Al respecto, la titular de la Asociación Civil Oír Mejor (ACOM), la Licenciada en Física Silvia Cabeza, explicó que “nuestro organismo se defiende de cualquier agresión, en este caso, una agresión sonora. Para defenderse genera adrenalina y la adrenalina produce un sinfín de enfermedades que van desde problemas cardíacos, problemas de hipertensión, hormonales, de digestión y los que se asocian con conductas, con problemas psicológicos, que tienen que ver con conductas agresivas, irritabilidad, nerviosismo, falta de concentración, dolor de cabeza, cansancio. El porteño vive estresado por muchas razones pero el ruido contribuye”.

La presidenta de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires, la ingeniera Graciela Gerola, manifestó que se mantiene una deuda con los vecinos. Explicó que hay una normativa pendiente de aprobación en la legislatura porteña, que permitiría controlar los ruidos emitidos por autos particulares a partir de una verificación técnica vehicular, exclusiva para tal fin. “Estamos en el tema. Es una ciudad ruidosa como toda gran ciudad pero tenemos una ley, la Ley de Ruido que podrán algunos decir que los valores no están bien, que hay que revisar, no importa, la Ley de ruidos está y nosotros por ahora, como autoridad de aplicación podemos ir a la casa de un vecino, escuchar y realizar mediciones”.

Según el Artículo 11 de la Ley 1540, conocida como Ley de Ruido, que regula los niveles de sonido emitidos en la ciudad, Belgrano se ubicaría dentro de las áreas de Tipo V, áreas específicamente ruidosas. Esta zona es “de muy baja sensibilidad acústica, que comprende aquellos sectores afectados por infraestructuras de transporte (público automotor de pasajeros, automotor, autopistas, ferroviario, subterráneo, fluvial y aéreo) y espectáculos al aire libre”. Para este tipo de área, la Ley establece que un período diurno, de 7.01 hs a 22 hs, en el que los niveles de ruido no se deben superar los 80 db, y un período nocturno, de 22.01 hs a 7 hs, en el los niveles de ruido no deben ser mayores a los 75 db.

Desde la ACOM, la licenciada Cabeza afirmó que el Gobierno no ha logrado reducir los niveles de ruido provocados por el tránsito en las diferentes horas del día, pero considera que éste no es un problemática a ser atendida sólo desde la Agencia de Protección Ambiental. Asegura que la contaminación sonora se debe, principalmente a la falta de concientización y de consideración de los vecinos, y que la contaminación acústica es el contaminante más agresivo que tiene la ciudad de Buenos Aires. El fuente de sonido de mayor magnitud en la ciudad, son los transportes públicos de pasajeros, los colectivos.

Claudia Maranghello, vecina de la zona, opinó que “los ruidos que considero insoportables son los de los medios de transporte automotor, no se puede hablar, no se puede escuchar, a la noche no se puede dormir. Yo tengo un nene de tres años que se despierta a la madrugada por el 113 que pasa por casa, es insoportable”.

La fonoaudióloga Claudia Maino, ex colaboradora de la ACOM y actual titular del Centro de Oídos de la Ciudad de Esperanza en Santa Fe, explica que se considera que se genera un daño al oído a partir de los 100 db, es decir, con una exposición mayor a los 100 db ya se alcanza el umbral del dolor, ya causa daño. Un camión recolector de basura, con su máquina en trituradora en funcionamiento, supera los 100 db”.

“Los camiones de basura son un desastre y nosotros pretendemos que ahora que terminamos con el bus híbrido, comenzar a implementar esta tecnología en los camiones de basura y ver si podemos lograr que en las próximas licitaciones se exijan este tipo de transporte donde el ruido prácticamente no existe”, afirmó la Ingeniera Gerola.

El bus híbrido o Eco Bus, fue presentado esta semana por el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. Este nuevo colectivo comenzará a funcionar por las calles de la ciudad a fines de este mes, para la línea 62. Desde la Agencia de Protección Ambiental, se prevé que para principios del próximo año estarán en funcionamiento 20 unidades más. La Ingeniera Gerola afirmó: “Estamos trabajando para que el transporte público vaya mutando, cambiando a transporte con tecnologías mas limpias a nivel de calidad de aire y mas limpias a nivel de ruido. Eso no es nada al lado de los 9 mil colectivos que circulan en la ciudad pero es una medida para ir empezando de a poco”.

Todas las tecnologías, desde los transportes hasta los electrodomésticos, tienden a ser más eficientes a nivel mundial, según explica la Ingeniera Gerola. Esto implica que los nuevos equipos gasten menos energía, hagan menos ruido, que contaminen menos. El Gobierno de la Ciudad asegura que se está tratando de dar el ejemplo desde casa. Es por este motivo que, afirma la Ingeniera, las tecnologías que se incorporan a sus oficinas, como computadoras y equipos de seguridad, son las más avanzadas y las más nuevas del mercado.

Buenos Aires es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la cuarta ciudad más ruidosa del mundo, después de Tokio, Nueza York y París. Esto alerta al Gobierno de la Ciudad que llama a los vecinos a entender que el tratamiento de esta problemática no sólo es un trabajo del Estado, también es un trabajo de la población, es un trabajo de conciencia de los habitantes esta ciudad, y afirma que no se debe esperar todo del Estado. La Licenciada Cabeza, por su parte reconoce que hay que concientizar a los ciudadanos para que efectúen denuncias a la Agencia de Protección Ambiental, y desde allí que realicen mediciones para constatar si el nivel de ruido producido por el tránsito respeta los valores que establece la Ley.

La salud de los vecinos está riesgo

Los vecinos del Barrio de Belgrano están preocupados por los altos niveles de contaminación sonora de la zona. La Organización Mundial de la Salud (OMS), ha comprobado que el ruido urbano tiene importantes repercusiones en el organismo humano. Algunas de las más comunes son la pérdida de audición, los problemas cardiovasculares, trastornos en el sueño, molestias y efectos sobre el comportamiento social.

La OMS ha elaborado una “Guía para el Ruido Urbano”, en la que explica que el ruido es un sonido no deseado. Afirma también que la exposición al ruido puede tener un impacto permanente sobre las funciones fisiológicas de los trabajadores y personas que viven cerca de aeropuertos, industrias y calles ruidosas.

Según este informe, el nivel máximo tolerable por el oído humano sano es de 70 db. Este valor es tomado y aplicado por la Ley 1540 de la ciudad de Buenos Aires. Pero en las esquinas mas ruidosas de la ciudad, como Cabildo y Juramento, se superan los 80 db.

La contaminación acústica fue considerada hasta hace pocos años como un problema de lujo en los países desarrollados. Las crecientes consecuencias a largo plazo en la salud de la población generaron el alerta de las autoridades, según explica la OMS, y eso llevo a la constitución de la Guía que hoy es seguida por la todos los países desarrollados y en vías de desarrollo en el mundo.

A nivel auditivo, la contaminación sonora provoca la muerte de las células del oído que son las permiten la audición. La falta de ellas, por consiguiente, genera sordera. Con los años y la constante exposición a ruido fuertes, éstas células van muriendo y no se regeneran.

Las patologías cardiovasculares son otras de las consecuencias más comunes de la exposición constante a fuentes de emisión de ruidos. Si el organismo afectado posee un corazón débil, se puede llegar a la muerte como producto de un impacto acústico.

Pero los vecinos de la Capital Federal sufren una de las consecuencias más notorias de la contaminación auditiva: el estrés. En el informe de la OMS se observa que el ruido ambiental produce trastornos del sueño importantes. Los efectos primarios del trastorno del sueño son la alteración en la profundidad del sueño, cambios en la presión arterial y en la frecuencia cardíaca, incremento del pulso, variación en la respiración, arritmia cardíaca y mayores movimientos corporales. Los efectos secundarios o posteriores en la mañana o al día siguiente son percepción de menor calidad del sueño, fatiga, depresión, irritabilidad y reducción del rendimiento.

En su guía, la OMS establece que la investigación y las consiguientes leyes de ruido, deben considerar no sólo la respuesta ante los diferentes niveles de sonido, sino también los efectos que genera como las restricciones sociales, la reducción de productividad, el menor rendimiento en el aprendizaje de los niños, ausentismo laboral y escolar, y el mayor uso de medicamentos y accidentes. Es importante y necesario para esta organización, incrementar la conciencia del público y de los responsables de tomar decisiones.

La lucha contra la contaminación sonora

Silvia Cabeza es Licenciada en Física y coautora, junto con los diputados de la Comisión de Ecología de la Legislatura Porteña, de la Ley 1540, Ley de Ruido, que fue aprobada en diciembre de 2005 y promulgada el 6 de enero de 2006. Actualmente, la Licenciada preside la Asociación Civil Oír Mejor, a la que fundó junto con un grupo de padres cuyos hijos sufren pérdidas auditivas. Desde esta organización, se realizan mediciones en los diferentes barrios de la ciudad para evaluar los niveles de ruido y su impacto en la población.

¿Cómo se mide el ruido?

El ruido se mide en decibeles. El decibel es la décima parte de Bel que se manifiesta en una escala que puede ir hasta los 140, 150 db dependiendo de la energía de la fuente. Para medir correctamente hay normas, se debe medir a determinada distancia. En una conversación hay unos 60 o 70 db dependiendo del timbre de voz. Nunca hay 0 db, aun si nos callamos en una habitación que aparenta ser silenciosa, tenemos unos 35, 36 db. Digo esto porque cuando nos preguntamos ¿cuántos son 100 db? Muchísimo, pero ¿cómo se logran? Fácilmente.

¿Qué tipo de fuentes de contaminación sonora nos afectan en la ciudad de Buenos Aires?

La ley establece límites para las fuentes fijas y las fuentes móviles. Una fuente fija es una discoteca, una fábrica, una emisión de ruido localizada, una obra en construcción, fija porque está fija en ese lugar. ¿Qué es una fuente móvil? Generalmente el transporte, y dentro del transporte el terrestre, marítimo, aéreo y férreo. Si vamos a la ciudad de Bs As más específicamente, el nivel tan alto de contaminación acústica está dado por el transporte terrestre, más específicamente el transporte humano de pasajeros: los colectivos. ¿Por qué? Porque son viejos y porque les falta el control técnico vehicular que debiera exigir el nivel de ruido acorde a la salud de la población que establece la OMS. Hay límites que puede tolerar el oído humano y el organismo, y por encima de esos valores, ya el cuerpo empieza a enfermarse. Y el oído pierde calidad auditiva.

¿Cómo se soluciona, entonces, el problema de la contaminación sonora en la ciudad?

La Ley de la Ciudad de Bs As tiene 2 horarios, nocturno y diurno, justamente para que después de las 22 hs el nivel de ruido descienda y el vecino pueda descansar como corresponde. Claro que eso no se respeta.
Por eso, fundamentalmente, hay que concientizar a la gente. Hacer una denuncia a la Agencia de Protección Ambiental que es el organismo del Gobierno de la Ciudad que controla los niveles de ruido para que haga mediciones y verdaderamente constate si el nivel de ruido producido por el tránsito respeta los valores que establece la Ley. La ciudad de Bs As está dividida en zonas: la zona de nivel mas bajo de ruido es la de la Reserva Ecológica y la que tiene más alto nivel con las que están alrededor de las autopistas. En el medio está la zona residencial, comercial, industrial y de equipamiento. En la zona residencial se establece que puede haber 65 db de día y 50 de noche. Si a las 7 hs hay un nivel de 75 a 80 db, hay algo que está produciendo un nivel superior al que establece la ley, una fuente móvil. El control de las fuentes móviles todavía es una materia pendiente por parte del Gobierno. En el año 2006 concluimos el mapa de ruido que es un diagnóstico y hemos podido determinar que tenemos más de 75 db en buena parte de la Ciudad de Bs As. El Gobierno debe reducir y atenuar esos niveles producidos por el tránsito. Entonces tiene que controlar el nivel de ruido producido por el transporte urbano de pasajeros, por los coches particulares, los camiones. Este tema aún está pendiente, todavía no han concluido con el mapa de ruido, ya tiene el software para poder hacer ese trabajo así que ahora están haciendo el mapa de ruido pero mientras tanto pueden ir a lugares de la ciudad y hacer mediciones para saber cuál es el nivel de ruido y darle una solución, controlando el caño de escape, por ejemplo.

El ruido es un agente contaminante peligroso que nos puede dejar discapacitados. Es un problema grave, solamente se lo dimensiona cuando se lo tiene, pero es muy difícil mantener una comunicación si no se escucha bien lo que el otro nos dice. El oído es el órgano que primero se forma en el ser humano y el último que muere y es tan complejo que todavía no ha sido investigado profundamente. Por eso es que no se sabe cómo remediar la pérdida auditiva. Sólo existen audífonos que son excelentes equipos para amplificar los sonidos y nos permiten volver a escuchar pero no con la calidez y la calidad que nos permite escuchar un oído sano. Escuchar a través de un audífono es como escuchar a través de una radio, el sonido se vuelve metálico. Es mucho lo que se pierde, y no se recupera. Además el audífono vale mucha plata y las obras sociales no lo cubren. El oído es fundamental, hay que cuidarlo y el ruido lo puede enfermar gravemente.

Romina Rossi

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