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Noviembre de 2009 |
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¿Alguien puede
bajar el Volumen? |
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Los decibeles
producidos en el barrio superan ampliamente,
a exposición constante, los soportados por
el oído humano, principalmente el de los
niños. Gran parte de estos sonidos son
generados cotidianamente por los mismos
habitantes de Belgrano (bocinas, motores,
alarmas, camiones de basura). Intentamos
consultar a profesionales y vecinos en la
intersección de Cabildo y Juramento, pero
como ahí el ruido no nos dejaba escuchar, un
simpático joven nos propuso enviarnos a
nuestra redacción el “Cono del Silencio” que
utilizaba el Agente 86. |
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Mis
oídos no pueden vivir en Paz
Que noche que pasé, vivo cerca de la
Estación Belgrano R, y la alarma nueva que
instalaron allí, no nos deja dormir. Sólo en
un intervalo, entre un tren y otro logré
pegar un ojo, pero mi sueño fue
interrumpido, por el ruido de un camión de
basura y los gritos de sus ocupantes. Pero
por fin llegó la hora de ir a trabajar y
escaparme de mi ruidoso departamento,
disfrutando las calles de mi precioso barrio.
Ni bien salí, escuché un molesto ruido de la
alarma de una cochera acompañado de los
bocinazos y gritos de un simpático
conductor, que no tenía paciencia de esperar
que pasara una pobre anciana con su bastón.
Caminé rápidamente para escapar de la
ruidosa estación, hasta llegar a Cabildo.
Ruidos de motores, colectivos que parecían
una orquesta desafinada, bocinas y un camión
con un altavoz que decía: “Compro todo,
heladeras, lavarropas”, una ambulancia que
como no le daban paso, además de su sirena,
su conductor pedía: “Abran paso”. Estaba
inmerso en una jungla sonora, y no sabía
como escapar. Me metí al subte en la
Estación Juramento, pensé que debajo del
asfalto encontraría un poco de paz. Tuve
suerte que justo en ese momento no había
ningún paro, pero mis oídos no tuvieron
mucha fortuna, porque los ruidos eran
iguales o peores que en la superficie. Salí
del subte en Congreso de Tucumán, aturdido y
todo transpirado. Durante todo el día seguí
caminando por la calles de Belgrano, ya que
mi trabajo así lo requiere, hasta avanzada
la noche cuando volví a mi hogar, para
seguir soportando ruidos y más ruidos, ya
que en ningún lado de esta ciudad mis oídos
pueden vivir en paz.
La
opinión de los vecinos
Caminar por Luis María Campos es una
tortura
Mi opinión, como vecina del barrio, es que
los ruidos provocados por el tránsito son
altamente contaminantes y quiero resaltar
que los ruidos que considero insoportables
son los de los medios de transporte
automotor. Vivir sobre L. M. Campos o
caminar por dicha avenida es una tortura
para los oídos.
Creo que es un tema muy preocupante, no sólo
porque altera los oídos, sino porque también
altera los nervios. Entiendo que los ruidos
del transporte son los peores y por esa
razón deberíamos presentar una denuncia con
firmas en el Gobierno de la Ciudad de Buenos
Aires y seguir el tema hasta lograr que
tomen medidas con los medios de transporte,
que dicho sea de paso, cada día que pasa son
más viejos, están en pésimas condiciones la
mayoría de ellos y los ruidos, repito son
insoportables.
No estoy en condiciones de plantear
soluciones porque no soy conocedora de las
medidas técnicas que se puedan tomar. Si
puedo comentar que, habiendo trabajado
muchos años en Aeroparque, recuerdo que
existían unos kits anti-ruido que se
instalaban en los aviones y que eran
obligatorios, con lo cual las compañías no
tenían más remedio que instalarlos y por
supuesto, el costo de los kits. los
solventaban las compañías y no el Estado.
Deberían obligar a las empresas de
transporte a instalar dichos kits (los que
se fabriquen para este tipo de transporte) y
darles un plazo de no más de un año para
hacerlo.
Patricia French. Vecina de Belgrano
Un problema de difícil solución
Durante el día el ruido es muy incómodo, aún
dentro del departamento (Segundo piso a la
calle). Considero a la contaminación sonora
causada por el tránsito en la zona un
problema, pero de difícil solución ya que la
mayor parte del ruido lo producen los
colectivos, aunque las motitos de Delivery
contribuyen bastante. Cualquier
reordenamiento del tránsito probablemente
complique más que resuelva.
No me parece razonable que en problemas de
esta naturaleza, se solicite "sugerencias"
al vecino. Sería algo así como preguntarle
al condenado que tipo de nudo corredizo
prefiere en la horca.
Considerando que gran parte de estos sonidos
son generados cotidianamente por los mismos
habitantes de Belgrano (bocinas, motores,
alarmas, hasta camiones de basura),
seguramente los niveles de pérdida de
audición en barrios como Belgrano, Palermo,
Balvanera o el microcentro (entre otros),
deben ser muy altos como consecuencia de la
exposición al ruido, pero podemos incluir
entre los problemas que el ruido acarrea: el
stress y trastornos nerviosos. Los camiones
recolectores de la basura, fuente de
tremendo barullo, no son "sonidos generados
cotidianamente por los vecinos" hacen parte
de un sistema de recolección contratado. Se
debería cambiar el sistema, no los camiones.
Ing. Reinaldo L. Urcola
Miembro de la asamblea Vecinal de Plaza
Noruega y Vecinal de Coghlan
Transportes públicos eficientes
Considero que la contaminación sonora
causada por el tránsito, requiere una
solución. No creo que pueda ser inmediata,
si no se complementa con una red de
transportes públicos, puntuales, limpios,
seguros y eficientes. Vivo sobre La Pampa,
casi "la vía". He enviado una
propuesta/sugerencia a TBA, para que los
trenes no toquen bocina, cada vez que pasan
por la barrera, ya que tocan y se escucha en
La Pampa, en Sucre y en Juramento! a pesar
de día de contar con "guardabarreras". La
sugerencia, fue que tocaran solo si el
maquinista veía algún riesgo y no siempre.
Esa medida serviría para bajar
considerablemente los ruidos en la zona. Ni
que hablar cuando de madrugada comienzan a
funcionar los trenes, obviamente ahí,
resaltan mucho más. Otro tema, es que si el
material rodante y las vías, estuvieran bien
mantenidas, el ruido que provocan los trenes
al desplazarse, seria menor. Además el paso
a nivel de La Pampa está en pésimas
condiciones, eso hace que el tránsito se
haga mas lento, mas congestionamiento, mas
ruidos.
Se debería generar una buena red de
transportes públicos que una la Ciudad con
el Conurbano. Soterrar el ferrocarril, entre
las calles Olleros y Monroe (es una zona
densamente poblada y en pocas cuadras hay
muchos pasos "forzosos" a nivel). Controlar
los caños de escape (gases y ruidos) y sobre
todo MOTOS Y CICLOMOTORES, nadie controla
nada. Prohibir en la Ciudad, salvo EMERGENCIA
el uso de la bocina, se debería usar las
LUCES. en pos de una mejor calidad de vida y
de ultima se bajaría la velocidad, mucha
gente, maneja con el acelerador y la bocina.
Arq. Gustavo Guevara
No podemos dormir
Solicito que trenes de Buenos Aires tome las
medidas necesarias tendientes a regularizar
correctamente el sonido de la alarma nueva
instalada en la Estación de Belgrano R.,
sita en la calle Echeverría, paso a nivel
entre Freire y Zapiola. Los vecinos nos
vemos altamente perjudica-dos con el cambio
de bocina y/o alarma que instalaron en dicha
estación. El Jueves pasado llegué a mi casa,
piso 11, de la esquina de Zapiola y
Echeverria (a una cuadra de la estación)
después de una jornada de trabajo de 12
horas y pensé que había un cacerolazo. Me
llamó la atención ya que no había escuchado
nada al respecto. Después de tres horas,
advertí que era la nueva alarma del tren que
habían instalado en la estación.
Las líneas Mitre y Suarez, tienen una
frecuencia de entre 4 y 5 minutos por lo que
la alarma "al estilo cacerolazo -reitero-"
está instalada todo el día dentro de mi
casa. Hable con los vecinos y comerciantes
de la zona y estamos todos alterados por
esta situación, que particularmente desde el
Jueves pasado, no me deja dormir. Trabajo 12
horas por día y a la noche necesito
descansar. Hace 5 años que vivo a una cuadra
de la estación, y solo en algunas
oportunidades desde mi casa escuchaba la
bocina del tren carguero que en nada me
molestaba.
Entiendo que la alarma de la estación debe
ser un llamado de atención para los peatones
y vehículos que cruzan el paso a nivel, pero
no para los vecinos que están dentro de sus
casas. Aún cerrando las ventanas y bajando
las persianas de mi departamento, la alarma
no me dejó descansar todo el fin de semana.
Espero podamos solucionar de manera urgente,
la situación que perjudica a los vecinos
aledaños a la estación.
Paula. Vecina de Belgrano R
Alteraciones en el habitante
En las grandes ciudades los ruidos moles-tos
son causantes de las siguientes alteraciones
en el habitante: Hipoacucia, acúfenos,
embotamiento mental, tinitus que es la
percepción de ruidos anormales en oídos y/o
cabeza; sensación de cosqui-lleo, trauma
acústico (riesgo de), abombamiento,
sobresalto por ruido sorpresivo, tesión
muscular y contracturas desagradables,
modificación del ritmo respiratorio,
taquicardias, aumento de la presión
arterial, vasoespasmovascular periférico.
Cambios tanto en los ritmos respiratorio,
circulatorio y del aparato digestivo,
dilatación pupìlar, alteraciones
neuroendócrinas, del sueño, ansiedad y
estres.
Alteración del metabolismo ácido básico de
los tejidos, del aparato digestivo y de la
sangre. Cambio de ánimo, mal humor e
insomnio. Opresión o compresión timpánicas,
aturdimiento menor humbral de atención,
comprensión y entendimiento a corto o largo
plazo por mal acostumbramiento a lo que
equivo-cadamente termina considerándose
normal
Dr. Esteban Sánchez. Egresado UBA
¿Qué podemos hacer para disminuir o
evitar la generación de ruido?
Autos y motos.
Asegúrese de tener en condiciones adecuadas
el silenciador, sobre todo si es conductor
de motocicleta. No acelere el motor
innecesariamente. No use el freno
abruptamente. Cierre las puertas del
vehículo con suavidad. Las revisiones
periódicas del vehículo, la utilización de
tubos de escape homologados y una estricta
moderación en el uso de bocina son medidas
que favorecen el entorno. Conduzca lenta y
suavemente en las áreas residenciales y
cerca de los hospitales y colegios. Si
escucha música en el coche, mantenga el
volumen bajo y las ventanas cerradas. |
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