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Señores
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
Ministerio de Ambientes y Especio Público
At. Sr. Diego Santilli
Nos dirigimos a Uds en nuestro carácter de vecinos del barrio de
Nuñez extremadamente preocupados por las vibraciones que sufren
las estructuras edilicias del barrio durante los recitales en
los clubs localizados en el vecindario.
Hemos podido verificar que varias estructuras edilicias de
nuestro barrio están sufriendo daños de distinta índole como
rajaduras, hendiduras y fisuras. Más aún, se ven los
hundimientos de suelos en las veredas.
Estos hechos han sido verificados por la Defensoría del Pueblo.
La actuación n° 963/10, iniciada a raíz de denuncias de los
vecinos a efectos de verificar los deterioros que presenta el
inmueble sito en Iberá 1591 esquina Montañeses 3001, que habrían
sido provocados por la falta de resistencia del suelo en que se
asienta el edificio.
El inmueble referido se emplaza en una manzana cercana a
importantes equipamientos deportivos como el Club Ciudad de
Buenos Aires, el Club Atlético Obras Sanitarias de la Nación, el
Tiro Federal Argentino y el Club Atlético River Plates. En el
plano topográfico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires puede
observarse que la zona de Nuñez está entre las más bajas de la
ciudad (de 0 a 10 msnm). Asimismo, el plano de Riesgo de
inundaciones elaborado por el Sistema de Información Geoespacial
del Atlas Ambiental de Buenos Aires muestra que el barrio cuenta
con un amplio sector afectado por esa problemática. Todos los
terrenos ubicados en cotas inferiores a 6 poseen características
desfavorables para la urbanización, dado las proporciones
variables de arcillas expansibles y las malas condiciones de
permeabilidad. Tal es el caso de Nuñez. El terreno es un área de
relleno ganada al río. Es un terreno inestables y posee altas
tasas de subsidencia. A su vez, la presencia de sedimentos
arcillosos y la humedad propia de estas zonas dificulta la
compactación de los terrenos. Las mencionadas características
generan limitaciones en la construcción de grandes obras por
debajo de los 5 msnm (metros sobre el nivel del mar) en el
ámbito de la Ciudad. Personal de la Defensoría del Pueblo
realizó varios visitas al barrio en la que pudo comprobar los
daños que presenta el inmueble de referencia así como otros
edificios de la zona, sitos en las calles Montañeses, Iberá,
Quesada, Arribeños y Guayra, entre otras. También se observaron
fisura en algunas fachadas y hundimientos diferenciales en las
aceras que provocaron deterioros de las mismas y desplazamiento
de umbrales y escalones. En una visita anterior del Defensor
Adjunto del Pueblo, señor Gerardo Gómez Coronado, manifestaron
tener el mismo tipo de problemas los propietarios de las
viviendas sitas en Montañeses 3031, Montañeses 3045, Montañeses
3098, Arribeños 3091 y Manzanares1825. Asimismo, el organismo
antes mencionado, realizó el relevamiento de toda la cuadra de
la calle Montañeses entre Guayra y Campos Salles donde se
observa un hundimiento continuo de la vereda y manifestaciones
de rajaduras por asentamiento en los inmuebles en ambos lados de
la calle. Esta observación coincide con la realizada por la
Defensoría del Pueblo en la visita del día 5 de Marzo de 2010,
con lo cual se estima que sería factible la existencia de una
problemática en los suelos de toda la zona ya que son varios los
inmuebles afectados. La Defensoría del Pueblo de CABA, dictó la
Resolución n° 2001/10 por la cuál recomendó al Subsecretario de
Emergencias de la Ciudad de Buenos Aires, doctor Néstor
Alejandro Nicólas, la realización de un análisis de riesgo de
las viviendas localizadas dentro del polígono comprendido por la
Av. Congreso, las vías del ex Ferrocarril Mitre, la Avda.
Crisólogo Larralde y la Avda. Del Libertador.
La resolución 2001/10 hacen referencia a la conformación
geotécnica de los suelos de la zona que, según se entiende,
podrían ser determinantes en la situación planteada.
Así el citado organismo dictó la Resolución N° 0021/11
recomendando al Subsecreatario de Planeamiento del Gobierno de
la Ciudad, arquitecto Héctor Antonio Lostri, arbitre los medios
necesarios para la realización de un estudio de suelos en el
polígono comprendido por la Avda. Congreso, las vías del ex
Ferrocarril General Mitre, la Avda. Crisólogo Sarralde y la Avda.
Del Libertador.
A raíz de la constante realización de eventos musicales, los
vecinos presentaron numerosas denuncias y la Agencia de
Protección Ambiental realizó un estudio que llevó al Gobierno de
la Ciudad a reducir el número de recitales en el estadio de
River Plate a un máximo de diez por año.
El informe claramente dejó constancias que las vibraciones
producidas por el pogo provocaba oscilaciones en los edificios.
El salto (pogo) de los espectadores al momento de un evento,
genera una onda sísmica que se expande hasta 3,5 km de distancia
por el suelo. Las estructuras edilicias sufren entonces
vibraciones que superan su tolerancia, generándoles rajaduras y
daños de distinta naturaleza. En zonas cuyo terreno está
saturado por agua, estas vibraciones pueden producir daños
edilicios por compactación y hundimiento del suelo. La mayoría
de los objetos tienen una capacidad de vibrar en variadas
frecuencias, debido a su geometría, masa y elasticidad. La
frecuencia de vibración más baja se conoce como la frecuencia
natural. Las tendencias a una vibración en frecuencias más altas
son denominadas frecuencias resonantes. Las frecuencias de
resonancia medidas superaban la amplitud admisible.
El informe del GCBA, indica que “Las vibraciones que producen
los espectadores durante los recitales en el estadio del club
River Plate no representan riesgos para las estructuras de los
edificios cercanos”.
Los vecinos y sus peritos descalifican este informe basados en
que:
1- una frecuencia entre 2 y 4 ciclos por segundo (frecuencia de
oscilación) que coincide con el pogo, hace oscilar a los
edificios y superan el máximo admisible por la norma IRAM
4077-2.
2- Estas oscilaciones provocan tensiones sobre los materiales y
pueden llegar a deformar la estructura de hormigón. Los eventos
comerciales en los clubs producen un sismo inducido de poca
intensidad pero debemos recordar que por un lado, Buenos Aires
no es un área sísmica y por lo tanto los edificios no han sido
calculados para tolerar sismos y por otro lado cabe mencionar
que hasta los años 1980, los edificios se construían con
hormigón que se mezclaba en la calle, al pie de la obra. La
calidad del hormigón no siempre coincidía con el cálculo. Hoy el
hormigón es llevado a la obra ya formulado por camión
hormigonero.
Adicionalmente en el mismo polígono “de riesgo”, el gobierno de
la ciudad está ejecutnado obras de relevantes impacto ambiental.
Las obras de los pasos bajo nivel de vías en las calles Manuela
Pedraza y Crisólogo Larralde, están en ejecución y está también
previsto construir también, túneles en Av. Congreso, Quesada e
Iberá. Todos estos pasos bajo nivel estarán dentro del polígono
a estudiar por falta de resistencia del suelo. Es de esperarse
que el mayor flujo de tránsito, habrá de incrementar las
vibraciones y por lo tanto generará un mayor daño a las
estructuras edilicias.
Dado el reciente derrumbe ubicado en Barlomé Mitre 1232 y por
los motivos expuestos (vibraciones producidas por el pogo y
tránsito vehicular) que ponen en peligro nuestras propiedades y
vidas, solicitamos que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires,
ejerza todo su poder para protegernos, prohibiendo los recitales
en un área no menor de 3,5 km de Nuñez, y que no se habiliten
los túneles en construcción y se detengan nuevas obras de
construcciones de pasos bajo nivel de vías, hasta tanto se
realicen estudios de suelo y otros en forma seria que permitan
una correcta evaluación a fin de evitar una catástrofe. |