12 de Noviembre de 2016

Graciela Fernández Meijide

“Belgrano es un barrio que
tiene prácticamente de todo”

Vive en el barrio desde hace más de 40 años. Durante una charla con Mi Belgrano, rememoró anécdotas, reflexionó sobre la actualidad de la Comuna, y dejó un mensaje para todos los vecinos.

Por Gonzalo Bañez Villar
gonzalo@mibelgrano.com.ar

Se mudó por primera vez a Belgrano hace exactamente 42 años, y aunque durante un período entre medio vivió en Colegiales, por “comodidad y gusto” decidió regresar para ya no irse más. Instalada cerca de las Barrancas, disfruta de sus paseos y compras, de los vecinos, y de la tranquilidad de las calles.

“Siempre se dijo con ironía que Belgrano era una república, pero hoy en día, y aunque se lo siga diciendo en broma, terminó convirtiéndose en un barrio que tiene prácticamente todo”, reflexionó, sentada en su sillón blanco y con una mirada calma hacia la ventana, la mujer que supo ser diputada y senadora nacional, líder del FREPASO, una de las más importantes integrantes de la CONADEP, y quien presidió la Convención Constituyente de la Ciudad de Buenos Aires en 1996.

Al igual que aquellas personas que viven en el barrio desde hace tiempo, Meijide enumera con énfasis los grandes cambios que han ido ocurriendo en la zona, desde las casas bajas que había, y “ahora quedan muy pocas”, la abismal diferencia entre la antigua y actual Avenida del Libertador, hasta la inexistencia de lo que hoy es el Barrio Chino: “Antes de vivir acá, veníamos a comer a un restaurante de comida oriental que estaba en la esquina de Mendoza y Arribeños, era la única casa del estilo, después no había nada más. Es impresionante cómo creció todo”.

Igualmente, la edificación de inmensas torres y el cambio de infraestructura no es algo que le moleste, sino que por el contrario, celebra que ésto suceda: “No se puede dejar de festejar la modernidad, la construcción de los grandes edificios suponen vitalidad, gente que trabaja, es un avance y no un retroceso”.
 
Si bien cada vez que sale a caminar suelen identificarla y saludarla “amablemente”, reconoce que la relación entre los vecinos se ha ido enfriando con el tiempo, y acepta que “es un proceso lógico, que a todas las grandes metrópolis les pasa. Los antiguos barrios tenían menos gente y mucho más contacto, al crecer, sucede lo contrario”.

En la misma línea, valora el respeto que siempre recibió, inclusive durante la crisis del 2001, cuando pertenecía a la Alianza y había sido una de las piezas fundamentales para que Fernando de la Rúa ganara las elecciones presidenciales de 1999. “La realidad marca que los políticos que realmente fueron culpables no se los ve en la calle, ni haciendo las compras ni nada”, sintetiza en forma de conclusión.

En la actualidad, Meijide ya no participa de la vida política de la Ciudad de Buenos Aires, como así tampoco en la de la Comuna 13, donde en realidad nunca trabajó en forma directa, y mucho menos a nivel nacional; aunque sí lo hace, y con un rol activo, en el Club Político Argentino, donde economistas, ex políticos, sociólogos y otros intelectuales se reúnen para generar charlas, debates, y discutir sobre la situación del país.

La última vez que la impulsora del FREPASO y ex receptora de denuncias en la CONADEP ocupó un cargo en la política pública fue en el 2000 durante el gobierno de Fernando de la Rúa. Previamente, el año anterior, había sido candidata a gobernadora en la Provincia de Buenos Aires, elección que perdió frente a Carlos Ruckauf.

Situación actual

“Yo no creo que Belgrano esté más sucio que otros barrios, al contrario, conozco algunos mucho más descuidados, más desatendidos. Yo acá estoy cómoda”, aseguró quien fuese la primera senadora nacional elegida por la Ciudad de Buenos Aires luego de elaborada la Constitución de 1996, que hace poco tiempo cumplió 20 años (ver “Una de las mentoras…”).
Si bien le parece prematuro elaborar un análisis sobre la administración del actual jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, consideró que fue un acierto continuar con las políticas iniciadas por Mauricio Macri en la Ciudad, y de esa manera, “seguir trabajando con un mismo proceso”. La construcción del Metrobus, los pasos bajo nivel, y otras obras características de los últimos años son algunos de los ejemplos.
En forma de crítica y consejo para una mejor integración de la Ciudad con la Provincia de Buenos Aires, advirtió que “la población debe exigir una mayor cooperación de todos los gobiernos, aprovechando que tienen un mismo signo político”, mientras que le resulta inadmisible que eso no suceda aún. Según explica, de esa manera se podrían solucionar graves problemas que hay en toda el área, como son principalmente el desecho de la basura y el transporte de pasajeros.

Desde su punto de vista, otro tema a mejorar, enfocado nuevamente en el barrio, son los pasos a nivel de las vías de tren: “Al cruzar Olazabal con el auto, uno nunca sabe cuándo va a dejar un neumático en un riel, hay que ir esquivando los desniveles”.
Mientras que entre otros aspectos positivos, consideró que lo mejor que se hizo en el barrio durante los últimos años fue el arreglo de los arroyos, lo que provocó que ya no haya tantas inundaciones como si había hace un tiempo, además de una correcta política de recolección de basura, y mucha concientización sobre el uso de la bicicleta.

Ya para finalizar con la charla, y junto a su gata que la acompañó todo el tiempo tirada sobre su falda, Meijide dejó su deseo para el cumpleaños 161 de Belgrano: “Espero que el barrio siga prosperando en el sentido que tenga cada vez mejor edificación, que se cuide la infraestructura, y que el sistema de descentralización de la Comuna no sea una búsqueda de trabajo para un familiar, sino que se pueda hacer un trabajo en serio, para que se pongan al servicio del ciudadano”.

Una de las mentoras para la autonomía de la Ciudad

Graciela Fernández Meijide presidió la Convención Constituyente en 1996, cuando durante 75 días, 60 constituyentes divididos en cuatro bloques (Frepaso, Unión Cívica Radical, Partido Justicialista y Nueva Dirigencia) debatieron sobre las leyes que se terminarían consagrando en la madrugada del primero de octubre con la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Quienes estuvieron presentes en el proceso, la recuerdan como un valor fundamental para el diálogo entre todos los sectores, según consta en el documental realizado por el Gobierno de la Ciudad con motivo de los 20 años de elaborada.

“A lo mejor pusimos comunas de más en la constitución, eso conspira para el buen manejo. Más bien, fue una demanda de punteros”, admitió Meijide durante la charla con Mi Belgrano, en referencia al plan de descentralización que se llevó a cabo en la Carta Magna sancionada. Justamente, este era acaso el tema más importante que buscaban regularizar: “Queríamos que los vecinos se sintieran cerca del gobierno, y que sobre todo, pudiesen hacer los trámites y lo que fuese sin tener que viajar hasta el centro”.

En lo que según ella es considerada la “constitución más moderna que existe”, gran parte de lo planteado se cumplió, aunque quedan otras cosas por hacer: “La Policía propia es algo que se realizó; instituciones creadas en aquel momento como la Defensoría del Pueblo o el Consejo de la Magistratura funcionan correctamente; faltaría finalizar el traspaso de la Justicia y resolver el tema del puerto”.

Aun así, Meijide siente orgullo de saber que la historia la colocará como la mujer que presidió la creación de la Constitución en la Ciudad de Buenos Aires, y que gran parte de ella se ha podido aplicar con éxito.