15 de Mayo de 2015

“Unir a través de la música”

Laura Villanueva y Pablo Conqueira son maestros del proyecto “De Sembrar”. Una propuesta sin fines de lucro que crea redes de coros para niños a lo largo del país y el mundo. Nació hace muy poco pero crece a pasos agigantados.

Por Juan Piterman
juanpiterman@mibelgrano.com.ar

¿De qué se trata el proyecto “De Sembrar”?

Laura Villanueva: Surgió el año pasado a través de Mariana Rewerski, que es la directora del proyecto, con la idea de generar coros donde haya demanda y donde haya maestros que estén disponibles a enseñar. La idea es a nivel nacional y últimamente hasta internacional, hubo algunos contactos en Italia y Camerún para que esto se vaya expandiendo. Es una actividad sin fines de lucro, nosotros lo hacemos ad-honorem y los chicos no pagan nada para venir a cantar.
Pablo Conqueira: La función del proyecto es poder no dividir sino unir y a través de la música, que junto al deporte es una de las mejores formas para unificar. Por eso “De Sembrar” es una forma de sembrar esos valores desde chicos.

¿Hace cuánto tiempo están en Belgrano?

Laura: Nosotros empezamos a ensayar a fines de Marzo de este año, todavía nuestro grupo es chico ya que tenemos cuatro nenes. Estamos arrancando, hemos hecho actividades de volanteo por la zona pero vamos creciendo de a poco.
Pablo: Antes de que abra esta sede estábamos en la sede madre, en Vicente López, donde hay casi 30 chicos en el coro. El proyecto ya cuenta con ocho sedes: Vicente López, Don Torcuato, Chacarita, Belgrano, Escobar, San Andrés, Bella Vista y Quilmes, la idea es que vaya creciendo porque en verdad está bueno.

¿Se enseña solo a cantar o implementan el uso de instrumentos?

Pablo: Cantar es la función principal, después quizás los chicos pueden llegar a compartir algún instrumento de percusión, de cuerdas, pero todo como acompañamiento.
Laura: Principalmente enseñamos a cantar, el acompañamiento con instrumentos se ha ido incorporando con los nenes más experimentados. Pero lo más importante es enseñar a cantar, desde un lugar para los chicos, no se enseña técnica vocal de manera estructurada sino desde el lado del juego y con un repertorio común a todas las sedes.
Pablo: Compartimos un repertorio con la idea de que el día de mañana se puedan unir todas las sedes en un solo coro, una linda locura de Mariana, que creó todo esto.

¿Cómo es cada clase?

Pablo: Primero los esperamos con todo preparado, empezamos con ejercicios de relajación o de ritmo, que viene a ser como una pequeña técnica para que sepan como aplicar el aire al cantar y demás. Manejamos un repertorio de canciones que les dejen algo a los chicos, más allá de una melodía linda. Canciones que contengan temas de naturaleza, valores, una poesía acorde a ellos. Tenemos canciones en quom otras en guaraní, hay una amplia diversidad.
Laura: Después hay otra parte donde intentamos ir aprendiendo las canciones con repetición, a veces se les da las letras, lo ideal es que no las usemos para saber todo el repertorio de memoria. El principal mecanismo es la repetición, no hay lectura musical. En general los chicos arrancan de cero y la noción de la música la van adquiriendo acá. Ensayamos dos veces por semana, una hora los lunes y una los miércoles y la verdad se nos pasa volando.

¿Puede venir cualquier chico del barrio?

Laura: Sí, puede venir cualquiera sea del barrio o no, “De Sembrar” no estructura en ese sentido. Lo que si se pide es un compromiso constante, la idea es llegar a un producto que sea en lo posible de calidad para hacer lindo lo que armamos. Las edades son de 6 a 11 años.
Pablo: Lo que pedimos como único capital es la asistencia lo cual depende más de los padres. Acá no discriminamos en cuanto a religiones ni ideologías, simplemente el motivo es poder juntarnos a cantar.
Laura: Vale aclarar que los lugares en que ensayamos nos lo entregan sin pedir nada a cambio, acá lo hacemos en una iglesia pero es una actividad que va por fuera de la misma.

Un mensaje para los padres. ¿Qué pueden encontrar sus hijos en este coro?

Laura: Es una buena pregunta. Creo que ante todo acá se gesta un vínculo con gente que nunca te hubieses imaginado que podías tener, que se hace a través de la música y que te hace apreciarla desde ese lugar, desde el amor. Es una experiencia muy linda y esperemos que se sumen más chicos.
Pablo: Lo más importante a rescatar de este proyecto es que se generan muchos valores. Cantar en un coro no es algo individual sino con mucha gente alrededor con la que podes compartir muchas cosas. Eso lo vivís de chico pero lo aprecias de grande, los valores de la amistad, del amor, la compañía y la música en sí. Lo decimos ambos con conocimiento de causa.

¿Hay talleres de dirección coral?

Pablo: Si, ya estamos por el séptimo u octavo taller. Son talleres de formación para maestros, sirve para aquel que todavía no está preparado para poder tener un grupo, de esa manera estamos todos equilibrados y aprendiendo juntos.
Laura: Sirve además por ejemplo en mi caso, canté toda mi vida pero nunca había dirigido un coro. Intentan ayudarnos con eso y se genera un intercambio constante de conocimientos y demás. Vamos también nosotros aprendiendo para poder brindar lo mejor.

¿Viven en el barrio? ¿Cómo hacen para llegar hasta acá?

Pablo: Vivo en Olivos y bueno prácticamente estoy cerca. No me molesta viajar hasta acá.
Laura: Vivo en Martínez y trabajo en Núñez, estoy cerca y me queda muy cómodo. Se trata de que los maestros sean de la zona.

Algo más…

Laura: Me hace muy feliz realizar esta actividad, me encanta la música y cantar. Con Pablo a pesar de haber conocidos el año pasado tenemos la mejor, nos morimos de risa y somos muy compañeros.
Pablo: A todo aquel niño que se quiera acercar, lo puede hacer los Lunes y Miércoles a las 17 horas en la Iglesia de la Alianza Cristiana y Misionera de Belgrano, de La Pampa 2985 casi Crámer.