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Con el aliento de
siempre, más de 1.500 personas acompañaron a River en su
cumpleaños número 109. Los festejos comenzaron en Figueroa
Alcorta y La Pampa, donde un millar de almas armó una caravana
hasta el Monumental.
El hincha de River demostró, una vez más, que su pasión no
cambia por los resultados negativos y ni lo que refleja una
tabla de posiciones. Cientos de fanáticos se reunieron en Núñez
para celebrar un nuevo aniversario del club más importante del
país. La gente que almorzaba a unas cuadras del estadio, y no
estaba enterada, preguntó si había partido y se llevó una
sorpresa enorme cuando los propios hinchas le explicaron el
porqué de tanta algarabía.
El orgullo de tener una banda roja está intacto. Desde diversos
puntos de Capital y el conurbano llegaron los fanáticos,
vestidos con todo tipo de indumentaria y portando sombrillas y
banderas -la de los 109 años se llevó las miradas- que decoraron
la caravana, cuyo lugar de encuentro fue Figueroa Alcorta y La
Pampa, donde muchos coparon semáforos, carteles publicitarios e
incluso el poste de las calles. Desde las 14, los hinchas
cantaron y saltaron permanentemente hasta que el desfile de
autos de Turismo Carretera acaparó la atención durante varios
minutos.
A las 15.20 comenzó lentamente el recorrido por Figueroa Alcorta
con destino al templo millonario. Los hits de River ("ahí viene
la hinchada", entre tantos) y algunos cohetes coparon la
avenida, mientras se sumaban los fieles para nutrir aún más la
caravana. El trayecto hasta el estadio duró casi cuarenta
minutos y, una vez adentro, hubo un nuevo parate debajo del
puente aledaño al hall para darle rienda suelta a un repertorio
compuesto por las canciones habituales, cuyo objetivo fue
resaltar el amor por los colores propios y el desdén hacia los
rivales.
Una hora después de haber emprendido el camino desde el punto
inicial, los fanáticos colmaron el anillo en algo inolvidable
para todos aquéllos que estuvieron. El microestadio empezó a
llenarse y las niñas de gimnasia artística tuvieron el orgullo
de bailar, al ritmo de Thriller (Michael Jackson), delante de
una multitud que le dedicó un sinfín de aplausos. Las banderas
decoraron las tribunas, donde la acústica fue perfecta para
entonar estrofas representativas como "River, River, River
corazón / Esta es tu hinchada que te quiere ver campeón".
"Atención, atención. Feliz cumpleaños, River Plate", saludó Enso
Herrera Massa (se llevó una merecida ovación y dos horas después
relató el 5-5 entre los veteranos), la ilustre voz del estadio
cuando el reloj marcaba las 16.51 y la felicidad era total.
Amadeo Carrizo tuvo su reconocimiento cuando terminó el
encuentro Senior, cuya principal estrella fue Pinino Mas, de
excelente predisposición para sacarse fotos con la gente,
situación que había experimentado durante más de media hora el
Beto Alonso.
Por supuesto que no faltaron los bombos para acompañar un
repertorio extenso en melodías, mientras las actividades
previstas se sucedían y generaban una mezcla exacta entre
interés y curiosidad. Tanto los celulares como los flashes de
las cámaras digitales fueron protagonistas de una jornada
inolvidable que terminó con el mensaje de Daniel Passarella
mediante un video. Luego se fueron los últimos fanáticos,
aquéllos que están orgullosos de tener una banda roja que les
cruza el alma. |