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Prolegómenos
de la trampa
Los que somos adultos, hemos aprendido que para armar una trampa
debe estructurarse un escenario que seduzca con lo agradable. En
el campo de la política, esto se hace a través de la exposición
de ideas argumentadas con propuestas que parezcan favorables
para quien las recibe, aunque posteriormente los hechos
demostrarán lo contrario.
Nuestro caso a exponer es un fiel reflejo de lo que acabamos de
afirmar. Pasemos a demostrarlo: Como es de público conocimiento,
se llevarán a cabo por primera vez en el mes de Julio,
elecciones territoriales comunales. No hay que ser un agudo
pensador para entender que con el bajo nivel de información que
la ciudadanía tiene sobre el tema de las comunas, mezclar las
elecciones comunales con las elecciones de jefe de gobierno y
legislativas, poco favor le puede hacer a la ciudadanía para
discriminar y precisar lo que se está votando o eligiendo.
Luego de largas discusiones entre vecinos y legisladores, los
que impulsamos las comunas entendíamos y proponíamos que lo “más
higiénico” para meditar una conducta electoral, sería el de
votar en días separados, a los efectos de que el electorado
tuviera la oportunidad de ampliar su conocimiento sobre lo que
tenía que decidir. Respuestas que van desde lo abultado del
gasto hasta la sensación de incomodidad que tendrían los vecinos
fue lo que recibimos para justificar la negativa. Así percibimos
que comenzó a armarse el escenario de la trampa.
Luego de acaloradas discusiones en distintos ámbitos, se
consensuó a “regañadientes” llamar a elecciones el mismo día
pero en boletas separadas como lo establecido en la Ley 1777 en
su art. 20. En la Comisión Tripartita los vecinos presentamos la
propuesta de que la votación se realice en sobres separados,
para asegurar la diferenciación entre los candidatos a cargos
del Gobierno Central de la ciudad de los candidatos a cargos de
los gobiernos locales o comunales. No fue siquiera discutida. El
día 11 del corriente, se reúne nuestra Legislatura y
sorpresivamente se presenta un proyecto aprobado por una de
mayoría de 2/3 modificando el art. 20 de la nombrada ley 1777
votando la decisión de confeccionar una boleta electoral con
lista única o sábana como se la denomina vulgarmente ( Ley
3802).
Certezas y sorpresas
En nuestra legislatura poseemos la existencia de distintos
bloques caracterizados por sus diferencias de pensamiento. El
bloque mayoritario o sea el que responde al partido gobernante,
caracterizado por ponerle vallas a la democracia participativa
de las Comunas. Con su accionar contradictorio a las decisiones
vecinales ha sido coherente con su pensamiento liberal
conservador, donde su idea matriz está regida por sus criterios
centralistas y no participativos. Teníamos la certeza de que
ellos intentarían introducir en el acto electoral una lista
sábana debido a que le resultaría coherente con su accionar
político.
Lo han hecho, pero lo sorpresivo de esta situación fue que un
número no descartable de legisladores que se declaraban
progresistas, partícipes de la comuna con democracia
participativa y que defendieran las leyes 1777 y 3233, se
sumaron a la propuesta oficialista.
Comprometidos con la transparencia informativa publicaremos la
votación con nombre y apellido para respaldar nuestra
afirmación: De manera afirmativa, votaron los diputados y
diputadas Martín Borrelli, Fernando de Andreis, Patricio Di
Stefano, Ezequiel Fernández Langan, Jorge Garayalde, Alejandro
García, Álvaro González, Raquel Herrero, Diana Martínez Barrios,
Victria Morales Gorleri, Oscar Moscariello, Martín Ocampo, Enzo
Pagani, Carmen Polledo, Helio Rebot, Cristian Ritondo, María
Eugenia Rodríguez Araya, Lidia Saya, Bruno Screnci Silva, Karina
Spalla, Carolina Stanley, Avelino Tamargo, Marta Varela y Oscar
Zago del bloque PRO; Sergio Abrevaya, Juan Pablo Arenaza,
Adriana Montes, Rocío Sánchez Andía y Fernando Sánchez de la
Coalición Cívica; Gabriela Alegre, Juan Cabandié, María José
Lubertino y Tito Nenna del Encuentro Popular para la Victoria;
Eduardo Epszteyn, Aníbal Ibarra, María Elena Naddeo y Raúl Puy
de Diálogo por Buenos Aires; Silvina Pedreira y Mateo Romeo del
PJ; Daniel Amososo y Mónica Lubertino de Unión Federal; Gabriela
Cerruti y Gonzalo Ruanova de Nuevo Encuentro;
Delia Bisutti del bolque SI; Raúl Fernández del Encuentro
Progresista. En forma negativa votaron los legisladores y
legisladoras Fabio Basteiro, Adrián Camps, Laura García Tuñón y
María América González de Proyecto Sur; Claudio Presman y
Ricardo Campos de la UCR y Julián D'Angelo del Partido
Socialista. Se abstuvieron de votar los legisladores Rafael
Gentili de Proyecto Sur, Martín Hourest del bloque Igualdad
Social y Marcelo Parilli de MST en Movimiento Proyecto Sur.
Nuestra óptica sobre la trampa
Todo en política tiene un objetivo, somos conscientes de que la
intención política de la lista sábana fue siempre la de lograr
dos objetivos esenciales: 1) evitar que el votante no reconozca
a algunos o muchos miembros de la lista presentada y 2) juntar
en una elección muchos cargos de diferentes funciones
representativas tales como legisladores, jefe de gobierno y
consejeros comunales en una misma boleta, donde su
encabezamiento lleve a una figura política de aceptable imagen
general con chances de ser elegido y acompañado por nominaciones
de representantes que puedan ser ajenos al conocimiento de los
votantes. Advertimos al respecto, para al que le surja el
interrogante : ¿qué pasa si corto boleta?, pasa lo mismo, el
bajo grado de información sobre los nombres propuestos produce
la imposibilidad de elegir correctamente a los candidatos con
saberes vecinales.
Entendemos entonces, que de esa manera, el voto se desnaturaliza
en lo que hace a su función y que en nuestro caso (voto
territorial) se aleja de lo directamente participativo pues el
objetivo político de juntar a todos los cargos no tiene otra
interpretación que lograr el denominado “efecto arrastre”, para
encubrir las debilidades o falencias de quienes lo continúan o
acompañan en la lista. Estamos convencidos de que así es como se
condiciona para que la lista de candidatos pueda contener
nombres de sujetos "impresentables" o que no hayan compartido un
trabajo consensuado con el quehacer ciudadano.
Sintetizando lo expuesto, para nosotros no es más que un
“ocultamiento” de candidatos no conocidos bajo la extensa sábana
portadora del anonimato. Anexando con lo expresado, podríamos
suponer que la lista sábana también se utiliza y organiza para
que pueda desarrollarse el poder político de los “aparatos”
partidarios. El objetivo es “colar” candidatos favorables a sus
propuestas e intereses, aunque desconozcan la realidad barrial y
la institución comunal.
Interpretado desde lo político general, vemos todo esto como
algo muy negativo para la cultura del ciudadano, estas cosas son
las que desvirtúan o vacían el contenido democrático y
participativo que la vida civil y partidaria debería poseer.
Síntesis satírica
Lo descrito y metafóricamente traducido a la comicidad, se
podría relatar de la siguiente manera: la lista sábana sería el
armado de un “Caballo de Troya” en el que a veces puede traer en
su interior a “Drácula y/o Frankenstein sin que los votantes
alcancen a discriminarlo„.”
Sugerencias a los partidos políticos
Para terminar le decimos a los partidos políticos que pensamos
que sería útil para la democracia participativa:
1) la experiencia electoral ciudadana de lo directo.
2) buscar la forma de aumentar la sensibilización ciudadana por
lo político.
3) respetar el sentido de pertenencia.
4) no tomar una elección vecinal como si fuera una extensión de
su propio al partido.
5) el autoritarismo y la designación a dedo no armonizan con la
democracia participativa
Néstor Scorofitz CCC 14 – Movimiento Comunero |