09 de Julio de 2015

La soledad del Gomero

Desde hace unas semanas, el querido Gomero de Barrancas de Belgrano está solo e indefenso frente al avance de las aterradoras máquinas topadoras y grúas…todas amarillas, resultando una cabal demostración de que se viene el “Cambio” tan anunciado. A esos cambios también se los denomina: “puesta en valor”, eufemismo que tiene una connotación de índole comercial, mercantilista y profana de lo que es público, de lo que es de todos y de nadie en particular y que el valor no lo da un “embellecimiento frívolo y circunstancial”, sino la historia del lugar, del barrio, de las miles de historias que allí tuvieron un significado profundo. Los ladrillos del piso que rodea al histórico gomero han sido arrasados. Esos ladrillos, que ya no están, tenían los años de la creación de ese espectacular espacio público, diseñado por Carlos Thais y que por estas horas debe estar retorciéndose de dolor en su tumba al ver a las impiadosas topadoras del “cambio”, destruyendo a su paso, la obra de su exquisito gusto.

Para los que desde hace trece años formamos el “Comedor de Barrancas” bajo la sombra protectora del generoso follaje de ese árbol emblemático, estas remodelaciones tienen una significación muy especial. Nos duele sentir que están maltratando a nuestro árbol y su entorno y no sabemos en qué va a terminar todo este despliegue. Ya le amputaron dos ramas importantes, que para nosotros, son dos brazos vitales. Porque nuestro gomero no tiene ramas…tiene brazos que abrazan a seres humanos que no tienen un lugar en este frío e indiferente mundo consumista…abraza a cientos de familias, llenas de hijos que recalan en ese lugar en procura de ese abrazo imprescindible que saben que lo encontrarán. Saben también que no resolverán el drama de su pobreza, pero allí encontrarán rostros humanos que les brindarán sus hombros, en donde enjugar esas lágrimas que no pueden descargar en otro lugar. Saben que sus hijos encontrarán allí la contención y el estímulo para que estudien y en el futuro no tengan que padecer la terrible derrota de la pobreza extrema. Por eso allí reciben clases de apoyo escolar, a la intemperie, haga frío o calor, porque para el Gobierno de la Ciudad ellos no entran en el EN TODO ESTÁS VOS. -“No es compatible la biblioteca con la tarea de Apoyo Escolar”(?), afirmo el actual Ministro de Cultura, Ing. Lombardi en nota con periodistas de 360 TV, al negarnos un espacio en la Biblioteca Infantil “La Reina Batata”, ubicada en las mismas Barrancas, para dar clases de Apoyo Escolar en horas en que ésta permanece cerrada al público, sin utilidad alguna.

Esas topadoras están profanando, sin saberlo, las cenizas de una compañera voluntaria, la recordada Teté, que decidió que sus restos descansen en ese lugar, al pie del gomero, en el que consagro su vida, dando clases de arte y de fotografía a los chicos del comedor, exponiendo su salud delicada, soportando el intenso frío de varios inviernos.

Muchísimos voluntarios han pasado por el gomero, brindando colaboración en las múltiples tareas que allí desarrollamos, tales como: servicio de cena; entrega de ropa, frazadas, medicamentos y alimentos crudos para sus hogares (los que lo tienen); atención de la salud, campañas de vacunación, charlas sobre temas de salud (primeros auxilios, atención en las quemaduras, enfermedades infectocontagiosas, sexualidad, etc.), acompañamiento en tratamientos médicos e internaciones; asistencia jurídica; ubicación laboral de los papás, en la medida de las posibilidades; becas de estudios y el servicio de apoyo escolar. Siendo ésta, la actividad más inclusiva que llevamos a cabo, por entender que la educación de los chicos es primordial y fundamental para terminar con las desventajas que provoca la pobreza.

Actualmente el grupo de voluntarios está integrado por unas treinta personas, siendo la mayoría jóvenes. La filosofía del grupo es servir a los hermanos más necesitados que acuden al comedor. La ideología y el credo de cada uno es respetado por todos, pero debajo del gomero cada uno se saca el sayo que tenga y se pone únicamente el del servicio a las personas protegidos por el gomero. Nunca hemos tenido una discusión por diferencias de esa naturaleza. Es un lujo que no nos podemos dar porque descuidaríamos el principio que nos ha convocado. Es quizás la razón por la que hace trece años que convivimos sin diferencias raciales, religiosas o políticas porque estamos concentrados en una sola “militancia”, la de la solidaridad, el respeto y sobre todo, la del afecto entre nosotros y con las personas a las que intentamos dar una mano.

Nosotros estamos allí, todos los jueves del año, llueva o truene, sea feriado o sean fechas de vacaciones. Nunca faltamos y eso nuestros amigos de la calle lo saben y saben que siempre pueden contar con nosotros, aunque sea, para escucharlos y darles ese abrazo tan necesario para ellos como para nosotros…porque nos queremos y nos necesitamos mutuamente. Es una rara comunidad la que se ha formado a lo largo de todos estos años y el gomero es el convocante. Él nos reunió e hizo que bajo sus brazos (léase: ramas) se formaran parejas, nacieran nuevos hijos y hoy sean ahijados de muchos de los voluntarios, estimulo a muchos chicos a que se inserten en la educación formal y hasta hubo un casamiento por civil y religioso. Allí también estuvo presente el dolor: la expulsión violenta de los cartoneros de Barrancas (con el debut de la temible UCEP), el término de la vida de dos comensales jóvenes que se cansaron de sufrir la soledad y la indiferencia de la opulenta Buenos Aires y eligieron irse. También tres criaturitas de menos de tres meses de vida, que la calle se cobro, cuando podrían hoy estar en este mundo, si hubiera habido un poco más de justicia e igualdad.

Algunos compañeros de la soledad, los que nunca tuvieron un lugar a donde volver, pero encontraron su lugar en el gomero, ya no sufren más, se fueron para siempre.

Tres compañeras voluntarias, también se fueron y dejaron ese lugar dignificado y enaltecido. Y aunque ya no puedan volver, ese espacio siempre les pertenecerá.

Como no querer a ese sagrado lugar de Buenos Aires que es el gomero de Barrancas. Él es nuestro árbol de Guernica y la Plaza es nuestro Ágora, en donde ocurre la vida en todo el sentido de la palabra y bendecido por ser un territorio libre de egoísmo, de indiferencia y lleno de compromiso social, de búsqueda de justicia y lleno también del afecto y el amor recíproco. Esos valores son los que valen….Quién va a venir a “poner en valor a esa Plaza y a ese Noble y Glorioso Gomero, testigo infaltable de episodios de la vida de varias generaciones de personas…”

El gomero es una denuncia pública de falta de justicia, de 13 años ininterrumpidos de ejercerla y sin lograr que el Estado la registre. Solo la ven los vecinos e instituciones sensibles y solidarios y muy especialmente la Red “Redescubrirnos”, que desde nuestros inicios (año 2002) nos viene acompañando y el Consejo Consultivo de la Comuna 13, que también lo hace desde su etapa embrionaria, hace unos 9 años. Hoy estamos fuera de nuestro Hábitat. La plaza está totalmente vallada. Nos estamos juntando con la gente alrededor de la Glorieta, mientras allí discurre otro grupo de gente, concentrado en el baile del dos por cuatro. Algo así como “la Biblia y el calefon…”

Hoy he pasado por la tierra arrasada y tomé algunas fotos del despojo y las quiero compartir con Uds.. No puedo ocultar el dolor que me embarga. Siento que por mis venas corre sangre mezclada con savia del gomero y estoy seguro que a mis compañeros les pasará algo parecido. Me duele que nadie nos haya venido a comentar si quiera qué demonios piensan hacer en nuestra casa común. Pedir que nos consultaran, sería propio del ingenuo más desprevenido. Sabemos como consideran a los más débiles, no lo digo por nosotros, los voluntarios, sino los que eligieron a ese lugar como el refugio o el hogar que nunca tuvieron. No nos olvidamos como respondieron a nuestro pedido de un espacio para que chicos pobres de nuestra sociedad tengan un espacio protegido del frío de cuatro inviernos para estudiar.

Tendremos que resignarnos a esperar el resultado de eso que van a hacer…bien moderno, eliminando ramas o brazos de nuestro árbol para favorecer esa “Puesta en valor” y remplazando los históricos ladrillos “San Isidro” a propósito de ello, se acuerdan de los bloquecitos del empedrado porteño…?