SOLIDARIDAD
Comuna 13: Belgrano - Colegiales - Núñez

 

13 de Marzo de 2017

“Un picnic bajo las estrellas”

Una iniciativa para promover el uso nocturno del espacio público y de los parques porteños.

El Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad organizó “Picnic bajo las estrellas”, en Barrancas de Belgrano, Sucre y 11 de septiembre, el 26 de enero y el 6 de febrero. Durante el encuentro los vecinos pudieron disfrutar de una ambientación propicia, bandas de música, Djs, proyecciones audiovisuales, manteles, livings de pallets y food trucks. Esta iniciativa buscó promover el uso nocturno del espacio público y de los parques porteños; generar espacios de distención; acercar música con DJ’s y proyecciones al aire libre a diferentes puntos de la ciudad. “Picnic bajo las estrellas” se realizó todos los jueves hasta fines de febrero de 18 a 23 hs, en diferentes plazas de la ciudad.

La otra cara de Barrancas

Por Carlos M. Durañona
Uno de los tantos voluntarios que todavía sueñan que una vida más justa es posible

Este verano se realizaron dos eventos populares en Barrancas, organizados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, llamados “Picnics bajo las estrellas”. Allí hubo mantelitos gratis para los vecinos, bandas de música en vivo, proyecciones de cine, globos y los tentadores food trucks, que ofrecían toda clase de exquisiteces a precios no muy populares. Fue una saludable y convocante iniciativa, constituyendo una buena nota de color y de distención frente a tantas exigencias que impone la vida actual.

A escasos 100 metros, sobre una de las tres plazas de las mismas Barrancas y contigua a la de los picnics, a esa misma hora y en esos mismos dos jueves (como viene ocurriendo todos los jueves desde hace 15 años), se desarrollaba otro acontecimiento gastronómico gratuito: la habitual cena solidaria para una importante población de personas en situación de calle y familias con muchos hijos y en estado de pobreza extrema.

Un grupo de vecinos, sin distinción de ideologías políticas o diferencias religiosas, nos concentramos en intentar hacer menos dura la situación de cerca de 200 personas que acuden en procura de un plato de comida y sobre todo, de mucho afecto, contención y consideración.

Cada jueves, debajo del gigante y acogedor gomero de Barrancas se produce el milagro del encuentro de esos hermanos, cada vez más NECESITADOS de TODO, con los voluntarios que traemos la comida, los pañales descartables para los bebés, leche, ropa, medicamentos, alimentos no perecederos, útiles escolares (tenemos 145 niños anotados para proveerlos de todos los “útiles”, mochilas y guardapolvos necesarios para que puedan comenzar las clases y no estar en desventaja con los otros compañeritos, cuyos padres tienen la posibilidad de comprárselos), etc. Todos estos insumos no caen como maná del cielo. Además de lo que nosotros podemos aportar, recibimos ayuda de otros vecinos e instituciones del barrio y aledaños. Sin la ayuda de tantas personas solidarias, sería imposible cumplir mínimamente con estas acciones. Mientras tanto, el Estado continúa de huelga. No hace nada por la educación ni por la vida de tantos necesitados. Ni siquiera se acercan funcionarios, aunque sea por la mera curiosidad de ver qué “rara secta” se instaló en Barrancas desde hace 15 años para HACER lo que No hacen los que deberían Hacer.

Nos preocupa mucho más estimular y apoyar a la educación de los chicos excluidos para formar ciudadanos a perder el tiempo en discutir la edad de imputabilidad de los menores o imaginar que la delincuencia juvenil se cura con leyes más duras o poner camaritas de seguridad, enrejar todas las casas o contratar policías privados.

La reunión de los jueves no se “suspende por lluvia”, ni por feriados, huelgas y tampoco se toma vacaciones. Sucede que las personas que atendemos, tienen la humana costumbre de intentar comer todos los días. Los días martes, miércoles y viernes también ocurre lo mismo con otros grupos solidarios, sirviendo una cena a la misma comunidad. Nosotros no hacemos picnics en Barrancas. No tenemos mucho para festejar con los compañeros que asistimos, pero nos sentimos muy felices de poder ser un poco útiles a seres tan abandonados y notamos que esos hermanos saben dibujar con una sonrisa su gratitud y su afecto. Es que sin afecto, sin amor, no podríamos realizar estas tareas. Nos sentimos privilegiados de recibir todo el cariño que nos prodigan y hay veces que nos parece que ellos, nuestros asistidos, son más generosos a la hora de expresar el afecto con el que ellos nos alimentan también a nosotros. Es que el afecto también alimenta.

Algún día quizás podamos hacer un “Picnic Bajo la Estrellas” en Barrancas, festejando que ya todos tengan trabajo, que todos tengan un hogar, que todos tengan acceso a la salud y a la educación y que todos vivamos en un país más igualitario, más justo y más humano, poniendo fin a los comedores y ollas populares.

Por esto estamos en Barrancas, a la intemperie, a la vista de todos, denunciando un estado de pobreza que el Estado y una buena parte de la sociedad No ve o No Quiere Ver. Allí seguiremos luchando, aunque estas aspiraciones puedan parecer ingenuas o utópicas. Luchamos porque soñamos que algún día nuestros gobernantes dejen de favorecer a los que más tienen y se decidan a emprender el camino de la equidad y de la justicia, omitiendo hacerles pagar el precio del cambio a los más débiles. Entonces, esos escasos cien metros que separan el “Picnic bajo las estrellas” de nuestro “Comedor de Barrancas”,
DESAPARECERÁN y podríamos darnos el gusto de hacer juntos el “Gran Picnic bajo las estrellas y bajo el Sol también”, festejando la urgente e imperiosa necesidad del encuentro con la JUSTICIA.

¿Cómo se puede ayudar al Comedor?

No tenemos subsidios del Estado para desarrollar nuestras actividades. Es más, el Estado está totalmente desinteresado por la tarea social, educativa y sanitaria que venimos llevando a cabo desde el año 2002 a la intemperie, debajo del generoso Gomero de Barrancas, que demuestra más sensibilidad que cualquier funcionario. El Gomero queda en Zavalía 2049 (el número se lo pusimos nosotros, porque es la casa común y el lugar de pertenencia de los que casi no tienen “pertenencias”). El Comedor se sostiene con la generosidad y la solidaridad de vecinos, amigos, instituciones de Belgrano y de otros barrios. Aprovechando este espacio, solicitamos a los vecinos de la Comuna: alimentos, medicamentos, útiles escolares, juguetes, frazadas (especialmente para las personas que “sobreviven” en las calles de nuestra ciudad). Nunca hemos pedido dinero, pero si alguien nos lo ofrece, le pedimos que lo transforme en alimentos, leche larga vida o en polvo y pañales descartables.

Los que no conocen el comedor a cielo abierto, pueden ingresar a:
www.facebook.com/comedordebarrancas

Además se pueden contactar, a la dirección de Email: comedordebarrancas2002@gmail.com