13 de Marzo de 2016

Subte

Las estaciones del barrio

Si bien las de la línea D que están dentro de la Comuna 13 se encuentran aceptablemente limpias, pueden observarse muchas deficiencias en el servicio básico para el tránsito de pasajeros. Escaleras en reparación, ascensores que no funcionan, baños clausurados, son algunas de las quejas más recurrentes de los usuarios.

Por Gonzalo Bañez Villar
gonzalo@mibelgrano.com.ar

A comienzos del mes pasado, varios escalones de una escalera mecánica en la estación José Hernández se desprendieron y provocaron un accidente que afortunadamente no tuvo ningún daño mayor, pero como consecuencia dos personas debieron ser atendidas por personal del SAME.

Tal como narraron los testigos del hecho, en su mayoría usuarios frecuentes del subte, esta misma escalera que une el andén, en dirección a Congreso de Tucumán, con el vestíbulo de la estación había estado varios meses fuera de servicio. El lugar recibió una transformación en su estética hacia fines del año pasado cuando se le pintaron paredes con imágenes de Lionel Messi y se le agregaron elementos “futboleros” para decorarla.

“Todos los días me bajo y miro las fotos de fútbol mientras tengo que subir la escalera caminando. Es ahí donde me pregunto: ¿Por qué no habrán invertido todo ese dinero en arreglar los servicios que hace tiempo están rotos y fuera de servicio?”, reflexionó Héctor, un vecino de Belgrano que utiliza la línea D para ir a trabajar.

Sucede que no es la única estación que no posee escalera mecánica, ni ascensores, ni mucho menos, baños. Luego de la recorrida que Mi Belgrano hizo desde Congreso de Tucumán hasta Ministro Carranza, se llegó a la conclusión de que es una constante el mal funcionamiento de dichos elementos.

Ninguna tiene los baños habilitados y esto sucede, según Agustín Gutiérrez, supervisor de Metrovías en Juramento, porque “hay muchos hechos de vandalismo, sobre todo en la zona de Núñez y Belgrano que concentran a los hinchas de River cada vez que hay partido”. Contó que por ejemplo el baño de Olleros había sido arreglado, pero uno de esos días un grupo de 10 personas se metió y lo rompió. Al mismo tiempo, admite que la mayoría de las reparaciones tardan en realizarse por los trámites burocráticos que se necesitan entre las empresas controlantes. 

Si bien los empleados en general coinciden en que el mantenimiento de las estaciones mejoró desde que en 2013 el Gobierno de la Ciudad, mediante Sbase, le quitó la concesión completa a Metrovías, sigue habiendo muchas deficiencias.

La mayoría de los ascensores no andan: el de Congreso de Tucumán hace “meses que está parado, y el de Juramento estuvo dos años roto, hasta que lo arreglaron y se volvió a descomponer hace unas semanas”, contó Mario, otro usuario que usa con frecuencia la línea.
La seguridad no es la aconsejable ya que hay sólo 2 policías de la Metropolitana para 4 estaciones, cuando en realidad debería haber como mínimo uno por parada, tal como informaron desde Metrovías.

Por último, Ministro Carranza no tiene ascensores ni escaleras, pero tampoco posee un elevador donde poder colocar una silla de ruedas en caso que una persona con capacidad reducida lo necesite. Además, al momento de realizar el recorrido, en José Hernández no estaba la camilla ni la silla obligatoria que debe haber para primeros auxilios.

Por día 340 mil usuarios utilizan la línea. Si bien pronto se renovarán las formaciones, algo que mejorará la frecuencia, el mantenimiento de las estaciones también debería pasar a ser un tema central para mayor comodidad de los pasajeros.

Testimonios de los vecinos

Verónica: “En verano es una tortura viajar en subte, el calor que hace dentro de las formaciones es insoportable. Urgente se necesitan nuevos coches con aire”.

Federico: “Tienen que mejorar la frecuencia. No puede ser que haya días que pase cada 10 o 15 minutos. Además, en las estaciones también se respira un aire muy viciado, estaría bueno más ventilación”.

Norma: “Suelo tomarme el subte por la tarde y habitualmente anda bien. En Juramento, donde me subo, la estación está limpia y es tranquila. Yo estoy cómoda”.

Beatriz: “Me es difícil subir escaleras, quisiera que las arreglen. Pero por lo demás, estoy conforme con el estado de las estaciones”.