TRÁNSITO Y TRANSPORTE
Comuna 13: Belgrano - Colegiales - Núñez

 

12 de Julio de 2017

Vecinos vs Ciclistas


Polémica por una nueva Ciclovía en el barrio de Núñez.

La construcción de una nueva ciclovía en la calle Iberá, reabrió la polémica entre los ciclistas que se alegran y algunos vecinos que se oponen porque así se eliminan muchos espacios para estacionar.



Se suele nombrar a toda obra cicloviaria como bicisenda, pero el Código de Tránsito de la CABA distingue entre bicisenda y ciclovía. Bicisenda es básicamente toda vía ciclista que transcurre fuera de la calzada (se denomina calzada a la parte de la carretera destinada a la circulación de los vehículos).

La ciclovía está conformada por un entramado de carriles exclusivos para bicicletas, resguardado del resto del tránsito vehicular por medio de un separador físico. Se ubica generalmente en el margen izquierdo de la calle y es de doble mano de circulación. La ciclovía busca garantizar al ciclista un sistema de viaje más seguro y rápido, separado del resto de la calzada. Estas son construidas estratégicamente en calles secundarias procurando evitar aquellas de alto tránsito vehicular y con carga de vehículos pesados (camiones). También se busca eludir aquellas calles por las cuales circulan líneas de colectivos.

Voces en contra

Enrique Viola: Han comenzado trabajos para construir una ciclovía en la calle Iberá, avanzando hacia el lado de Av. Crámer, en una zona donde estacionar un auto actualmente es imposible, tal como sucede en numerosos barrios de nuestra ciudad. Según datos del GCBA en toda la ciudad hay instalados 23.400 contenedores, lo cual significa un igual número de lugares para estacionar menos, si se suman los 100 Km. de ciclovías que existen, hay 20.000 lugares menos. Totalizando al día de hoy son 43.400 espacios para estacionar suprimidos. En una época con creciente cantidad de nuevos automóviles ingresados al parque automotor de la CABA, eliminar espacios para estacionar pareciera un dislate. Por otra parte, salvo contadas excepciones, las ciclovías son escasamente transitadas; o sea, no se evalúa el costo/beneficio. Resulta evidente que los idearios de esta aberración nunca han recorrido las calles del barrio.

Alicia: Cuando un ciclista provoca un daño al desprevenido peatón y huye, no hay modo de identificarlo. Los ciclistas deberían llevar chalecos con su número de DNI para su identificación o se tendría que patentar a las bicicletas.

Silvia: Las ciclovías son poco utilizadas y constituyen un peligro para los peatones.

Christian: ¿Dónde quieren que estacionemos los autos?

Sandra: ¡Basta de ciclovías!

Miguel: Las ciclovías se están convirtiendo en un problema. Tendrían que hacer un estudio minucioso para elegir donde hacerlas.

Viviana: Las ciclovías son un fracaso, generan calles más angostas, los camiones descargan en doble fila y en hora pico es intransitable.

Karina: Los autos no tienen ya por donde circular, calles y avenidas que eran de dos y tres carriles ahora solo tienen uno.

Eduardo: La zona de Belgrano y Núñez carece de estacionamientos para vehículos, tenemos la estación Congreso de Tucumán en Av. Cabildo, esto hace que muchos automovilistas busquen estacionar y no tengan donde. Las ciclovías no las usan muchos ciclistas y es peligroso cruzarlas caminando por tener dos manos, siendo muy complicado para la gente distraída y la adulta que no están acostumbrados y miran a un solo lado.

Rubén: Inevitablemente al sacar el auto hay un espacio de 5 minutos en que el auto queda sobre la ciclovía y los ciclistas gritan quejándose por ese hecho. Lamentablemente no hay forma de hacerlo mas rápido. Las ciclovías constituyen una fuente de conflictos y peligros.

Voces a favor

Gustavo (bicicletería Lord Bike): Me parece perfecto la ciclovía de Iberá, tiene que tener continuidad desde Av. del Libertador hasta al menos Superí. Vivo a una cuadra de la nueva ciclovía y tengo mi auto estacionado en la puerta de mi casa, no tengo inconveniente. Se podría permitir estacionar junto a la ciclovía ya que la calle Iberá es bastante ancha desde Av. Cabildo hasta Av. Balbín, esto disminuiría la velocidad de los autos y el estacionamiento en doble fila habitual en esta calzada. No sería peligrosa si todos los automovilistas, peatones, ciclistas y motociclistas aminoraran su marcha en las esquinas y observarán a ambos lados, algo que nos enseñan cuando sacamos el registro de conducir. El ciclista tiene que tener ropa visible, luces y casco. Las patentes son para los vehículos registrables, pedir un chaleco con patente a los ciclistas puede parecer tan ridículo como pedir chaleco fluorescente a las vecinas que cruzan la calle. En las principales ciudades del primer mundo, el tránsito se está organizando dando prioridad a las bicicletas, este es un vehículo ecológico, de bajo mantenimiento, favorece a la salud, ahorra tiempo y no contamina el ambiente con ruidos y emisiones tóxicas. Todas las ciudades del mundo se tienen que preparar para el desarrollo y crecimiento del tránsito de bicicletas, en Buenos Aires no entran más automóviles, el espacio está colapsado. En nuestro comercio el 80 % de la gente compra la Bici para utilizarla como transporte, y lo más gratificante para nosotros es su comentario al verlos nuevamente: “la bicicleta me cambio la vida, no quiero tocar más el auto”.

Martín (bicicletería Tienda Bike): Es plausible la construcción de ciclovías en el barrio de Núñez, ya que en este momento existen muy pocas en esta zona. Las ciclovías protegen a los ciclistas, les da un lugar seguro donde circular, fomentando que nuevos ciclistas se animen a usar la bicicleta como medio de transporte y de recreación. La ciclovía de Iberá se conecta con la de Superí, permitiendo que los ciclistas puedan viajar resguardados hacia distintos barrios de Buenos Aires, incluyendo la zona centro. Seguramente prontamente se conectará también con la ciclovía de Av. Congreso. Las ciclovías se construyen del lado izquierdo de la calzada, donde está prohibido estacionar en la mayoría de las calles. Los vehículos deberían buscar lugares seguros y pagos para estacionar, y no ocupar el espacio público. Las ciclovías están perfectamente señalizadas, inclusive en los cruces peatonales hay señalética horizontal que aclara que la ciclovía es doble mano. Una ciudad con menos autos y más bicicletas conlleva menos polución, menos embotellamientos, menos accidentes graves y mortales, ciudades más amigables con el vecino, el ambiente y el peatón. Una ciudad con mejor convivencia entre todos.

Néstor Sebastián (Asociación de Ciclistas Urbanos): La denominada “red de ciclovías” tiene “cierta” continuidad en algunos tramos. Pero como el diseño está limitado por algunos “mitos/dogmas”, como no construir infraestructura ciclista en avenidas, calles laterales a las mismas o aquellas que contuvieran recorridos de transporte público o sean parte de la red de tránsito pesado, nos encontramos con algunas ciclovías que son utilizadas y son relativamente seguras (con respecto al movimiento automotor) pero que tienen un atractivo limitado para desviarse hacia ellas. El “costo” tiempo también es importante para los ciclistas. Es muy difícil que pueda estacionarse más de 12/14 automóviles por cuadra, y si bien hay distintas realidades, la tasa de renovación es bajísima. De ello se desprende que el cambio de uso (estacionamiento por ciclovías) beneficia a muchas más personas. Desde luego que el “frentista” que estacionaba su auto frente a su domicilio (¡si no estaba prohibido hacerlo!) se ve perjudicado. Respecto a esto último vale recordar la regla general para calles que prohíbe estacionar del lado izquierdo de las mismas, lo que fuera uno de los motivos por los que se construyeron sobre ese lateral. No obstante esta gestión habilito muchos más kilómetros de estacionamiento sobre la izquierda que los construidos con ciclovías. El peatón es el que ha tardado más en asumir la “novedad” y si bien no puede negarse la conflictividad (en general verbal) que se genera frente a los ciclistas poco solidarios, no se registran ni hay una epidemia de atropellos. La virtud de la bici al no generar polución sonora obliga a que los ciclistas anuncien su presencia (basta un simple ¡Buen día! en voz alta). Respecto a los automovilistas, en toda intersección sin semáforo deben presuponer que SIEMPRE puede venir tránsito de ambos lados ya que los peatones pueden cruzar de izquierda o de derecha, y por lo tanto no debieran sorprenderlos los ciclistas en una ciclovía de doble mano. Máxime que en todos los cruces con estas ciclovías existe señal de “prevención paso ciclistas” en poste y calzada, además de la señal de ¡PARE! El objetivo del doble sentido de circulación es generar más recorridos con menos costo y “ocupación” de calzada (dicho esto irónicamente), ya que ciclovías de un solo sentido de circulación igual necesitan un ancho mínimo de dos metros, pero habría que construir el doble para que brinde el mismo servicio. No obstante la política de construcción de ciclovías necesita mejoras y cambios, entre ellos discutir cuando si o cuando no el doble sentido. Para aquellos que proponen sancionar a los ciclistas que cometen infracciones como por ejemplo pasar un semáforo en rojo, hay que tener en cuenta que no podría hacerse sin toda la parafernalia administrativa y burocrática pertinente (registro de la propiedad, transferencia de dominio, lugar para guardar las bicis secuestradas, tratamiento con ciclista menores de edad, juzgados que liberen orden de secuestro, etc).