22 de Septiembre de 2016

Estacionar: ¡Que difícil se me hace!

Algunos sostienen que para disminuir las dificultades de estacionamiento, hay que incentivar el uso de los sistemas de transportes públicos, los colectivos, trenes y subtes. Ahora bien, ¿Intentaste subir al subte D a la mañana temprano? ¿Los colectivos tienen una frecuencia que te permita llegar a tiempo? ¿Son seguros los medios de transporte público? ¿Cómo manejan los colectiveros?

Mejorar y fomentar el uso del transporte público no está nada mal, pero hay otras medidas que podrían contribuir. El estacionamiento, es un importante factor de uso del suelo urbano. En el barrio, gran cantidad de autos estacionan en la vía pública, pero en calles estrechas, es altamente perjudicial por la perturbación que provoca a la libre circulación de los vehículos. A todo esto hay que sumarle los contenedores y las ciclovías que han disminuido la cantidad de lugares para estacionar. ¿Qué pasaría si estaría prohibido estacionar en las calles? Sin dudas mejoraría notablemente la circulación, pero ¿Dónde ponemos los autos? Una buena solución sería llenar el barrio de estacionamientos públicos a precios económicos, pero teniendo en cuenta que el valor de los terrenos es bastante elevado, para que la inversión sea rentable, se tendrían que aplicar tarifas elevadas. Tal es así que vemos a diario que se cierran estacionamientos y se construyen allí edificios que para colmo no cuentan con suficientes cocheras.

Playas Subterráneas

La construcción de estacionamientos subterráneos bajo avenidas o plazas públicas que tengan tarifas económicas es una posible solución. En el Mercado de Pulgas de Colegiales fue adjudicada una obra para realizar 225 cocheras. También se reflotó el proyecto para la construcción de un estacionamiento subterráneo debajo de la plaza Noruega (Mendoza y Amenabar), que proveerá de unas 400 cocheras. También sería bueno generar “Estacionamientos disuasivos” en las afueras de la ciudad, con el objetivo que los residentes de los suburbios ingresen a la ciudad en transporte público, claro que para que ello necesitamos un funcionamiento adecuado del transporte público. En el año 2000 la Legislatura sancionó la ley 469, que autorizaba la construcción de 13 playas subterráneas en diferentes barrios.

Los estacionamientos que iban a ser construidos en los subsuelos de diferentes plazas, en nuestra Comuna son: Plaza Alberti (O’ Higgins, Roosevelt, Manuel Ugarte, Arcos), Plaza Balcarce (Av. Cabildo, Manzanares, Vuelta de Obligado, Jaramillo), Plaza Noruega (Amenábar, Mendoza, Ciudad de la Paz, Juramento), Plaza Juan José Paso (Virrey Loreto, Moldes, Olaguer y Feliú, Vías del Ferrocarril Mitre), Plaza Barrancas de Belgrano (Av. Virrey Vértiz, Juramento, Zavalía, Echeverría), Boulevard de la Av. San Isidro: (Ruiz Huidobro y Pico).

En su momento, el Lic. Antonio E. Brailovsky expresó su preocupación por ese proyecto: “La Ley hace sólo un listado de obras, sin indicar las previsiones ambientales que es necesario tomar. Me parece necesario advertir sobre los riesgos que pueden tener estas obras si no se realiza su evaluación de impacto ambiental. El primer aspecto se refiere al aire que se va a respirar allí abajo. En una playa de estacionamiento hay un intenso movimiento de automotores. Cualquier persona que recorra una playa similar, situada al aire libre, podrá percibir el olor de los hidrocarburos quemados. Son gases fuertemente tóxicos y que, además, son cancerígenos probados. Si esos gases pueden percibirse claramente al aire libre, ¿no será más grave su presencia en un lugar cerrado? Esto supone la necesidad de un sistema de ventilación forzada para toda instalación subterránea (o simplemente, cerrada), en la que haya motores de combustión interna. Sin embargo, no hay nada en la Ley que plantee esa obligación al constructor o al concesionario, ni se la puede dar por implícita. Los antecedentes indican, más bien, lo contrario.

En segundo término, se trata de obras que comprometen una amplia superficie de terreno absorbente. La Ley 123 de Evaluación de Impacto Ambiental considera que el impacto ambiental de obras de esta naturaleza es de relevante efecto. Es decir, se trata de obras que pueden afectar el poco suelo que actúa como regulador de inundaciones, al permitir que se infiltre una parte del agua de lluvia caída. Una losa parquizada no es terreno absorbente, en el sentido de que no puede filtrar hacia las napas subterráneas ninguna cantidad de agua llovida. Esas napas funcionan como un reservorio de agua de lluvia, que si no infiltrara, escurriría en superficie hacia los desagües y los arroyos entubados. Como sabemos, cuando llueve mucho, esos desagües no alcanzan y desbordan. Estas obras pueden agregarles más agua aún, al impedir la infiltración. Por ende, puede significar que en algunas zonas especialmente críticas se agraven los problemas de inundaciones.

En tercer lugar, son obras que, por su profundidad y su volumen, pueden alterar la dinámica del agua subterránea ¿estamos seguros de que las playas de estacionamiento no van a terminar llenas de agua? Sería penoso que termináramos construyendo inmensas piscinas subterráneas.

Estacionamiento en el barrio

En algunas calles de nuestra comuna, el estacionamiento es tarifado. El sistema consiste en la compra de una tarjeta azul que tiene validez por 2 horas. Quien quiera estacionar más tiempo debe comprar otra tarjeta cuando esta se está por vencer. Las vende un tarjetero y hay uno por cuadra. El sistema funciona de lunes a viernes de 8 a 20 hs. Claro que la confusión es mucha, porque hay calles en las que a la derecha el estacionamiento es tarifado y a la izquierda es permitido, y otras en las que a la derecha es tarifado y a la izquierda está prohibido. Lo que hay que tener en cuenta es que según la ley 3530 de 2012, los conductores pueden estacionar en el margen izquierdo de la calzada siempre y cuando en la cuadra haya colocado un cartel de permitido estacionar que lo habilite. A todo esto habría que sumarle las calles con estacionamiento a voluntad, adueñadas por trapitos que trabajan libremente.

Normas de estacionamiento

- Avenidas con doble sentido de circulación: Queda prohibido el estacionamiento general de vehículos junto a ambas aceras, los días hábiles de 7 a 21 horas, excepto que la señalización en la vía pública indique lo contrario.

- Avenidas con sentido único de circulación: Queda prohibido el estacionamiento general de vehículos junto a la acera izquierda, los días hábiles de 7 a 21 horas, excepto que la señalización en la vía pública indique lo contrario. Se encuentra permitido estacionar junto a la acera derecha todos los días durante las 24 horas, excepto que la señalización en la vía pública indique lo contrario.

- Calles con sentido único de circulación: Queda prohibido el estacionamiento general devehículos junto a la acera izquierda todos los días durante las 24 horas, excepto que la señalización en la vía pública indique lo contrario. Se encuentra permitido estacionar junto a la acera derecha todos los días durante las 24 horas, excepto que la señalización en la vía pública indique lo contrario.

- Calles con doble sentido de circulación: Se encuentra permitido estacionar junto a la acera derecha todos los días durante las 24 horas, excepto que la señalización en la vía pública indique lo contrario.

- Prohibido estacionar y detenerse: todo tipo de vehículo (particular o carga) que no sea transporte público de pasajeros en las paradas de colectivos.

- Prohibido estacionar: todos los días las 24 horas, sobre línea amarilla y sobre rampa para discapacitados.

La capacidad de circulación está agotada y es preciso ir eliminando el estacionamiento en la vía pública. Además de obstruir la circulación, los autos estacionados en la calle, son presa codiciada de los “amigos del mal”. Más de 260 ruedas de automóviles se roban a diario en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense.