03 de Enero de 2016

Hay gente que tiene ganas
de disfrutar de la vida y soñar

Destacadas personalidades residen en Belgrano, deportistas, periodistas, políticos, actores y también escritores entre los que encontramos a Selva Ferrari, una porteña que vive hace 15 años en la zona. En este rico reportaje, cuenta su relación con el barrio e invita a los vecinos a leer y disfrutar de sus libros.

¿Hace cuánto vivís en el Barrio de Belgrano?

Vivo muy cerca de la Iglesia Redonda de Juramento desde septiembre del año 2000, hace 15 años. Pero desembarqué en Belgrano por accidente. Cuando me casé, en 1984, heredé el departamento de mi papá, que había fallecido poco antes, y decidí ocuparlo. Era por la zona de La Imprenta. Unos años después aposté a vivir de manera diferente y me fui a Puerto Madryn, lugar bellísimo. Pero las cosas no resultaron como esperaba y regresé. Fue cuando me mudé a mi departamento actual. Ahí sí elegí quedarme en Belgrano porque me pareció que ofrecía lo necesario: tranquilidad, buena educación para mi hijo, espacios abiertos y verdes, actividades culturales, variados medios de transporte.

¿Qué temas te preocupan del barrio?

Buena pregunta, porque pasaron 15 años y las cosas cambiaron bastante. El tránsito es un caos, no sólo por el aumento de la cantidad de vehículos sino porque los seres humanos cada día nos respetamos menos. Vinculado a eso está el tema de la basura, que no es debidamente embolsada por cada uno de nosotros en muchos casos pero que además, cuenta con que hay gente que la revisa para sacarle provecho, y no todos los que lo hacen vuelven a embolsar lo que sacaron. Con respecto a la inseguridad puedo decir que me preocupa mucho. Eso de ir mirando por arriba del hombro para ver si te siguen, aferrarse a la cartera, ponerla del lado de la pared y no del cordón, buscar calles transitadas y no desiertas incluso a plena luz del día, era algo que no ocurría años atrás. Pero no es propio de Belgrano, ese es un problema muy generalizado en toda la capital, el Gran Bs. As. y muchos otros lugares del país.

¿Qué recuerdos tenés de lugares que ya no están?

Recuerdo Pizza Hut, que estaba en Cabildo y Mendoza, creo que en donde está el Banco Itaú. Solía ir los viernes a la noche a comer unos bastoncitos con queso. Pumper Nic, muy cerca de Monroe, al que iba con mi hijo cuando era chico. Casa Tía, en donde está el Carrefour de Cabildo y Monroe. Allí le compré el primer delantal blanco a mi hijo. Un par de cines, uno sobre Juramento, donde sufrí goteras la última vez que fui, y el otro sobre Cabildo, en el subsuelo de una galería muy paqueta, donde hoy está una casa de electrodomésticos.

¿Cuándo empezaste a escribir libros?

En realidad comencé a escribir guiones de cine en 2004. Primero con Patricio Vega, quien era del equipo de Damián Szifrón, y luego con José Martínez Suárez, presidente del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata (INCAA) desde 2007. La cuestión es que al convertirme en su secretaria no podía presentar mis proyectos en la institución en la que trabajaba. Por lo que seguí un sabio consejo del cineasta José Luis Garci, director de la aclamada “Solos en la madrugada”, quien me dijo que hay que ponerse al frente de los proyectos propios. Dado que no me interesaba dirigir, tampoco ahora, me “reciclé”, me reinventé y me volqué a la literatura. En el camino me crucé con la gran María Victoria Menis, cuya película más reciente es “María y el Araña”, quien escribió el prólogo de mi primera novela. Un lujo, la verdad.

Si tuvieras que hacer un libro del barrio, ¿sobre qué escribirías?

Hasta ahora me dediqué a la ficción, por lo que si escribiera teniendo como marco al barrio de Belgrano, buscaría lugares emblemáticos donde transcurrieran los hechos. Para escribir sobre no ficción tendría que pensarlo un poco.

¿Cuál sería un buen lugar para una novela?

De pronto se me ocurrió la Iglesia Redonda, donde podría darse un amor no correspondido. Recuerdo que en la película “Francisco, el padre Jorge” se plantea una incipiente relación sentimental entre Bergoglio y una chica, siendo ambos adolescentes o muy jóvenes, que queda trunca a raíz del llamado de Dios que él siente en su interior. Considero interesantes y enriquecedores los debates internos que tenemos los seres humanos entre lo que queremos y lo que podemos, o lo que debemos.

Los personajes de “Laurita tuvo la culpa” ¿cómo se relacionarían con el barrio?

Seguramente, Martín y María trabajarían en el Hospital Pirovano, Tito y Roque irían a mirar chicas que hacen footing, andan en bicicleta o toman clases con su personal trainer en los bosques de Palermo, y después simularían lavar sus culpas en la Iglesia Redonda, mientras Laura buscaría denodadamente un locutorio por Cabildo y alrededores (algo que me ocurrió varias veces) para que su madre no esté al tanto del contenido y las inflexiones verbales de sus llamadas a España.

En “Hasta las manos”, planteás una pulseada entre el deber y la realidad. ¿Los vecinos de Belgrano, hacen lo que quieren o lo que deben?

Si relaciono esta pregunta con lo que dije anteriormente, los vecinos de Belgrano cuidan poco a su barrio. Muchos no recogen lo que depositan sus mascotas, muchos dejan la basura en malas condiciones de recolección, muchos estacionan el auto en las bocacalles o en doble fila. Sin embargo, todavía podemos soñar un poquito. Las Barrancas de Belgrano cuentan con una glorieta en la que se juntan parejas de distintas edades a bailar tango hace años. En la plaza que está enfrente de la Iglesia Redonda, además de estar los artesanos, muchas veces hay algún guitarrista o clases de salsa u otro baile. Eso demuestra que hay gente que tiene ganas de disfrutar de la vida y soñar.

¿Por qué recomendás que lean tus libros?

Mis novelas están escritas en tono de comedia y reflejan muchas de las cosas que hacemos o sentimos los seres humanos. Como me dijo un periodista amigo, tengo “buena oreja”, es decir que sé escuchar qué dice la gente y cómo lo dice, según su edad, según su historia de vida. Creo que pasarán momentos agradables y divertidos con cualquiera de ambas. Y aprovecho esta oportunidad para comentar que ya está en camino la tercera.

Selva Ferrari presentó sus 2 novelas en tono de comedia en la Feria del Libro. Las mismas pueden adquirirse en su librería amiga. Para más información pueden visitar el Blog de Selva en: http://paramiclubdefans.blogspot.com.ar