03 de Septiembre de 2016

Reunión con Larreta

Guido: En la reunión convocada por el Jefe del GCBA el pasado 21 de julio en la Universidad de Belgrano, considero que hubo más declaraciones de megaproyectos para la ciudad de Buenos Aires que respuestas concretas para los problemas del barrio. Teniendo en cuenta el estado caótico en que se encuentra el tránsito en la ciudad, le pregunté a Larreta: ¿Por qué los agentes de la Policía Federal que están parados como jarrones sin flor durante sus 4 horas de vigilancia, no pueden labrar Actas a los vehículos que cometen infracciones de tránsito? Delante de un Policía de la Federal se puede estacionar en doble fila, tapando rampas, o cometiendo cualquier tipo de infracción, total el Agente se mantiene indiferente porque no tiene los medios para multar al infractor. Históricamente la Policía Federal controló el tránsito en Buenos Aires y disponía de una buena Policía de Tránsito.

La inconcebible respuesta de Larreta fue: “Mi mayor preocupación es controlar el delito y los agentes no se pueden distraer vigilando el tránsito”. Además informó que estaba previsto incrementar el personal de tránsito de la ciudad y unificar los sistemas de comunicación y llamados de emergencia del 911 con los de la Metropolitana.

Con la inverosímil respuesta llego a dos conclusiones:

a) Que se va a burocratizar el sistema, porque habrá que poner un Agente de Tránsito de la ciudad al lado de un Policía Federal para que uno vigile el delito y otro el tránsito, como si violar las normas de tránsito no fuese un delito.

b) Que los Agentes de la Policía Federal no están capacitados para realizar las dos funciones “sin distraerse”. El problema radica especialmente en los barrios, donde hay policías de vigilancia pero no se ve nunca a un Agente de tránsito.