28 de Diciembre de 2014

Recuerdos pintorescos de
cuando uno mira para atrás

Quisiera agregar mis comentarios a los que ya han hecho otros lectores en la edición del mes de Noviembre de Mi Belgrano, conmemorando el aniversario del barrio.

Les cuento que mis abuelos maternos, que vivían en Saavedra, se mudaron a Belgrano (Juramento y Melián) cuando su hijo mayor debía comenzar la escuela. Como ellos eran, abuela irlandesa y abuelo inglés, querían que los hijos fuesen a una escuela que tuviese educación inglesa y la única escuela inglesa por la zona era el Buenos Aires English High School, de modo que de Saavedra se mudaron a Belgrano. Les estoy hablando de finales del 1800 o principios del 1900. Mis abuelos tuvieron 4 varones, todos fueron al BAEHS y la última una niña (mi madre) que estuvo pupila en el colegio Michael Ham en Ramos Mejía. Me contaba mi madre que cuando ella era chica, las calles en Belgrano eran de tierra. De Juramento y Melián mis abuelos se mudaron a Melián 2127. Mi madre vio adoquinar Melián. También me contó que con sus hermanos, cuando eran chicos, iban al arroyo Vega (debajo del puente de Superí) a pescar ranas. Después vio cuando lo entubaron. También vio plantar las Tipas sobre Melián, decía que eran arbolitos finitos y chiquitos y que todo el barrio regaba esos arbolitos para que crecieran y ahora son una maravilla de verdor y sombra en verano. Cuando mi madre se casó con mi padre vivieron en una casa que se habían construido en Melián 2124, de allí nos mudamos, sólo a una cuadra, al casarse mi hermano.

Una persona comentaba en la edición de Noviembre que recordaba el puesto sanitario que había en la estación Belgrano R. Mi hermano y yo íbamos al colegio americano que estaba en Sucre y Conesa y al pasar por el puesto sanitario veíamos bajar del tren los canastos con los lechones para ser revisados. También había Mateos estacionados sobre Zapiola frente a la estación y muchas veces hemos vuelto del colegio en mateo, nos parecía lo más divertido. Algunos de los Mateos cargaban los canastos con los lechones y los distribuían, supongo que en carnicerías o algún restaurant por la zona.

También recuerdo cuando en las noches de verano, después de cenar íbamos con mis padres a tomar un helado a la heladería Fabris, que estaba frente a la estación sobre Zapiola, al lado del pub The Glue Pot. En aquella época se podía salir a caminar de noche y no pasaba nada.

Otro recuerdo era el cine Mignon, adonde íbamos a ver dos películas, también el cine Gral. Paz y el Gran Savoy, el Gral. Belgrano sobre Cabildo, no recuerdo si entre Juramento y Mendoza o entre Mendoza y Olazábal, me inclino más por la primera opción.

Cuantos recuerdos de cuando éramos chicos: el turco Alí que vendía telas, artículos de mercería, el pobre hombre iba cargado con todo lo que ofrecía para vender; pasaba el vendedor de pollos; el que vendía pavos; el lechero, vasco él, que venía en su carro con los tarros de leche y crema y uno salía con una cacerola o una jarra para que las llenara.

En vísperas de las fiestas patrias teníamos nuestro propio desfile (en épocas en que había desfile militar) ya que los soldados venían de Campo de Mayo por la calle Olazábal, doblaban en Melián hasta Pampa y por ahí supongo que bajarían hasta pasar el puente de Av. de los Incas para llegar a Palermo. Muchas veces hacían un descanso sobre Melián y los vecinos les ofrecían agua o gaseosa o tal vez algo para comer. La banda venía tocando alguna marcha. Para nosotros, los chicos, era muy divertido.

Muchísimos recuerdos y muy lindos y tal vez pintorescos cuando uno mira para atrás.

Silvia Inés Vellaio