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La vida no vale
nada, cuando otros se están matando y yo sigo aquí cantando cual
si no pasara nada. En estos casi 11 años que hacemos Mi
Belgrano, nos tocó ver en nuestras calles varias muertes
provocadas por inundaciones, imprudencia, falta de controles,
falta de seguridad, incumplimiento de las leyes, indiferencia y
negligencia.
Hoy se transformaron en datos estadísticos, personas que
interrumpieron su vida cuando no les correspondía.
Wenceslada
Simona Firpo, Delfina Castro, Elina María Luisa Garibaldi, María
Isabel Salazar y Celina Elena Teresa Mariani, murieron el 24
de Enero de 2001, cuando se inundó el asilo "Los girasoles",
ubicado en Superí 2251/2261. La tormenta de ese día, causó la
rotura de vidrios y el anegamiento del semisótano del
geriátrico, donde estaban las ancianas.
Lucila Yaconis murió asfixiada al resistirse a que la
violaran, el 21 de Abril de 2003, en Núñez.
Alfredo Marcenac, perdió la vida en Julio de 2006, cuando
caminaba tranquilamente por la avenida Cabildo, a manos de un
loco que se le ocurrió empezar a disparar.
Matías, de solo 16 años, en un día de poca visibilidad, a
una hora pico para la contaminación sonora, con bocinazos,
transeúntes que a prisa van y vienen por el cruce de Juramento,
cayó en la trampa mortal que le tendió el cruce de las vías, un
30 de Marzo de 2009.
Luis Destéfano, fue asesinado el 09 de Octubre de 2009, de
dos balazos por un hombre que entró a su inmobiliaria de Ciudad
de la Paz entre Sucre y La Pampa, con la supuesta intención de
visitar una propiedad.
Ludmila, nació en Febrero de 2010 en el comedor de
Barrancas. Dos meses después dejó para siempre la calle, que era
su casa y su lugar en este injusto mundo para volar al Cielo.
Agustín Sartori, desde el 23 de Junio de 2010,
lamentablemente, para el país es el joven que fue atropellado
por motochorros, un nombre, una víctima más de la inseguridad.
Sin embargo, para su familia dejó un agujero muy grande que ni
la Justicia, ni Dios, ni las lágrimas podrán llenar.
Diego Tanuscio, de tan solo 23 años, el Sábado 10 de
Julio fue atropellado al salir de un boliche de Figueroa Alcorta
y La Pampa. No tuvo tiempo para nada, Murió de inmediato.
Esto son algunos nombres que el barrio llora, seguramente
faltaran muchos otros que en los medios no se hicieron eco.
No podemos seguir callando y consintiendo tantas injusticias
repetidas, tomemos conciencia, tomemos medidas y empecemos a
respetar y honrar la vida. |