Una trampa mortal

La muerte de Ernestina País en San isidro, tras ser atropellada por un tren, nos recordaron dos hechos acontecidos en la zona. Dos barreras que fueron una trampa mortal.

Los dos episodios

El 11 de septiembre de 2008 en un día de poca visibilidad, a una hora pico para la contaminación sonora, con bocinazos, transeúntes que a prisa iban y venían por el cruce de Juramento, Matías cayó en la trampa mortal que le tendió el cruce de las vías. El adolescente miró el tren que se dirigía a Tigre y dio un paso sin ver el otro tren que avanzaba sigilosamente en sentido opuesto. La obsoleta alerta de “viene el tren”, no la oyó pues se perdió entre tanto ruido. La trampa fue mortal, porque fue solo un paso sin darle la posibilidad de reaccionar.

El 07 de junio de 2004, Marcelo Olivero de 39 años, el hijo menor de la actriz Beatriz Taibo, murió tras ser arrollado por una formación ferroviaria. El hecho se produjo poco después de las 12 horas en el paso a nivel ubicado en el cruce de la
Avenida Congreso y las vías de la línea Mitre, ramal Retiro-Tigre. Olivero, que vivía en Avenida Del Libertador y Congreso, cruzó a pie el paso a nivel que en ese momento tenía las barreras bajas.

Según testigos, un tren terminaba de pasar y el hijo de la actriz decidió cruzar sin advertir que la formación que se dirigía desde Tigre hasta Retiro iba a pasar en sentido contrario. Lo rescataron con vida de las vías y lo trasladaron de urgencia hacia el Hospital Pirovano, pero murió en la ambulancia antes de llegar al centro asistencial. El lugar donde se produjo el accidente era considerado de sumo riesgo. Allí, a mitad de camino entre las estaciones Núñez y Belgrano C, las vías ingresaban en una marcada curva que dificultaba la visibilidad desde los pasos a nivel.

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