01 de Diciembre de 2015

Belgrano era un barrio de quintas,
usaban sus casas para veranear

Entrevista realizada a la Prof. Silvia Varde Presidente de la Junta Histórica de Belgrano, en el programa de radio “Aquí la 13”, que se emite los Jueves a las 14 horas en www.arinfo.com.ar y es conducido por Quique Martinez.

El 23 de Noviembre, el barrio de Belgrano cumplió 160 años...

Belgrano empezó siendo un pueblo, después fue capital de la República para después convertirse en un barrio porteño. En 1852 el actual territorio de la Provincia de Buenos Aires estaba dividido en partidos, uno de ellos, el más grande de todos, era el de San José de Flores que a su vez estaba subdividido en cuarteles. El Nº 3, el más grande, correspondía al territorio del pueblo de Belgrano. Como el cuartel iba creciendo mucho, los vecinos hicieron una presentación al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, al ministro Alsina, diciendo que era necesaria la división del partido. La petición fue aceptada y el gobierno accedió el 23 de noviembre de 1855 a fundar un nuevo pueblo en la zona de “La Calera”. Se la llamaba así porque había un yacimiento de cal cerca de las Barrancas de Belgrano que fue explotado hasta 1780 por la orden de los franciscanos. En diciembre se le dio el nombre en honor al creador de la bandera y se fijaron los límites. Venía desde la calle 11 de Septiembre, La Pampa, Crámer y Monroe. Estos límites con el tiempo se fueron modificando cuando surgieron los barrios aledaños. El acontecimiento más importante ocurrido en Belgrano tuvo lugar el 4 de junio de 1880 cuando se convirtió en sede del Gobierno Nacional presidido por el Dr. Nicolás Avellaneda. El 20 de septiembre se sancionó la ley por la que se federalizaba la Ciudad de Buenos Aires. Tres años después, debido al alto crecimiento económico y social del pueblo, Belgrano fue bautizado como una ciudad más de la Provincia de Buenos Aires. En 1887 la Provincia cedió a la municipalidad porteña las ciudades de Belgrano y Flores y pasaron a convertirse en un nuevo distrito de la Capital Federal. Así se convirtió en un hermosísimo y característico barrio porteño.

En su momento el barrio fue elegido por habitantes notables, gente que le dio al lugar una característica destacada.

Cuando se fundó era un barrio de quintas, porque la gente que vivía en el centro usaba las casas para veranear. Por ejemplo el Museo Larreta, lo hace el arquitecto Canale para los suegros. En 1892 Mercedes Castellano de Anchorena compra esa casa y se la regala a su hija Josefina con motivo de casarse con Enrique Larreta. La utilizaban como casa de veraneo, un día decidieron reformarla porque querían usarla como vivienda permanente. Por ello llamaron al arquitecto Martín Noel que la convirtió en un palacio castellano de estilo neocolonial. Actualmente tiene un jardín andaluz de 6.500 metros cuadrados, el único en Buenos Aires. Cuando muere Larreta, la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires adquiere la residencia.
En la esquina de Cabildo y La Pampa funcionaba la pulpería “La blanqueada”, y ahí es donde comienza la historia de Belgrano. Las carretas que venían de Plaza Lorea tardaban medio día en llegar. Allí cambiaban los caballos, los señores tomaban algo y después seguían hasta el Tigre.

¿Cómo ves al Belgrano de hoy?

En la vida todo cambia. Esas casas que le dieron ese matiz tan distintivo y tan local ya no existen más. Una peculiar explosión edilicia que comenzó en la década del 60 cambió esa fisonomía barrial. Hay cuadras que ya perdieron el sol directamente. Los manteros no me gustan en la Avenida Cabildo. Creció mucho poblacionalmente, es un barrio muy requerido. Las Barrancas, ahora que las pusieron en valor, me parecen espléndidas.

¿Cómo funciona la Junta de Estudios Históricos?

Nuestro objetivo es resguardar el patrimonio cultural del barrio. Lo hacemos dando charlas en las escuelas, tanto nivel primario como secundario, en distintas instituciones, centros culturales, nos llaman muchísimo. Para los que quieran comunicarse, mi email es silviavarde@yahoo.com.ar.