Terminan las vacaciones de invierno y vuelve el caos en el horario de entrada y salida de los colegios, donde se produce un desastre en el tránsito, con infinidad de autos estacionados en doble fila.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, comenzó a implementar el programa “Sube y Baja” que propone una metodología para organizar el ingreso y egreso de los chicos a la escuela.

La prueba piloto comenzó a fines del año 2017. La escuela NEA 2000 y el colegio Pestalozzi, son algunas de las Instituciones del barrio de Belgrano, que ya están aplicando el programa “Sube y baja”. Según un seguimiento realizado durante las primeras cinco semanas de clases, se pudo observar que se logró eliminar totalmente el estacionamiento en doble fila.

¿Cómo funciona el programar sube y baja?

En la entrada, el transporte escolar debe tener asignado un espacio de detención exclusivo para que a medida que lleguen los micros los alumnos vayan descendiendo. Los autos particulares pueden utilizar el espacio asignado al transporte escolar una vez que éste se haya retirado. Los alumnos deben llevar las mochilas dentro del auto, no en el baúl, para evitar atrasar la circulación por el tiempo que demora sacarlas. El padre no tiene que descender del auto, por eso hay que designar personas para que se encarguen de abrir y cerrar las puertas de los vehículos y ayuden a los alumnos a descender y a tomar sus mochilas. Para salir de la fila, los autos tienen que esperar a que sea su turno, cuando se hayan retirado los vehículos ubicados adelante.

En la salida, los alumnos se dividen en tres grupos, los que se retiran en transporte escolar, los que se van caminando o en bici y aquellos que lo hacen en auto particular o taxi, estableciendo distintos horarios para la salida de cada uno de los grupos con diferencia de 10 a 20 minutos. Los chicos que usan el transporte escolar son los primeros en retirarse. A medida que llega un micro y estaciona en el espacio de detención exclusivo para el transporte escolar, se hace salir de la escuela a los alumnos que viajan allí, y así sucesivamente van saliendo los chicos que van en los diferentes micros. Los alumnos que se retiran caminando o en bici, tienen que esperar dentro de la escuela a que los padres los retiren. Los que se van en autos y taxis, son los últimos en salir. Los autos usan el espacio asignado al transporte escolar una vez que éste se haya retirado. A medida que van llegando, se hace salir al alumno que corresponda. El padre no tiene que descender del auto, pues uno de los colaboradores asignados acompaña al niño desde la escuela hacia el vehículo.

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