Vuele bajo, porque abajo, está la verdad

Dicen que hay que volar bajo, porque abajo está la verdad, sin embargo en los barrios de la Comuna 13 (Núñez, Belgrano y Colegiales), la tendencia es ir para arriba. Se derrumban viejas casas, para construir altos edificios, con departamentos que costarán fortunas y vaya a saber quién los podrá comprar.

En una recorrida por el barrio, nos topamos con varias demoliciones y construcciones, como por ejemplo en Av. Congreso y Ciudad de la Paz. Marilu, una vecina de la zona, recuerda la casa que había en esa esquina: “Una construcción rara, quizá sin tanta estética, pero valiosa como tantas de este tipo que había en el barrio y corrieron la misma suerte. Si hay (o había) algo muy particular de Belgrano, era su multiplicidad de estilos en cuanto a ellas y eso le daba un encanto especial. Es lamentable lo que hace más de 30 años viene ocurriendo, han tirado abajo decenas de casas de distintos estilos que eran parte del patrimonio histórico, mientras siguen construyendo torres y destruyendo al barrio”.

A sola una cuadra, en Manuel Ugarte y Ciudad de la Paz, se asoma un inmenso terreno con salida hacia las dos calles. ¿Qué contruirán en aquella esquina con un espacio tan amplio?

En Balbín y Roosevelt, nos encontramos con una construcción parada. En declaraciones al programa radial “Aquí la 13” que se emite los jueves de 14 a 15 horas por www.arinfo.com.ar Isabel Damico, una vecina conocedora del tema, contó sobre esa obra: “El palacio Roccatagliata es un edificio neoclásico, que fue construido en el año 1900, y era la casa de fin de semana de una familia muy adinerada. Tenía caballerizas, fuentes, pero todo eso se fue deteriorando porque fueron vendiendo los terrenos, que abarcaba toda esa manzana irregular. Cuando en el año 2010 dejó de operar una estación de servicios que funcionaba allí, se decidió vender y los vecinos empezamos a pedir por un espacio verde en el predio. Pero no nos escucharon y empezaron a construir dos edificios que asfixian lo que es la casa que no pudieron tirarla abajo porque está catalogada como patrimonio histórico. A través de una presentación que hizo el legislador Gustavo Vera, se detuvo la obra cuando tenía 7 pisos sobre la calle Zapiola, y 12 sobre la calle Balbín. A pesar de que el juzgado dijo que estaba el permiso de obra nulo por varias irregularidades (una altura desmedida, no respetaba el pulmón de manzana, no pasó por el procedimiento de doble lectura que se da en la legislatura, para evaluar si se podía hacer esta obra), la construcción continuó para igualar los 12 pisos en los dos edificios, Hoy estamos frente a un edificio vacío que no está terminado, y con el riesgo de que pueda ser tomado. Hubo gente que compró su departamento y ahora está en juicio. Todo está ahora en manos del Tribunal Superior de Justicia y ya van a hacer dos años que la obra está parada”.

En Mendoza y  Zapiola con una obra ya avanzada, promocionan la venta de departamentos con todas las comodidades para vivir en “la gran esquina de Belgrano R”. Mientras que en Freire al 2200, aparentemente se viene un edificio gigante.

Mientras siguen las demoliciones, muchos vecinos se preguntan, ¿alcanzará la infraestructura del barrio para absorber más gente?, lo nuevos edificios, ¿tendrán cocheras suficientes? y otras familias de la zona que pagan elevados valores de alquiler, miran sorprendidos y piensan, ¿para quién serán esos nuevos departamentos?, ¿podremos algún día comprar alguno?

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