La bicicleta es un medio de transporte ecológico, saludable, económico y rápido. Las grandes capitales del mundo ya la han adoptado como aliada estratégica para alivianar el tránsito y promover el desarrollo de ciudades más sustentables.

Andar en bici tiene efectos positivos en la salud, mejora el estado físico, contrarrestando el sedentarismo, y previene molestias como el dolor de espalda y la fatiga muscular. También reduce el riesgo cardíaco, disminuye el colesterol, previene hernias de disco y favorece el sistema inmunológico.

Al no necesitar combustible, evita la emisión de gases de efecto invernadero, lo cual contribuye a la disminución del calentamiento global. Tampoco produce contaminación sonora. La bicicleta es un medio de transporte económico y veloz que disminuye la congestión vehicular, haciendo el tránsito más rápido y fluido. Moverse en bici en la ciudad requiere de atención y compromiso por parte de todos y nos convoca a respetar normas de convivencia.

Las bicicletas tienen que tener luces, una blanca delante y una roja titilante detrás. Deben ser visibles a 100 metros de distancia como mínimo. Un espejo retrovisor le permite al conductor ver por lo menos a 70 metros de distancia hacia atrás y ayuda a anticipar sus movimientos. La bocina sirve para llamar la atención bajo condiciones de tránsito mediano.

El ciclista debe usar casco para protegerse de lesiones en caso de que se produjera un accidente. Es aconsejable que use ropa clara y reflectante y luces por la noche. Tiene que respetar siempre los semáforos y las señales de tránsito y no debe usar auriculares ni el celular mientras circula. El manubrio tiene que sujetarlo con ambas manos, manteniendo la derecha con los dedos apoyados en el freno. Es importante revisar periódicamente los frenos y el aire de los neumáticos.

Las bicis tienen prioridad de paso respecto de los autos cuando estos giren a la derecha o izquierda para ingresar a otra arteria. En los cruces de calles también se mantiene la prioridad de paso. En la vía pública, la prioridad de paso la tiene primero el peatón, luego el ciclista, después el transporte público y por último el automóvil.

Sólo los menores de 12 años pueden circular con la bicicleta por la vereda. Las bicicletas deben mantener 1 metro de distancia respecto de los autos estacionados para evitar golpes con puertas. Siempre tienen que circular en el sentido del tránsito y no a contramano. Las bicis pueden circular por cualquier arteria de la ciudad, excepto en autopistas. En los tramos de arterias con ciclovías, las bicis deben ir exclusivamente por ellas.

El transporte público suele acercarse a la vereda para detenerse, por eso es importante dejar un espacio adicional entre la bicicleta y los colectivos, porque éstos tienen puntos ciegos más grandes que los otros vehículos. Los ciclistas deben evitar transitar por avenidas ya que tienen mucho tránsito y son peligrosas pues los autos circulan a mayor velocidad que en las calles.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.