El 17 de mayo fue declarado como el “Día Mundial del Reciclaje” por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), instalando el concepto de las “3R”, reducir, reutilizar y reciclar, como eje para promover la enseñanza del cuidado del medio ambiente.

El reciclaje es el proceso por el cual un producto ya utilizado que estaba destinado al desecho es procesado para que pueda ser reutilizado. El reciclaje ayuda a reducir el consumo de recursos (petróleo, agua, emisiones de dióxido de carbono y consumo energético) evitando a su vez la generación de toneladas de residuos.

Este día fue pensado con el objetivo de tomar conciencia de la importancia que tiene tratar los desechos correctamente para proteger el ambiente. Es importante reciclar todos los residuos que son útiles como latas, botellas de plástico, frascos de vidrio, papel, cartón y periódicos. El reciclaje evita el agotamiento de los recursos naturales, reduce la contaminación y generó el empleo de los recuperadores urbanos que trabajan en la recolección diferenciada.

El reciclaje y la pandemia

Alrededor de 6000 cartoneros, que antes de la pandemia recogían unas 500 toneladas de residuos reciclables, se vieron afectados en su trabajo debido a la cuarentena obligatoria establecida en la Ciudad de Buenos Aires. La recolección de residuos reciclables de origen domiciliario, hospitalarios y de hoteles no está autorizada, ya que los recicladores urbanos correrían un alto riesgo de contagiarse de Covid-19.

El pasado 04 de mayo se inició una prueba piloto para reactivar parcialmente la actividad de los recuperadores urbanos. Un pequeño grupo de trabajadores de las cooperativas están habilitados para retirar residuos de grandes cadenas de farmacias y supermercados los días lunes. Los residuos son trasladados a los centros verdes habilitados donde se almacenan sin ser manipulados hasta el viernes siguiente, garantizando así que el coronavirus se haya desactivado. A los recicladores autorizados se les proporcionan guantes, barbijos y alcohol en gel. Además se les toma la fiebre cuando se acercan a buscar los camiones para el retiro de los materiales secos y cuando ingresan en las plantas de tratamiento.

Desde que el coronavirus  acecha en la ciudad, muchas personas dejaron de separar la basura y tiran lo reciclable mezclado con lo orgánico. Se recomienda a los vecinos que continúen con la tarea de separar la basura en sus hogares y lleven los residuos reciclables a las campanas verdes cercanas a su domicilio, pero la pregunta que le hacemos a nuestros lectores es la siguiente: ¿tienen alguna cercana?

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