En épocas de crisis, la creatividad es fundamental para poder salir adelante. En nuestro país hay muchas personas creativas que se lanzan a la hermosa aventura de emprender. Esta actividad requiere de mucho trabajo y esfuerzo. Lamentablemente muchos emprendedores abandonan el barco al poco tiempo de empezar, al ver que no pueden alcanzar los objetivos deseados.

Según el diccionario de la RAE (Real Academia Española), emprender es comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro. Es decir que podemos suponer que un emprendimiento presentará dificultades a lo largo de su desarrollo.

Una idea es el comienzo para que un emprendimiento se empiece a concretar. No necesariamente tiene que ser una idea inédita, tal vez alcance con recrear o mezclar elementos que ya existen de una manera creativa. Pero con la idea sola, no alcanza. Luego hay que encontrar la manera de implementarla, darle forma, añadiéndole componentes atractivos e innovadores para lograr que se convierta en un emprendimiento fructífero. Es fundamental  realizar una buena y detallada planificación para que el proyecto llegue a buen puerto y sea sostenible en el tiempo. Mediante la realización de un exhaustivo y profundo análisis se debe determinar la rentabilidad del negocio y a su vez definir la inversión inicial que se necesitará. Claro está que tal vez no se disponga de todo el dinero y sea necesario salir a buscar un préstamo.

El financiamiento es uno de los principales obstáculos que se interponen en el camino al éxito. La búsqueda de dinero que aporte capital al proyecto, es una tarea que deben realizar tanto los que se inician como aquellos emprendedores ya afianzados que lo necesitan para continuar creciendo. Adquirir equipamientos, tecnologías, contratar más personal especializado son algunas de las tantas necesidades que se les presentan a los emprendedores.

Las fuentes de financiación para emprendedores contribuyen al crecimiento de la economía, promoviendo la creación de nuevos negocios y facilitando el desarrollo de muchas ideas innovadoras y rentables.

Esta tarea de conseguir financiamiento, debería ser rápida y sencilla, pero no siempre lo es. Hay múltiples opciones de crédito. Por ejemplo, existen los préstamos rápidos que son un tipo de producto financiero no bancario que ofrecen entidades de capital privado, con plazos de devolución generalmente cortos (mínimo 60 días en adelante). Las cantidades suelen situarse por debajo de los 200.000 pesos, siendo su finalidad la de dar solución a problemas puntuales. Credy es un servicio en línea que permite pedir una suma de dinero en forma rápida, segura y personalizada. Es un buscador de préstamos rápidos a través de Internet. Se realiza un estudio entre varios proveedores escogiendo el que mejor se adapte a las necesidades del emprendedor. Está asociado con docenas de compañías de crédito, todas integradas en un sólo sistema. Por lo que con sólo enviar un formulario, se tiene acceso a las mejores ofertas disponibles en el mercado argentino. Este servicio lo ayuda al emprendedor para encontrar la mejor oferta. Se puede solicitar el crédito desde la comodidad del hogar utilizando una computadora, un smartphone o una tablet con acceso a Internet.

En conclusión podemos decir que una buena idea, junto a un buen desarrollo y un financiamiento económico adecuado son las claves que tienen los emprendedores para conseguir el éxito.

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