Según cuentan los vecinos, el espíritu de René sobrevuela el Bajo Belgrano desde hace 4 años. Houseman murió a los 64 años, el 23 de Marzo de 2018. Fue uno de los más grandes futbolistas de la historia sudamericana. Un wing memorable de una capacidad de improvisación, creatividad individual y engaño; sobresaliente.  Fuera de la cancha, un personaje único y entrañable. Con el mismo desenfado con el que vivía, también jugaba. Un tipo sencillo que llevaba con mucho orgullo la villa a flor de piel. Integro en sus valores, amigo de sus amigos. El barrio de Belgrano era su mundo y Excursionistas su casa. Amante de Huracán. Nunca perdió la esencia y los orígenes, jamás negó una foto. Defensores de Belgrano en el barrio de Núñez, Excursionistas y River en el barrio de Belgrano, son los clubes de fútbol de la zona y justamente en los tres, jugó René Houseman.

El “loco”, como le decían, nació en Santiago del Estero y a los 2 años se mudó con su familia a una villa en el Bajo Belgrano, la que estaba detrás de la cancha de Excursionistas y terminaba en Figueroa Alcorta, rodeando el Campo de Golf. Sus primeros partidos, los jugó en los viejos potreros del Bajo Belgrano que estaban ubicados en forma paralela a la calle La Pampa.

Era hincha de Excursionistas y en 1968 llegó al club, pero en 1969 se fue porque no era tenido en cuenta (su hermano Carlos era la gran figura de aquel equipo). Entonces, debutó profesionalmente en el rival del barrio, Defensores de Belgrano, donde salió campeón y fue figura. Salió campeón en todos los equipos en los que jugó, Defensores, Huracán, Independiente, Colo Colo, River y levantó la copa del mundo en 1978, en su propio barrio. Cuando se retiró a los 31 años, cumplió su sueño de jugar 26 minutos con la camiseta de su querido Excursionistas.

Cuando cobró su primer dinero importante, construyó un hermoso chalet en el Bajo Belgrano, pero en marzo de 1978, se llevó adelante la erradicación de la villa, para que los turistas europeos que venían al mundial, no vieran la miseria cerca del estadio Monumental. Las topadoras se llevaron la casa de Houseman.

Diego, hijo de René, en una entrevista que le realizó Mi Belgrano, contó: “Mi papá tenía un amor muy grande por Excursionistas y por el barrio. Desde que se fue de la villa, vivió toda su vida en Belgrano. Primero en Monroe al 800 y después nos mudamos a Echeverría y Libertador. Iba a los bares de la zona, a la heladería, al kiosco de la esquina. Tenía sus paradas fijas. En tres, cuatro cuadras, pasaba su vida. Iba mucho a Excursio, era su casa, ahí estaban sus amigos. El barrio para él era sagrado. Lo invitaban de todos lados, a los mejores hoteles, pero sólo iba unos días porque quería volver rápido. No lo podían hacer salir de su barrio. Belgrano cambió mucho con los años y René decía que lo único que no había cambiado era Excursio y él». 

En el Bajo Belgrano se pueden ver algunas pintadas con su imagen (en la foto que acompaña esta nota se puede ver el mural de Sucre y Miñones) y el salón de usos múltiples de Excursionistas lleva el nombre de “René Houseman”, en homenaje a este importante jugador identificado con el club. El fútbol y el barrio extrañan al campeón y su recuerdo perdura en las calles del barrio.

La edición de Marzo del diario Mi Belgrano  con información de los barrios de Belgrano, Colegiales y Núñez, la podés leer en forma gratuita haciendo un clic aquí.

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